Inicio » Opinión

Buscando a Azorín por La Mancha (13)

- 4 julio, 2005 – 12:00Sin comentarios

Ramón Fernández Palmeral

En la casa del bachiller Sansón Carrasco

Sr. Azorín:

   En su libro de La ruta…, no hay referencias al bachiller Sansón Carrasco, hijo de Bartolomé y vecino de este kilómetro cero de La Manchega, que flota sobre una gran laguna subterránea de un Guadiana tímido que se ruboriza y esconde sus melenas de olas resentidas, y se zambulle bajo tierra y luego abre los ojos por las Tablas de Daimiel. Por «El lugar» cruzan de paso dos canales de riego, el llamado de Avenamiento y el del Gran Prior, este último pasa por debajo de la plaza de la Constitución, antiguamente había incluso una lagunilla, a las afueras, como se aprecia en la fotografía (Blanco y Negro, Revista ilustrada. Especial III Centenario, Madrid, 731. Fototeca CECLM, y reproducida en la página 60 de la edición de La Ruta… por el Centro de Estudios Castilla-La Mancha, 2005). Es importante hacer estas reseñar para argumenta mi idea de Argamasilla como la Venecia de La Mancha, si sus canales fueran navegables.

   En la calle de los Académicos se encuentra la fachada ocre sucio, embrutecida y descarnadas argamasillas, huesos más que piedras de la casa de Sansón Carrasco, o lo que queda de ella. Tiene una puerta prehistórica, rajada, gris, desvencijada, abandona al mundo de la literatura y al mundo de la realidad de este centenario que el Ministerio de Cultura, cuya ministra, andaluza lozana, de cuyo nombre me acuerdo pero que no me apetece ahora nombrar, ya que en tierras de hidalgos furiosos uno tiene capacidad para decir si acordarte o no acordarte de algo, sobre todo cuando el trigo temprano o el alcacel verdea y te trastorna. El Ministerio dispone de 30 millones de €, lo que equivale a unos 5.000 millones de pesetas, para acometer esta mangna empresa, invencible empresa, universal empresa del Centenario, para reformar y reforzar la historia de la fantasía más grande jamás contada. En el 2002, cien escritores eligieron en una encuesta organizada por el comité del premio Nobel las cien mejores obras de la literatura universal, y don Quijote encabezó la lista, sin embargo esta ilustre y noble casa del bachiller, espera como una vieja cepa a ser arrancada y quemada en el hogar de algún diablo.

   En la calle de los Académicos, cruzando el paso de cebra, pasaba un grupo de japonesas con sombreros y las mochilas al hombre y las cámaras en bandolera y la sonrisa puesta. Habían llegado en autobús, se me vino a la cabeza lo muy apreciado que es Don Quijote en el Cipango de Francisco Javier, por el mito de su locura genial, el ridículo que hace sin sentir vergüenza ajena, ya para un japonés sentir vergüenza es uno de sus pecados capitales, otro es el sentimiento de deuda, quizás porque son prototipos de eficacia. Admiran la libertad de comunicación porque don Quijote habla sin parar, los japoneses, en cambio, piensas mucho lo que van a decir, ensayan, no improvisan, respetan las tradiciones. ¿Qué les gusta a los orientales de don Quijote? ¿Es el viaje, es lo burlesco, es la osadía, es el teatro? ¿Es don Quijote un samurai loco? Porque ellos se ríen de lo que a nosotros no nos hace gracias.

   Para este IV Centenario se han realizado dos traducciones al japonés, uno es la del catedrático Toky Ogiuchi de la universidad de Tokio Keizcel, editado en un papel especial resistente al tiempo y al agua. Uno de los pintores japoneses afincados es España que ha realizado obra quijotesca es el artistas Chiaki Korikoshi. El poeta japonés Mato Basho se aproxima al estilo de humorístico de Cervantes en sus hai-ku. Los japoneses conocieron por primera vez a don Quijote y a Sancho y a Sansón Carrasco en 1885 de una traducción parcial inglesa, donde se decía que Cervantes era francés.

   En China se publicó en 1922 como Biografía de un espadachín caballeresco mágico, de la primera parte. Con la Revolución cultural hubo irrupción de todo cuanto venía de fuera y no fue hasta la muerte de Mao (1976), cuando se reanudó una reapertura cultural. En 1978 la escritora Yans Jiang hizo la primera traducción completa. Los chinos y japoneses están interesados en España, sobre todo por el vino, en la feria de Fenavin se habló de las relaciones comerciales con China, Chen Yu Zhai, segundo secretario de la Embajada de China en Madrid, dijo que China importa el 20 % del vino que consume.

   El bachiller Sansón Carrasco, que fue quien contó que la primera parte ya andaba en libro en Salamanca, se burla de la traducciones del Quijote con sentido satírico en un diálogo «y a mí se me trasluce que no ha de haber nación ni lengua donde no se traduzca» (II,3).

   Cuando las japonesas de seda y jade se han marchado avergonzados de la fachada ocre sucio de la casa de Sansón Carrasco con su pasito corto y sus sonrisas milenarias, yo miro, yo olfateo por la rendija de la vieja puerta prehistórica y yo no veo la parra ni el aljibe que se cuenta tiene dentro, yo le hago una foto, como se puede ver, una foto a la selva de maleza que se deleita en el patio interior devorando las piedras, las maderas resecas, el soportal, abrazada a las piedras que un día vieron los fantásticos y furibundos ojos de Sancho Panza: « –Pues yo voy por él –respondió Sancho. Y dejando a su señor, se fue a buscar al bachiller, con el cual volvió de allí [su casa] a poco espacio [de tiempo], y entre los tres pasaron un gracioso coloquio» (II, 2). Es decir, que Sancho fue a casa del bachiller para tener que pedirle que le acompañara a casa de don Quijote donde los tres tuvieron un coloquio, a raíz de que Sancho se había enterado de que había llegado el bachiller al «El Lugar», el hijo de Bartolomé Carrasco, que venía de Salamanca, hecho bachiller, quien le contó que andaba ya en libros la historia de El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Y al contarle esto, don Quijote dijo que seguramente el autor de esa historia ya escrita sería algún «sabio encantador». Entrados en una plática de si el autor era el moro y otras explicaciones, Sancho se ofreció a traer al bachiller hasta la casa de don Quijote.

   En el coloquio del siguiente el narrador hace un retrato semblanza del bachiller Sansón Carrasco, al que describe:

   «…no muy grande de cuerpo, aunque muy gran socarrón; de color macilenta, pero de muy buen entendimiento; tendría hasta veinticuatro años, carirredondo, de nariz chata y de boca de donaire y de burlas…» (II,3). Frente al parque de los Derechos Humanos podemos contemplar una escultura de pie en tierra del bachiller.

   Aunque actualmente para salvar o menguar esta pena honda, negra, vergonzante, le han puesto el nombre de Sansón Carrasco a una casa de calle Batanes de Argamasilla y el pueblo mudable, Centro de Salud y Hogar de la 3ª Edad o edad de los sentados en los parques.

   El bachiller Sansón Carrasco que según don Quijote es «perpetuo trastulo (bufón) y regocijador de los patios de las escuelas salmanticenses, sano de su persona, ágil de sus miembros, callado, sufridor así del calor como del frío, así como de el hambre como de la sed, con todas aquellas partes que se requieren [cualidades] para ser escudero de un caballero andante». (II,7), acuerda con el cura, el barbero «por voto común de todos» como se explica en el (II, 16), dejarle salir a Alonso Quijano porque era imposible detenerle en «El Lugar» por más tiempo, pensaron que Sansón Carrasco le saliese al camino como caballero andante y le retara previo pacto de que el vendido quedara a mercede del vendedor, con la cláusula de que el vencido no saliese en dos años en aventuras. Por ello Sansón, le anima a la tercera salida para una vez en el campo retarle, por ello soltó unos elogios: «¡O flor de la andante caballería» y con una especie de conjuro o maldición para quien impidieran esta salida con:«que la persona o personas que pusieren impedimento y estorbaren tu tercera salida, que no la hallen en el laberinto de sus deseos, ni jamás se les cumpla lo que mal desearen» (II, 7), y además se ofrece como escudero, lo cual sienta muy mal a Sancho. Era razón suficiente para que al anochecer salieran en su tercera salida don Quijote y Sancho dirección al Toboso, y luego para Zaragoza, aunque nadie comprende cómo, para seguir hacia Zaragoza, vuelve y baja por los campos de Montiel, casa del Caballero del Verde Gabán, Lagunas de Ruidera y Cueva de Montesinos hasta salir por Ossa de Montiel (retablo de Maese Pedro) de la Mancha camino de Zaragoza por pueblo del rebuzno, que los cervantistas sitúan en el pueblo de El Bonillo, provincia ya de Albacete.

   Los argamasilleros están muy orgullosos de que Cervantes situara el domicilio de don Quijote y el de Sancho en «El Lugar», y que empezara a escribirlo en la prisión/cueva de la casa de Medrano, sin darse ellos cuenta que Cervantes eligió este lugar para burlarse de ellos, y provocar la risa en el lector de aquella época acostumbrado a que las historias de los caballeros acontecieran en lugares tan rimbombantes como los lugares de Palmerín de Inglaterra, Amadís de Gaula (Gales), Roger de Frecia, o en Constantinopla o en Trapisonda. Cervantes debía poseer, por la experiencia vivida, una mente artística plástica, y se dio cuenta que la provocación es una de las cualidades del arte, de todas la artes. Sin embargo, no lo deben de estar muy orgullosos de que el bachiller lo fuera de allí, porque lo que se puede ver en una fachada ocre sucio, supuesta casa, que siempre ha pertenecido a un apellido Carrasco. La casa tiene patio da pena, ya lo he comentado antes. Un patio que sin ser descrito por Cervantes sí pone en boca de del narrador en el capítulo 7, cuando el ama, habiéndose enterado de la resolución de la tercera salida, toma un manto y va a casa del bachiller: «Hallóle paseando por el patio de la casa…». Patio que desde la desvencijada puerta, por una rendija puedo ver, iluminado, donde la selva lo abraza y la hiedra enfurecida lo devora.

   El Caballero del Bosque o de los Espejos afirmó que entre sus aventuras había vencido a muchísimos caballeros incluyendo entre ellos al gran Don Quijote de la Mancha. Don Quijote al oír esto se hizo el tonto para que más tarde Sansón confesara su propia mentira. Al ver que este no lo confesaba y se emperraba en su mentira, Don Quijote le reto a un duelo en el cual el caballero que saliese vencido obedecería al vencedor. Luego vendrá la batalla o la justa entre don Quijote y el Caballero de los Espejos que toma como escudero a Tomé Cecial, y como era de esperar don Quijote le vence y al Caballero de los Espejos con el humorístico final de que cuando le quitan el yelmo para ver si era muerto, es cuando se asombra al ver que el caballero tenía la misma cara que su amigo Sansón Carrasco, y piensa: «Todo ha sido artificio y traza- de los malignos magos que me persiguen… se previnieron para que el caballero vencido mostrase el rostro de mi amigo el bachiller». El pobre bachiller y el escudero con los huesos rotos buscó a una algebrista (médico que encaja los huesos), que los cervantistas sitúan en el actual pueblo de Membrilla. Esta fue el único encuentro donde don Quijote salió vencedor. La dama del Caballero de los Espejos era Casildea de Vandalia porque era andaluza y los vándalos era de allí como los taresios o tartessos. En los capítulos dedicados al caballero del Bosque y de los Espejos que es el mismo caballero, usa Cervantes la técnica de ocultarnos el sujeto, y al final nos da una explicación de quien era este caballero. Es como en la gramática japonesa se oculta el sujeto hasta el final de la oración, lo cual es todo lo contrario a la sintaxis española o castellana, que debe presentar al sujeto desde el principio.

   En el Testamento de Don Quijote (II,74), nombra albaceas: al cura y al bachiller, y deja dicho que si su sobrina Antonia Quijana quiere casare con hombre de quien no se halla hecho información la desheredará, y parece haber un guiño o buen ver del casamiento de su sobrina con su amigo el bachiller, que en buen criterio le hace un epitafio.

   Es mí parecer que el personaje del bachiller sería el 4º personaje después de Dulcinea, además quien continuará la estirpe de don Quijote si es que éste y la sobrina se casaron. Otros autores han encontrado que Sansón Carrasco era clérigo de grados y corona.

Fuente: www.monover.com

¡Deja un comentario!

Añade tu comentario debajo, o trackback desde tu propio sitio. También puedes Comments Feed vía RSS.

Por favor, debate respetando a los demás.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.