Ciudad Real: Cáritas pide a las personas con sensibilidad social que no olviden a los desarraigados y excluidos de la sociedad

La Iglesia Diocesana, Cáritas, continúa insistiendo en el Signo Permanente de Solidaridad, creado por el anterior obispo Rafael Torija en 2002 y continuado e impulsado por el obispo actual, Antonio Algora. Quiere sensibilizar a la sociedad y a la propia Iglesia sobre los proyectos diocesanos de trabajo con los más excluidos: Sin Hogar y Droga.
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Desde el Signo Permanente de Solidaridad, se llama a toda la comunidad cristiana y a todas las personas con sensibilidad social, «a no olvidar a los últimos de los últimos: a los desarraigados y excluidos de la socie-dad, a los preferidos del Señor. Debemos continuar trabajando y apoyando a las personas que viven en nuestras localidades a través de las acogidas, talleres y demás ayudas; pero acompañando, de manera especial, a las personas que se encuentran sin hogar o a aquellos que viven atrapados en el cepo, tantas veces mortal, de los estupefacientes».

Los centros de Cáritas en nuestra provincia
En particular, el Signo ayuda en la Casa de Abraham en Daimiel, en el Centro Jericó de Ciudad Real, en el Centro Samaría de Alcázar de San Juan, el Centro Virgen de Gracia de Puertollano y Siloé en Ciudad Real.

Programa Sin Hogar
El programa Sin Hogar tiene como objetivo acoger y acompañar a las personas sin hogar en sus procesos de recuperación, a través de la atención integral y promoviendo su autonomía, buscando la incorporación en la sociedad como ciudadanos de pleno derecho. En la provincia, el programa cuenta con cuatro centros de atención y un piso de autonomía.

El pasado año se acompañó a 1.427 personas en el programa Sin Hogar en la provincia con el apoyo de 166 voluntarios y 29 liberados. Además, hay que añadir 593 personas que fueron atendidas a través de las distintas Cáritas parroquiales.

Programa de Droga
Este programa está dirigido a personas con problemas de drogadicción, priori-tariamente para aquellas que disponen de escasos recursos económicos, socioculturales o malas condiciones de salud. La droga es un factor más del proceso de exclusión social.

En el Centro Siloé se acompaña en asuntos sanitarios, sociales y cuestiones judiciales, se apoya en las necesidades básicas, administración de tratamientos médicos búsqueda de recursos sociales y realización de talleres.

El centro cuenta con un equipo de 45 voluntarios y 13 trabajadores, que les ayudan a reorientar su vida. En 2013 se acompañó a 565 personas. De ellas, 116 durante todo el año en el Centro de Día; en las cárceles de Herrera de la Mancha y Alcázar de San Juan a 274; en la casa tutelada a 106 personas y, por último, en el CIS (Centro de Integración Social) a 12. Además, el programa realiza una intensa labor de prevención en muchas localidades de la provincia.

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1 COMENTARIO

  1. Si en vez de dejar la necesidad en la voluntad de la gente cediendo un poco de lo que les sobra se usase el dinero de todos en ayudar a los necesitados no habría forma de que empresas como está sobrevivan.

    Cob los millones de euros que gastamos en mantener a la iglesia, las ONG y demás podríamos dar trabajo a millones de personas.

    Es así, lo que pasa es que vivimos en la contradicción.

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