La espera

Fermín Gassol Peco.- La estancia en la que espero está desierta, tan solo la trémula luz de una bombilla y algún viajero con pasos presurosos rompe el estático paisaje de silencio. Allá fuera hace calor, mucho calor, todo se torna sonido y movimiento; aquí dentro calma chicha, calma plana… como si alguien hubiera ordenado detener el devenir del tiempo.
fermingassol
El minutero del impávido reloj de la estación va marcando invariable los momentos… las diez y veinte, las once y media… las… doce y… ya no recuerdo.

Es verano, la noche en este miércoles de julio es ya cerrada y… yo espero. Contemplo ensimismado como un niño entre los brazos de su madre, mujer joven, duerme ajeno. Y a un “viajero” con barba y sin maletas, que sueña con viajar… al firmamento.

Las puertas de la estancia se entreabren; tres mujeres conversan en voz baja; se detienen observandolos paneles de salidas y llegadas;según dicen,se dirigen a Granada.

La más vieja queda en tierra, las otras, hijas de ella, se despiden abrazándola. Y entre los abrazos, besos, muchos besos, sonoros y afilados besos, como si unos labios quisieran entonar un trino de cariño lanzado contra el viento; y un pañuelo…

Un fuerte pitido en el andén reclama su presencia… el niño está llorando,el hombre se despierta bostezando, la estancia cobra vida, el tren parte despacio, el tiempo permanece… y yo… sigo esperando…

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1 COMENTARIO

  1. Lamentablemente eso ya no pasa, y me recuerda una frase de Chesterfield:

    «Conoce el verdadero valor del tiempo: cógelo y disfruta cada momento de él.»

    A la gente de ahora hay que enseñarle el valor de «perder el tiempo en cosas interesantes» ¿Recuerdas cuando los veranos de los 60-70 eran inacabables? Se nos olvidaba hasta escribir… pero no perdíamos un minuto en lo esencial: jugar con los amigos y vivir, leer cómics, ir al Calatrava, que nos llevaran a bañarnos al río…

    Lo que me lleva a Calderón de la Barca, con otra frase interesante:

    «Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar».

    Hoy, los malditos de ISIS han reclamado para si (han esperado tres días) el «honor» de haber matado niños inocentes, madres, abuelas y demás en Niza…»afortunados ellos que han tenido tiempo para esperar…» no como las familias y seres queridos de esas 84 personas muertas y más 50 heridas muy graves que se debaten entre la vida y la muerte ¿Ellos también tendrán tiempo para esperar a sanar? Ojalá y el tiempo fuese una dádiva «graciable» y no universal.

    Parece que Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra…para los que no tienen otra cosa que hacer.

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