Un turista incauto sufre graves quemaduras tras sentarse en los bancos de la Plaza Mayor

mánchameEl zepelín que lo trasladó de Kiribati al aeropuerto de Ciudad Real acababa de aterrizar apenas unas horas antes en suelo manchego. Alfred Wilson,  de origen rabanero pero criado en un atolón, acudió a la capital para conocer las afamadas fiestas de la Pandorga. Mientras disfrutaba de un deleitoso paseo crepuscular, decidió admirar la majestuosidad de la Plaza Mayor descansando sus posaderas en los pétreos asientos del principal enclave culipardo.

Tal calor había acumulado el banco, enardecido con ahínco por Lorenzo, que ocasionó quemaduras de tercer grado en la trasera de la región femoral del incauto turista, ataviado con shorts rabicortos y chambra manchega.

Enrabietado, con los muslos enrojecidos, y bajo la atenta mirada de los autómatas del carillón, fue trasladado a un establecimiento hostelero cercano, donde se trató de calmarle la quemazón hasta la llegada de los galenos. Allí fue ungido hasta las nalgas con un ungüento a base de stracciatella y leche merengada que, al parecer, dio resultado pese a lo empalagoso del remedio.

Según han confirmado fuentes sanitarias, la vida del señor Wilson, que retornará a su tierra con el grato recuerdo de la calurosa acogida que le brindó esta ciudad, no corre peligro.plaza-mayor

 

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8 COMENTARIOS

  1. Que poca gracia tiene este artículo, como se puede escribir tan mal, cuantas horas se habrá pasado este chico mirando palabras en el diccionario para intentar resultar gracioso. Me imagino que este es el nivel que hay en la provincia. Saludos!

  2. Escribo aquí para decir que mi sueño siempre ha sido llegar a ser una patata caliente, con cebolla, atún, aceitunas, y todas esas cosas con las que una buena patata siempre ha soñado tener…

    Y ser comida por Bertín Osborne.

    P.D: Este artículo tiene menos gracia Ortga Cano jugando a Carmagedon.

  3. Ay, cuánto triste en esta tierra!!!! Y aburridos, también, que no tienen otra cosa que hacer que anunciar a los cuatro vientos su falta de humor y pocas entendederas, amén de falta de criterio gramatical ante un artículo que, ante todo, está muy bien escrito en lo formal (aparte de un error en un tiempo verbal en la segunda línea, cosa seguro del jodío corrector). Pero claro, no está hecha la miel para la boca del asno. Aparte de que si no tienes nada bueno que decir, estate callao, no regüeldes tus complejos y miserias.

    Bebiendo en los Monty Python, Les Luthiers y Faemino y Cansado, aliñado de genio personal, siempre se acierta. Lo que se echa de menos son más de estos chupitos de humor entre tanto mono cabreao.

    Por cierto, añado que, según relatan los vecinos de Argamasilla de Calatrava, el susodicho protagonista de la anécdota pertenece a sus Wilson de toda la vida.

    Como decía Ángel Manuel, jajajajajajaja!!!

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