Campo de Montiel. Tesoro oculto

Salvador Carlos Dueñas Serrano.- El amanecer, la puesta de sol, la primavera, el otoño, los breves días de invierno, la lluvia, la nieve… Incluso la canícula del verano, con la aspereza de los rastrojos, suponen atractivos para todos aquellos con suficiente sensibilidad e inquietud para disfrutar de un mundo en extinción que durante siglos ha sido la razón de ser de La Mancha.
montiel
Aquí en el Campo de Montiel, se mantiene el mejor paisaje rural que hoy pueda contemplarse en toda la gran región que tanta fama ha recibido a nivel mundial gracias al Quijote.

Por eso debemos divulgar el gran valor del Campo de Montiel como uno de los reductos más auténticos del ámbito manchego y el universo cervantino.

Aquí divisamos las mismas panorámicas que contemplaron los inspirados ojos del genial Cervantes. Desde las cristalinas aguas de Ruidera hasta las lejanas cumbres de Sierra Morena.

Y en el centro de este universo, el arte, la cultura, el patrimonio y la historia. Donde los caminos rurales te adentran en los capítulos del Quijote. Las Bodas de Camacho, los arrieros cruzando la sierra, los cortejos reales de Madrid a Sevilla, los cargamentos de plata, el féretro de San Juan de la Cruz…

Todo existe en la cultura universal que nos legó Cervantes, inspirado en estos horizontes. A nosotros nos toca ponerlos en valor para disfrute de todos.

A pie, en bicicleta, a caballo o en coche, recorrer estos campos es una gratificante experiencia que te adentra en un mundo privilegiado desde muchos puntos de vista. Desde la contemplación de la belleza paisajística, hasta la meditación espiritual que enriquece al ser humano, sirviendo de inspiración para la creación artística, como bien nos demostraron Quevedo o Jorge Manrique, transitando estas tierras.

El caminante, puede elegir el periodo del año que mejor se adapte a sus preferencias, la hora del día o de la noche. Con luna, nublado o con sol. Cada cual elije su destino y su ruta.

Lo que no cabe duda es que se tome el camino que se tome, todos lo conducirán a la imaginación de Cervantes y al espíritu de Don Quijote.

Los cinco kilómetros de camino arbolado que unen Villanueva de los Infantes con Fuenllana, son un buen medio para comenzar a conocer estos caminos tan llenos de espléndidas sorpresas. Tales como si desde aquí nos dirigimos al castillo de Montiel a través del bellísimo cortijo del Barranquillo, digno de reconvertirse en alojamiento rural, inmerso en la metafísica quietud de estos cultos campos.

La parte Sur acoge buenas manchas de monte mediterráneo entremezcladas de olivar. Espacio ideal para pasear a pie, contemplar perdices, conejos, liebres, zorros, linces águilas imperiales y todo tipo de fauna y flora relacionada con el monte mediterráneo.

Todavía disfrutamos de un campo abierto, sano, limpio y libre para disfrute del caminante, un lujo incalculable que como por encantamiento cervantino nos transportará a tiempos pasados y futuros, según paseemos la vista por la hermosura del paisaje y alimente nuestra imaginación.

La suerte, el destino o la casualidad han bendecido al Campo de Montiel engalanando su belleza natural con las alhajas del Quijote. Un tesoro que bien merece el reconocimiento y disfrute de toda la humanidad.
Algunos bien lo sabemos y no cesamos en nuestro empeño por darlo a conocer, preservarlo y compartirlo.

Disfrútalo que no sabemos por cuanto tiempo esta joya permanecerá oculta, esperando a ser descubierta por quienes la pongan en valor o por quienes por el contrario, para desgracia de todos, la expolien.

Montizón, Relumbrar, avutarda, peonía, Vía Augusta, alcaraván, Rochafrida, Reserva de la Biosfera, olivar, viña, tapias, el canto del gallo, tomar el fresco, cencerros, perdices, campanas, Borricá, Casa de Estudios, gorriones, tordos, chimeneas, chorizos, morcillas, borrachuelos, arroz con liebre, bodegas,Laminium, cocinillas, torreones, iglesias catedralicias, chozos, norias, sendas, Montiel, veredas, árboles centenarios, remolinos de polvo, olor a tierra mojada…

Se puede decir con palabras, con emociones. Escribiendo un libro o mil, pero ya no hay tiempo para decir más veces, que el Campo de Montiel es una joya patrimonial legada por el destino de haber permanecido esencialmente conforme a su identidad rural que mantiene en sus pueblos una cultura secular y en su paisaje una belleza sobrecogedora capaz de haber inspirado a los mejores literatos del Siglo de Oro, habiendo servido de referente para la creación de una obra de arte universal de la historia de la humanidad como es el Quijote.

Desaprovechar algo que beneficia al mundo entero y ensalza al ser humano sería un desperdicio imperdonable.

Relacionados

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img