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Falacias de la igualdad de género

- 12 enero, 2018 – 09:0117 Comentarios

Ángel Manuel Sánchez García.- La única revolución del siglo pasado, además de la tecnológica, que permanece en el siglo XXI es la sexual. El feminismo que cuando se radicaliza es algo así como un machismo a la inversa, tiene una fuerza extraordinaria en nuestra cultura.
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La Ideología de Género es un pensamiento social que pretende explicar las relaciones humanas desde la perspectiva del conflicto permanente entre sexos. Este conflicto se origina en relaciones de poder condicionadas por el género u orientación sexual de las personas. Históricamente la violencia derivada de tal conflicto ha sido ejercida por el varón heterosexual y el hetero-patriarcado, siendo sus víctimas tanto la mujer como las personas con orientación sexual distinta a su condición biológica.

Esta ideología podría considerarse como un Neo-marxismo, pues entiende que la realidad (también la Historia) se mueve y explica a través de una dialéctica de enfrentamiento, en este caso, entre hombres y mujeres. Esta ideología contiene un mensaje emancipador frente al rol sexual asignado biológica o socialmente.

El marxismo ha mutado con su intrínseca dialéctica del conflicto en unos nuevos Ismos de gran influencia social como el feminismo, el ecologismo y el animalismo. Como el cristianismo en épocas de crisis, el marxismo ha sabido adaptarse con éxito a las circunstancias cambiantes de la Historia manteniendo vivos su sencillo relato o filosofía, su contagioso ánimo revolucionario y su mensaje emancipador.

En estos Neo-marxismos late un cierto humanismo atrayente para una cultura tan desencantada como la Posmoderna que ha pretendido con el “anti-relato” (Jean François Lyotard) anular la natural búsqueda de certezas desde las que construir una identidad personal y un sentido de la vida. En nuestra actual transición cultural desde la Posmodernidad cambiante resurgen los nuevos fundamentalismos, uno de los cuales es la exitosa Ideología de Género que rechaza de forma virulenta las puntualizaciones o reproches a su rígida forma de concebir las relaciones entre hombres y mujeres.

La ideología de género y el feminismo (como el machismo) son pseudo-filosofías. Hombres y mujeres somos biológicamente distintos y en dignidad iguales. La única Igualdad exigible es la de un trato igual para ambos de las leyes.

El Derecho construye en torno a una única realidad jurídica, la Persona, y no sus categorizaciones, la asignación de derechos y obligaciones. Sólo tiene sentido exigir esta igualdad de trato en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de las obligaciones.

Los contenidos ideológicos y no de defensa de los derechos civiles de estos movimientos no tienen más explicación que la señalada, la necesidad de buscar certezas sobre las que construir la personalidad. Pero como categoría ideológica ha de someterse a una crítica racional para descubrir su solidez o falacia argumental.

La ideología de género adolece como el marxismo del mismo rechazo a la naturaleza humana y a la diversidad y debilidad intrínsecos a la condición humana. La categorización del enfrentamiento entre clases, géneros y especies, es falaz por cuanto otorga entidad a meras construcciones teóricas que no definen porque no agotan la rica realidad humana. Como ideas no se ajustan a la realidad porque no son una construcción científica sino idealista. Tampoco puede aceptarse que la realidad haya de ajustarse a ellas (totalitarismo).

No existe un natural conflicto entre hombres y mujeres, entre homosexuales y heterosexuales, sino entre seres humanos o personas.

Tampoco la realidad humana es conflictiva por naturaleza. Si fuese así, la existencia de la especie humana hubiese tenido un breve recorrido en la Historia. Tanto el conflicto como la concordia forman parte de las relaciones humanas.

Corresponde al ser humano rechazar uno y elegir otra para evitar su autodestrucción.

La guerra entre sexos se ha institucionalizado a través de leyes como la de violencia e igualdad de género. La violencia doméstica no puede convertirse en excusa para la lucha ideológica, y la igualdad no puede confundirse con la uniformidad. Una es un fenómeno amplificado por los medios de comunicación pero inferior en casos a los de países de nuestro entorno, y otra un error porque no se pueden negar las diferencias y tendencias naturales entre hombres y mujeres que las condicionan para elegir trabajos y hasta juguetes distintos.

Mi generación que fue educada en abierta crítica al machismo tradicional de nuestros padres, observa sorprendida cómo generaciones más jóvenes se mueven entre un machismo reanimado y un feminismo radicalizado, que en no pocas veces deriva en relaciones tumultuosas entre jóvenes y en una neurótica crisis de identidad sexual forzada y no natural.

En este asunto se da un activismo social que hace imposible un debate racional. La falta de aceptación de la discrepancia, el dominio autoritario de las emociones y cierto pensamiento único en estos asuntos exponen un grave problema de falta de libertad de expresión y de debate racional en sociedades que paradójicamente se denominan democráticas y abiertas, pero que no toleran un debate abierto que cuestione el relato sexista predominante.

La guerra sexual del siglo XXI nos descubre distintas patologías sociales como la crisis de identidad, la irracionalidad dialéctica y la desidia existencial.

Esta sociedad opulenta y tecnificada vive en el conflicto porque no sabe conciliar la realidad y la ficción. Su incapacidad para la reflexión y abuso de las emociones la sitúan en una profunda decadencia cultural.

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17 Comentarios »

  • Manta zamorana dice:

    Humillante para una mujer resultar elegida para alguna función por su sexo y no por su valía personal.

  • atilu dice:

    OJO QUE TENÉIS UN PROBLEMA CON UN BOT

  • Censor dice:

    Basta con leer las biografías de los creadores de la ideología de género. Alfred Kinsey, Wilhem Reich, Margaret Sanger, Margaret Mead, Shulamith Firestone…

    • boina dice:

      Nadie se atrevería a Argumentar con falacias que otra cosa es una falacia, excepto Censor… Gran comentario acaba de escribir, reconociendo que todo su argumentario en contra de la igualdad de género se basa en uma gran FALACIA AD HOMINEM sobre sus creadores.

      De todos modos he de reconocer (que aunque basado en falacias) Censor tiene mejor estilo escribiendo que el autor de éste articulo, que por repetitivo, soporifero y pedante dudo que ni sus correligionarios hayan leído completo, supongo este el motivo de que haya sido publicado.

      • Ángel Manuel dice:

        El motivo es que este medio es plural, cosa que te molesta.

        • Ángel Manuel dice:

          Siento que el artículo no esté al nivel de tu intelecto y cultura para que puedas contrargumentarlo.

          • boina dice:

            Huy que poquitos comentarios (y cómo siempre la mitad de ellos tuyos); una de dos o escribes verdades irrefutables o la gente normal pasa de contraargumentarte para no dar coba al Pesao.

            Yo tambíen siento que éso que has escrito haya pasado por aquí sin pena ni gloria.

          • Ángel Manuel dice:

            Yo también puedo decir de tí lo que pienso como tú…

            Pero eso ya lo lo puedes deducir. No te tomo por tonto, eres malicioso.

          • boina dice:

            Yo no te digo Pesao porque lo piense, es una certeza.

            Que lo eres es una realidad por todos vista.

            Pero tranquilo que hay cosas mucho peores que ser cansino, como pedante, listillo, sabiondo, cargante, insufrible, engreido, u orgulloso.

          • Ángel Manuel dice:

            Estás describiendo al coletas y su cuadrilla.

  • Charles dice:

    No olvidemos que el ‘principio de igualdad de género’ se define como el reconocimiento a la diferencia, pero con fines de alcanzar la equidad.
    Si la ‘igualdad de género’ no existe es debido a la mentalidad de las personas. Pero los tiempos han cambiado y ya no podemos seguir pensando de esa manera retrógrada de que el hombre hace una cosa y la mujer hace otra.
    Es deber de la sociedad demostrar el cambio de mentalidad con actos y no simplemente con palabras.
    No es ficción. Es mucho lo que falta por hacer para conseguir una ‘igualdad de género’ real…..

    • Ángel Manuel dice:

      Charles, los hombres y las mujeres en el siglo XXI hacen lo que quieren.

      En el libre desarrollo de su personalidad las PERSONAS eligen libremente sus preferencias, juguetes, profesiones u oficios o canales de TV.

      Y no hay Estado ni familia que lo pueda impedir cuando alcanzan la mayoría de edad y no contravenga las leyes.

      No nos dirás que los millones de padres que vemos que nuestros hijos no eligen muñecas o hijas que no eligen coches y camiones sino muñecas, estamos adoctrinando a nuestros hijos.

      La realidad es que los padres antes nos fijamos en los precios de los juguetes que en las chorradas que planteáis los confusos.

  • Ángel Manuel dice:

    Sólo conozco un caso en el que un niño elige jugar con muñecas. Y fíjate que se conocen niños a lo largo de una vida.

    El hijo de los vecinos del pueblo de mi tía. Ese chico hoy tendrá veintitantos años y está haciendo una buena carrera de bailarín.

    En su familia y en su entorno se le ha dejado libremente como debe ser desarrollarse. Y si alguien se rió de él en la escuela, podría haber sido gordo o friki para que también lo hicieran.

    Es un chico muy querido en el pueblo porque siempre organizaba los bailes y actos de niños hasta que se vino a Madrid.

    Ahhh Charles, su padre es militar y su madre católica.

    Es que os creéis que la sociedad debe tener vuestra medida, bastante inculta e intolerante por cierto. La sociedad española (y el caso que te he expuesto es el de un pueblo) es bastante más tolerante y abierta que vosotros, que predicáis (sin dar ejemplo) lo que ya sabemos y aceptamos de antemano, porque entre personas no debe haber diferencias de trato cuando se trata de cosas naturales y no forzadas.

    • Charles dice:

      El problema de España es que la derecha aparece ligada al catolicismo. No olvidemos que hasta 1969 se era católico por obligación…..

      • Ángel Manuel dice:

        El problema es que la izquierda española vive en el 1936 y no en 2018.

        Todavía tiene que asumir que la pluralidad social y de opinión es un valor intrínseco de la democracia que no admite ideologías totalitarias que se visten de progresistas y modernas pero son profundamente totalitarias porque son extremistas e intransigentes.

        La izquierda española tiene problemas para entender la democracia, la libertad religiosa y de expresión.

        A nadie se le obliga a ser católico, ni tampoco progre sin fundamento.

  • emeax dice:

    Genial. Enhorabuena por la argumentación del artículo a su autor.

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