Emocionante homenaje a Ángel Parla como histórico impulsor de la cultura musical en Puertollano

AMC Banda de Música de Puertollano.- Todavía resuenan los ecos de los aplausos que reverberaron en el magnífico Pedro Almodóvar de Puertollano. Todavía se palpa el calor y el cariño brindados al maestro. Aún se admira el valor, la entereza y la digna actitud de respeto de D. Ángel Parla Candenas hacia su público.
angelparla
Permanece el nudo en la garganta de los músicos de la AMC, de la Banda Municipal, de la Coral Polifónica y de todo el que vivió la mañana del domingo 4 de febrero de 2018 un espectáculo que rendía homenaje a “uno de los pilares inviolables de la cultura de Puertollano de los últimos 40 años” (43 para ser exactos).

El concierto quedó en segundo plano, una vez que el Director D. José Manuel García Pozuelo saltó al patio de butacas tras la interpretación del arreglo del maestro Parla de las Variaciones sinfónicas sobre un tema vasco de Sorozábal para reconocer el mérito del arreglo. Así los directores Titular y Honorífico que terminaron por fundirse en un emocionante abrazo. La emoción embargó a todo el público desde ese momento, que se desahogaba batiendo sus palmas. Esa emotividad ya conmovía a los familiares, allegados y músicos antes de comenzar el concierto: no todos los días se homenajea a un director de banda, fundador de aula de música, conservatorio, escuela de danza y coral. No todos los días se homenajea a un señor músico, a un tutor, a un amigo, a un padre. Como decimos, lo musical quedó envuelto en el manto del afecto, del calor, de la admiración y del profundo cariño que se le mostró con sincera naturalidad a quien tanto cariño y trabajo ha entregado durante su trayectoria profesional, y entrega en su vida cotidiana.

El programa escogido, estaba fundamentado en los siguientes soportes: Sorozábal, arreglos para banda elaborados por Parla, obras predilectas, autores predilectos. Se quería hacer una muestra de, cómo es D. Ángel Parla en lo musical, cómo hizo de la Banda de Puertollano una agrupación envidiada, admirada, temida y ganadora, de por qué sus músicos lo adoran.

Pero hubo una dimensión humana, que desbordó lo musical. La calidez del público ovacionando a la banda y al maestro, que en el patio de butacas acogía en pie los aplausos del respetable y de la propia banda; las muestras de cariño en los momentos previos al concierto, en el intermedio y sobre todo, el acceso al escenario del propio maestro, sus palabras ahogadas por la fatiga que le llevó a solicitar el relevo en el discurso a D. Eduardo Egido para que prosiguiera con la lectura del mismo; el contenido del propio discurso, henchido de historia, rebosante de agradecimiento, pleno de reconocimiento a quienes le han acompañado, sublime, sensato, sosegado; la presencia de D. Ángel sentado junto al atril, asintiendo mientras seguía la lectura; las lágrimas de muchos de los presentes, los aplausos, la intervención de su hija, el recuerdo más cotidiano de sus alumnos; los obsequios, y el anuncio de la solicitud formal que el Presidente de la AMC entregó hace un mes, al director del CPM “Pablo Sorozábal”, para bautizar con el nombre de D. Ángel Parla alguna de las aulas o el salón de actos del conservatorio que él fundó, para que así rece junto con su maestro en dicho centro de enseñanza, si el Consejo Escolar, lo considera oportuno. Si bien, el conjunto de todo colmaba los límites esperados, todo, absolutamente todo, alcanzó su cenit, cuando el maestro de toda la vida, se encaramó a la tarima para dirigir sentado, como los grandes, Recordando a un amigo. Pero en esta ocasión, no solo a los del uniforme negro, sino también a sus músicos jubilados o retirados de la Banda Municipal, a otros músicos pertenecientes a la Banda Sinfónica, que aceptaron gentilmente la invitación de los organizadores a tal efecto. Una vez más, las manos artesanas del que es música en persona, tejieron los hilos de un gran pasodoble.

Casi tres horas de homenaje que se pasaron volando, que desgraciadamente se escapa entre los dedos, pero que afortunadamente quedará indeleblemente grabado en nuestro recuerdo, en el recuerdo de todos aquellos que llenaron el patio de butacas y una pequeña parte del anfiteatro, de todos aquellos que lo protagonizamos y organizamos.

Todavía resuenan los ecos de los aplausos que reverberaron en el magnífico Pedro Almodóvar de Puertollano. Todavía se palpa el calor y el cariño brindados al maestro. Necesitamos tiempo para asimilar la grandeza de lo acontecido en Puertollano, el mediodía del 4 de febrero de 2018, porque hicimos a un hombre tal y como se lo merecía desde hace muchos años, feliz.

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4 COMENTARIOS

  1. No sois la banda que políticamente debería haber hecho este homenaje, pero por eso sois la verdadera, porque sois la de corazón, la que tiene el sello de D. Ángel en vuestro corazón y en vuestra música.

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