
Hay tres supuestos de politica-ficción: que todos los ahorradores de un país saquen sus depósitos de los bancos, que todos los trabajadores de un país decidan quedarse en casa una temporada y que todos los electores de un país se acerquen a las urnas para votar en blanco. Estos supuestos de imposible concreción en el mundo real no hacen sino corroborar que la Banca está en manos de los pequeños ahorradores, que la economía está en manos de los trabajadores y que los electores lo mismo pueden cambiar un Gobierno
que provocar un colapso institucional y social de incalculable magnitud.