La Agenda 21Local, una institución tergiversada

SUMARIO

I.-    PRECEDENTES   
II.-     INTRODUCCIÓN
III.-    FUNDAMENTOS Y CONCEPTO
IV.-    ESTADO DE LA CUESTIÓN
V.-    PROPUESTA DEL MODELO DEYNA DE
AGENDA 21 LOCAL
VI.-    BREVE EXPOSICIÓN DE LA METODOLOGÍA
Y VENTAJAS OBTENIDAS DEL MODELO DEYNA DE AGENDA 21 LOCAL

BREVE RESUMEN

Desde gobiernos firmantes del Programa 21 de Río 92 se viene permitiendo que la institución de la Agenda 21 Local para los municipios del planeta haya sido interpretada arbitrariamente por la asociación ICLEI que obvia absurdamente la letra y el espíritu de lo prescrito en su capítulo 28, reduce la esencial importancia de la participación directa de los ciudadanos, complica gratuitamente su implantación con unas auditorias, diagnósticos y dictámenes previos que no responden a lo preceptuado, la desnaturaliza y la hace infactible en la mayoría de los municipios del planeta que son más de un millón. Como resultado la Agenda 21Local se ha convertido en una entelequia de la que nadie es responsable, se ha centrado absurdamente en “ciudades”, es algo complicado, caro y que no está claro para qué sirve, olvidandose de que es una institución  universal y de primera necesidad. 

Madrid,2008

I.- PRECEDENTES.-

En los años 60 del pasado siglo XX, la comunidad científica comienza a alertar a las administraciones sobre los grandes problemas del planeta: pobreza, pérdida de biodiversidad  y deterioro medioambiental. Se empiezan a hacer patentes las interrelaciones físicas e inevitables entre las actividades humanas y la naturaleza y que el medio ambiente, -la biosfera en la que vivimos- resulta ser un sistema complejo, dinámico, sinérgico e incierto y que existe una interdependencia mutua entre el ecosistema y el sistema socioeconómico que exige una mutua adaptación de ambos.

     En 1968 Aurelio Peccei y Alexander King crean el Club de Roma para atender a los retos de esta nueva problemática. En 1972 sale a la luz el primer informe al Club de Roma elaborado por los Medows titulado “Los límites del crecimiento” (Limits to growth) que, con sus aciertos, errores y críticas, es todo un aldabonazo en las conciencias de los dirigentes y de los estudiosos.

Mediante la primera reunión mundial de 1972 sobre medio ambiente (Conferencia sobre el Medio Humano de Estocolmo), se comienzan a poner los cimientos para la mas importante Cumbre de la Tierra que se celebraría 20 años mas tarde en Río de Janeiro (1992).  En esta Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Humano de 1972, participaron 113 naciones y su Secretario General fue el Dr. Maurice Strong – que también lo sería de Río-  “Antes de ella, relata el Dr. Strong, jamás un tema -en este caso, el medio ambiente- considerado prácticamente una novedad, fue llevado a un nivel tan alto de discusión”. Las conclusiones de esta Conferencia, posteriormente, en 1987, se recogieron en el Informe Brundtland, titulado “Nuestro Futuro Común”, presidido por Gro Harlem Brundtland, ex-Primera Ministra de Noruega. Como resultado de esta Conferencia de Estocolmo se instauró el Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA) y la ONU estableció en 1983 la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y el Desarrollo.

Esta Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo (CMMAD), llamada Comisión Brundtland, en 1987 definió el Desarrollo sustentable como “el que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. En definitiva, más que un modelo definido, el desarrollo sostenible se presenta como un proceso de cambio y transición hacia nuevas fórmulas de producir y consumir, pero también hacia nuevas formas de ser, estar y conocer. El concepto ecología se impone como definidor de que el ser humano es una parte de la naturaleza, de un sistema interdependiente y cerrado que debe mantenerse en equilibrio, dada su fragilidad, en bien de todos. De ahí lo de “actuar localmente pensando globalmente”, de ser conscientes de que nuestros actos pueden repercutir en todos de forma negativa o positiva.

En 1989, como decíamos, la ONU, comenzó la planificación de la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en la que se trazarían los principios para alcanzar ese Desarrollo Sostenible. Durante dos años, numerosos expertos en todo el mundo se dedicaron con ahínco a la concertación de acuerdos que jalonaron el camino hacia la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992, bajo la dirección de su Secretario General el Dr. Maurice Strong. En ella se concertaron dos acuerdos internacionales, se formularon dos declaraciones de principios y un vasto programa de acción sobre Desarrollo Mundial Sostenible. Este  programa es el Programa 21, ley blanda, consensuada por 179 naciones en la mencionada Cumbre de Río’92 y ratificada por España en 1993, que recoge, a lo largo de sus mas de 600 páginas, normas tendentes al logro de un Desarrollo Sostenible desde el punto de vista Social, Económico y Ecológico.
   
II.- INTRODUCCIÓN.-

La Fundación Desarrollo y Naturaleza (DEYNA), entidad decana en España en esta materia, viene trabajando para el desarrollo sostenible desde 1992, fecha de su creación, ha centrado su atención en el estudio del Programa 21, por lo que la mayoría de sus proyectos, están basados en el mismo. Hasta la fecha el Programa 21 es el mejor tratado o compendio universal de normas para el Desarrollo Sostenible. Esta Fundación trabaja sobre sus prescripciones, lejos de compromisos políticos, eclecticismos descomprometidos o intereses perturbadores y ha elaborado el  presente informe, tras comprobar lo que se viene haciendo sobre Agenda 21 Local no sólo en España sino en Europa y a los 16 años de haberse creado la Institución de la Agenda 21 Local.

El Programa 21(o Agenda 21) en su Capítulo 28, crea la Institución llamada “Programa 21 Local” o Agenda 21 Local (denominado así posteriormente en ambos casos por el mismo Dr. Maurice Strong, Secretario General de las Cumbres de Estocolmo 72 y Río 92).

    Lo que se viene intentando hacer por Agenda 21 Local no coincide con el mencionado Capítulo 28. De ahí que hayamos elaborado este documento como mejor forma de dar a conocer la problemática y que los actores de la Agenda 21 Local puedan estar informados.

1.- El Programa 21  es la Agenda 21.
Por tanto, un Programa 21 nacional es un Agenda 21 nacional. Un plan de acción nacional o una estrategia nacional para el desarrollo sostenible, es decir una actuación “desde arriba hacia abajo”. Normalmente ya están en marcha por parte de autoridades, científicos, técnicos,etc. Se trata de “actuar globalmente pensando localmente”. Puede aplicarse a  autonomías, provincias, regiones, comarcas, etc.

2.- El Programa 21 Local es la Agenda 21 Local. (ver Capítulo 28 del Programa 21 donde se crea esta institución). Es un plan de acción o estrategia municipal.
De todo el Programa 21 con 40 artículos, el 28 es el único que establece y hace posible que los ciudadanos de los municipios se “suban” al desarrollo sostenible. Actuación “desde abajo hacia arriba”, o bien “actuar localmente pensando globalmente”.

Ambas estrategias deberán converger para cerrar el círculo efectivo de la sostenibilidad, tal y como prevé el Programa 21.

Por tanto, la “Agenda 21 LOCAL” no es otra cosa que un plan de acción socioeconómico a la luz del Programa 21, pactado entre autoridades locales y ciudadanos de un municipio para emprender el desarrollo sostenible del mismo en toda su extensión y que se produce mediante el ejercicio de la participación mas directa posible, real y efectiva de los ciudadanos en consenso con las autoridades locales representativas.

Se ha permitido desde gobiernos firmantes del Programa 21 -haciendo dejación de su compromiso, pues quienes firmaron fueron los gobiernos, no los ayuntamientos ni otras entidades- que la Agenda 21 Local para los municipios del planeta haya sido interpretada por la asociación ICLEI que ha obviado y conculcado, absurdamente, la literalidad de lo prescrito en el capítulo 28. Ha reducido jíbaramente la importancia de la participación directa de los ciudadanos a la vez que ha complicado gratuitamente su implantación con unas auditorias, diagnósticos y dictámenes previos “que ha prescrito arbitrariamente”, desnaturalizando la institución y haciéndola prácticamente infactible en la gran mayoría de los municipios del planeta. Como resultado la Agenda 21 Local se ha convertido en una entelequia de la que nadie es responsable, se ha centrado absurdamente en “ciudades”, es algo complicado y caro, que nadie sabe para qué sirve, que no obtiene resultados patentes y que ha tomado, en Europa, derroteros de huída hacia adelante como lo de las “ciudades por el clima” “ciudades 21” y otros sucedáneos, olvidando que es una institución planetaria y de primera necesidad. 

Consideramos tan fundamental para el Desarrollo Sostenible la factibilidad de la Agenda 21 Local, como institución universal a implantar en mas de un millón de municipios en el planeta en el menor plazo de tiempo posible, que esta Fundación está tratando por todos los medios de precisar el concepto, en beneficio no sólo de España sino de todos los países (179) que firmaron el Programa 21 en Río de Janeiro, que suman el 98% de la población mundial, nada menos, y a los que se viene induciendo a error produciéndoles desconcierto e incertidumbre. La confusión existente ha sido sembrada, sin duda, por una interpretación frívola, poco rigurosa y mezclando capítulos del Programa 21, por lo que se conculca lo estatuido en su Capítulo 28. Esta Fundación sale al paso para contribuir a una aclaración, que parece oportuna y necesaria, cuando han transcurrido dieciséis años desde que se consensuó su implantación y llama poderosamente la atención la exigua cifra de municipios, en los que se ha implantado, paradójica e inquietantemente, cuando uno de los señalamientos mas claros del Capítulo 28 son las fechas en las que debían producirse las implantaciones. En esto el ICLEI no prodiga “indicadores”.

    El error fundamental, creemos de buena fe, puede estar en no haber considerado el Programa 21 completo y en profundidad y no haber advertido que el Programa 21 (o Agenda 21) sugiere diferentes ámbitos de Agendas 21 y diferentes ámbitos de competencias en el desarrollo sostenible empezando por gobiernos, instituciones y estados. También puede ser que esté el error, y esto es mas grave, en lo que apuntamos más adelante en el punto 7º del apartado IV ya que algunos ignorantes afirman que la Agenda 21 Local se creó en Aalborg.

Es de destacar el papel de las empresas –se habla de auditorias solo en este caso- (capítulo 30); papel de la comunidad científica y tecnológica (capítulo 31); papel de la transferencia de tecnología y cooperación para el aumento de la capacidad (capítulo 34); papel de la ciencia para el desarrollo sostenible (capítulo 35); ordenación del territorio (capítulo 7 y 10), etc.etc. y que una de esas Agendas 21, con carácter muy específico y complementaria de las demás, es LA AGENDA 21 LOCAL.

Esta complementariedad que se infiere de su sencillez de definición, objetivos y breves tiempos de implantación, parece sin duda, no tener otro fin que la incorporación de todos los ciudadanos de todos los municipios del mundo en su mayor porcentaje posible  al desarrollo sostenible, para su  concienciación, su compromiso y su receptividad y que solo puede surgir de una participación real y efectiva de los ciudadanos en consenso con sus autoridades locales. Sin duda, este planteamiento del Programa 21, constituye un circulo de actividades cerrado armónico y coherente, buscando la eficacia.

Los científicos, los técnicos y los políticos, vienen siendo conscientes de la importancia del Desarrollo Sostenible desde hace muchos años y también de los sacrificios y cambios de conducta que implica este concepto integrado de la ecología, pero el  último eslabón para que se produzca el desarrollo sostenible de manera efectiva es esa incorporación masiva de los ciudadanos y por ende, la importancia transcendental que tiene la  participación de los ciudadanos, de las mujeres en plano de igualdad, de los jóvenes, de las Ongs, de los pueblos indígenas, de los empresarios, sindicatos…etc., implicación imprescindible de la sociedad civil en una palabra, para su concienciación cierta en la problemática ya que, como es de dominio público, los ciudadanos/hogares son los mayores contaminadores con diferencia.

    En consecuencia, las variadas Agendas 21 (desde arriba hacia abajo) es decir las que llevan iniciativas de políticos, técnicos, científicos, etc., son una cosa, pero la Agenda 21 LOCAL (desde abajo hacia arriba) es otra, tal y como se desprende de la simple lectura del Capítulo 28.

III.-FUNDAMENTOS Y CONCEPTO.-

El Programa 21, pese a su volumen e importancia, es un gran desconocido, cuando como tratado del Desarrollo Sostenible o compendio de normas y prescripciones para este Desarrollo Sostenible, es muy difícil encontrar algo parecido o de mejorar. El Programa 21 es claro, coherente y unificador y debería facilitarse a todas las autoridades provinciales y locales y a todos los grupos actores (empresas, sindicatos, ONGs, asociaciones, etc.) interesados en el desarrollo sostenible para que tomen nota de sus prescripciones, se explique en los centros de enseñanza, se discutan y analicen sus contenidos entre los ciudadanos, etc…

El Programa 21 en su Capítulo 28 dice textualmente al respecto y como objetivos, después de justificar la importancia de las autoridades locales en esta materia del Desarrollo Sostenible, en las Bases para la acción:
   
    28.2,a) “Para 1996, la mayoría de las autoridades locales de cada país deberían haber llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y haber logrado un CONSENSO sobre un Programa 21 Local para la comunidad “.
   
 28.2,d) “Debería alentarse a todas las autoridades locales de cada país a ejecutar y supervisar programas encaminados a lograr que las mujeres y los jóvenes estuvieran representados en los procesos de adopción de decisiones, planificación y ejecución”.

    28.3 “Cada autoridad local debería iniciar un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un Programa 21 local. Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, las autoridades locales recibirían aportes de la ciudadanía y las organizaciones cívicas, empresariales e industriales locales y obtendrían la información necesaria para formular las mejores estrategias. El proceso de consultas aumentaría la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas al Desarrollo Sostenible. Los programas, la política, la legislación y las reglamentaciones de las autoridades locales para lograr los objetivos del Programa 21 se evaluarían y modificarían sobre la base de los programas locales aprobados en el marco del Programa 21…”
   
    Hay que recordar, aquí además, que en su Capítulo 25 ha dicho remarcadamente: 25.12 “Es menester que se tengan plenamente en cuenta los intereses concretos de la infancia en el proceso de participación relacionado con el medio ambiente y el desarrollo”. Esta participación la prescribe en el Capítulo 27 para las ONGs y en el 26 para las poblaciones indígenas. Los Capítulos 24 y 25 los dedica íntegramente a la participación directa, real y efectiva de mujeres y jóvenes.

IV.- ESTADO DE LA CUESTIÓN.

ES IMPRENSCINDIBE LA PARTICIPACIÓN Y LA CONCIENCIACIÓN DE LOS CIUDADANOS, POR SER LOS HOGARES LOS MAYORES CONTAMINADORES, DE LO CONTRARIO, NO PODRÁ HABER DESARROLLO SOSTENIBLE.

    1º.- Se viene vinculando la Agenda 21 Local con una costosa auditoria medioambiental (con diagnóstico), previa, substancial, imprescindible e inherente.

     El Programa 21 que sí sabe lo que son las auditorias medioambientales, no se ha olvidado de ello. En todo el extenso texto del Programa 21, solamente en el Capítulo 30 (30.3, referido al fortalecimiento del papel del comercio y la industria), aparece el concepto “auditoria ambiental” y solo referido y prescrito para las empresas. ¿Por qué esta prescripción costosa y superpuesta cuando la Agenda 21 Local hay que implantarla en mas de un millón de municipios en el mundo, la mayoría sin recursos?. Quiénes tomaron esta iniciativa ¿han consultado a los 179 países que signaron el Programa 21?.

El Programa 21 sugiere varios niveles detectables de Agenda 21, todos ellos “desde arriba hacia abajo”. La Agenda 21 Local es una muy específica institución, “desde abajo hacia arriba” que se enuncia e identifica sencilla y claramente en el Capítulo 28 del texto del Programa 21, en convergencia y complementariedad de las especificadas en el anterior punto. No es una actuación de excelencia ni específicamente “medioambiental”, tal y como se pretende venir haciendo, sino socioeconómica local y con finalidad “concienciadora para los hogares” en el desarrollo sostenible y facilitar a los políticos locales la toma de decisiones consensuadas y legitimadas para el cambio necesario. Por ser universal, debe ser factible, sencilla y económica e implantable en muy breve tiempo tal como se especifica en el citado Capítulo 28.

Es una actuación “eminentemente participativa” en la que debe estar presente la sociedad civil en general del municipio y el Programa 21 insiste reiteradamente: mujeres en plano de igualdad, jóvenes, niños…, y que debe ser conocida a fondo por los habitantes y hogares de el municipio, por lo que debe ser breve, legible, entendible, sencilla y referida a la problemática municipal como porción de biosfera a proteger por sus habitantes.

No debe ser una duplicación de otras actuaciones técnico-administrativo-científicas propias de otras Agendas 21 (provinciales, nacionales, comarcales…etc), a las que no debe aplicarse nunca el nombre de Agenda 21 Local para no confundir. Por otro lado queda claro que debe ser  una “actuación inmediata”. Lo prescrito en Río 92 se ratificó muy específicamente en Johannesburgo 2002.

    2º.- Según el Capitulo 28 del Programa 21, para 1996, ¡en cuatro años!, deberían haberse implantado la mayoría de las Agendas 21 Locales del mundo, que son mas de un millón (esto es, en 1996 al menos 500.001 en el Planeta, el resto, las otras 500.000, deberían haberse implantado en un plazo similar, en otros cuatro años y por tanto en el 2000 deberían haberse implantado la totalidad).

¿Cómo podría prescribirse este tiempo si se hubiese pensado en auditorias o diagnósticos medioambientales?. ¿Por qué se han ignorado estos plazos sin tener en cuenta al resto del planeta y sin tener al menos en consideración que la Europa de los 27 supera los 104.000 municipios?. El resultado de este planteamiento, carísimo y complicado arbitrariamente por el ICLEI, es que en 16 años se han implantado menos de 11.000 Agendas 21 Locales en el mundo y el 65% de ellas en Europa. ¿Es esto lógico?. ¿Las Agendas 21 Locales son para municipios ricos y los pobres deben esperar?. A este ritmo hacen falta ¡1.500 años! para implantar el millón de Agendas 21 Locales pendientes (quince siglos).

    3º.- El Capitulo 28 del Programa 21 prescribe únicamente la participación directa, real y efectiva de los ciudadanos y el consenso con las autoridades locales, como algo practicable y accesible en todo el mundo. Y añade:…“mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso las autoridades locales recibirán aportes de la ciudadanía…”

¿Es esto posible con encuestas, sondeos o breves foros que suelen ser simulacro de participación, o lo es con la participación directa, real, y efectiva que propone el Programa 21?.

    4º.- El único vehículo y el más idóneo de la imprescindible incorporación al desarrollo sostenible de la población en general es la Agenda 21 Local. Si no practican la participación de forma real y efectiva los ciudadanos de cada municipio, de nada servirá que se predique el desarrollo sostenible con slogans.

 Es una actuación especifica y especial prescrita por el Programa 21 “desde abajo hacia arriba”. Las demás actuaciones que prescribe el Programa 21, Agendas 21 a secas (no Locales) y estrategias, son casi todas, si no todas, “desde arriba hacia abajo” (estados, gobiernos, administraciones, técnicos y científicos).
   
5º.- El Programa 21 es un programa para “el cambio” y el cambio es difícil, hay resistencia, exige renuncias y abandono de hábitos de mucha entidad y arraigo. Este cambio solo es posible si se consigue una concienciación profunda y seria de los 6.667.000.000 de habitantes del planeta o del mayor porcentaje posible. Esta concienciación sólo puede surgir de la participación real y efectiva de ellos como lo entiende el Programa 21 y apunta repetidas veces.

 No son suficientes para ello los métodos del marketing que suelen ser adecuados para estimular el ir a más o a mejor, no par ir a menos, o a cambios radicales más o menos duros. Téngase muy en cuenta, a título de ejemplo significativo, que, de largo, el sector más voraz y creciente en el consumo de energía primaria – responsable de la emisión de gases con efecto invernadero- son los hogares y el transporte privado.

    6º.- Se ha mezclado, sin venir a cuento e irresponsablemente, la Agenda 21 Local con las normas de calidad ambiental (ISO, EMAS) sin razón alguna que lo justifique y que tienen su campo de acción, su ámbito y contra las que no estamos, en absoluto y como es lógico.

La Agenda 21 Local es una Agenda 21 muy especial, es un plan de acción socioeconómico, sostenible y vinculado a la solidaridad intergeneracional concertado entre los ciudadanos y sus autoridades locales para bien del territorio de su municipio, así de sencillo. Es un “Programa 21 local” y, por tanto, debe seguir las pautas y contenidos que se expresan en el Programa 21: desde la lucha contra la pobreza hasta la conservación de la biodiversidad biológica, pasando por el papel de los agricultores, de las industrias o de los sindicatos en el desarrollo sostenible de cada municipio, ¿es esto posible en las “ciudades”?. No es algo reducido solo al “medio ambiente” o a la “calidad ambiental urbana” (todas las ciudades son insostenibles por definición) y menos con imprescindible intervención de técnicos, como se suele dar a entender, esto vendría después si se precisase a criterio de los Ayuntamientos o antes si una Diputación o un Ayuntamiento lo considerasen necesario y pudieran permitírselo y en el marco de una Agenda 21 Provincial, pero al margen de lo que es la Agenda 21 Local. Algunas Agendas 21 Locales que se citan como ejemplo, son planes de desarrollo o de urbanismo y demoliciones controladas para cambiar de calidad turística, se les llame como se les llame. Actuaciones legítimas y positivas sin duda, pero que no hay razón alguna para denominarlas Agendas 21 Locales y confundir a los destinatarios naturales de estas. Es curioso reseñar que para Hispanoamérica el ICLEI predica, en el 2002, la participación, el consenso y la Carta de la Tierra, tal como decimos nosotros y no habla de auditorias, ni de diagnósticos, seguramente por cuestiones económicas, ni de la Carta de Aalborg (véase Manual Flacma Agenda 21) pero se resiste al concepto “municipio”.
   
7º.- La Carta de Aalborg (Dinamarca) -a la que se viene vinculando ese modelo de Agenda 21 Local que reprobamos- fue firmada el 17 de mayo de 1994 en la ciudad danesa de Aalborg por líderes locales europeos convocados a la Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles (cities & towns), promovida por el “International Council for Local Environmental Initiatives” (ICLEI), asociación de autoridades locales aparecida en 1990 en el Congreso Mundial de los Gobiernos Locales para un Futuro Sostenible. Esta asociación ha diseñado y propiciado, muy especialmente en Europa, el concepto de Agenda 21 Local de las auditorias y los diagnósticos, llegándose a hablar seriamente de “ecosistemas urbanos”. Así lo ha planteado, al margen de los municipios de los que viven en realidad esas “ciudades” y que son los que importan realmente, alejándose de la necesaria participación efectiva y real de los ciudadanos y haciendo la Agenda 21 Local imposible de llevar a efecto en el 90% de los municipios del planeta, además de ser en si un obstáculo por su coste y complicación.

Sin duda la metagoge de refugiarse las autoridades locales tras el concepto “ciudad europea”, que dicen reiteradamente firmar el documento, no consigue que aparezca un asomo serio de esa sustancial participación directa ciudadana prescrita por el Capítulo 28 del Programa 21. El concepto municipio no cuenta, como hemos apuntado, sino el de ciudad y el consenso que cita no parece otro que el producido o producible entre grupos políticos. En el original en inglés de la Carta de Aalborg nunca aparece el Programa 21, sino Agenda 21, lo que sin duda desvincula y tergiversa un tanto, pues el Programa 21 se sigue editando por la ONU bajo el mismo nombre de Programa 21 aunque coloquialmente se le denomine Agenda 21 Global o Agenda 21 a secas, y haya sido denominado así por el propio “padre del concepto”, Maurice Strong acto seguido de Río 92. Esto ha llevado a algún periodista-escritor, ignorando al Programa 21, a afirmar en un libro sobre el particular que “la Agenda 21 Local se crea en Aalborg”. Por otra parte se viene denominando por algunos sectores “padre de la Agenda 21 Local” a Jeb Brugmann, fundador de la red de ciudades ICLEI (ICLEI LACS), que sigue sin apearse del concepto urbano y que sin duda es muy responsable de todo este galimatías.

Es de reseñar que esta Carta de Aalborg, en ningún momento hace referencia alguna a la imprescindible participación de las mujeres y los jóvenes en el desarrollo sostenible, a quienes el Programa 21 emplaza reiteradamente a participar activamente (véanse los principios 20 y 21 de la Declaración de Río, véanse los capítulos 24 y 25 del Programa 21). No digamos nada de las ONGs, de los pueblos indígenas, de los niños o los sindicalistas a quienes igualmente emplaza a participar el Programa 21; ni una sola alusión en este famoso documento que en España se ha inducido a firmar por la FEMP a mas de 700 Ayuntamientos.

La universalidad de las acciones y el buen ejemplo no parece preocuparle a la Carta de Aalborg. La Europa de los 27 representa -con muchos más de 104.000 municipios, 4.329.161 km2 de superficie y 481.921.000 habitantes- el 2,9% de la superficie terrestre del planeta y el 7,4% de su población. La autocomplacencia en los indicadores locales europeos no nos conduce a una solución significativa dados los efectos “rebote” atmosféricos, marinos, etc. Los indicadores, que se prescriben locales por este modelo que comentamos, deben ser como mínimo provinciales para que sean serios. Los indicadores publicados por el PNUMA (GEO= “Global Environmental Outlooks”), son planetarios y se llevan a efecto a través de mas de cien observatorios. Es más relevante para el bienestar del planeta la conducta del 92,6% de la población mundial que se ubica en el 97,1% de la superficie de tierra firme. Europa debe ofrecer soluciones y buenos ejemplos universales por sencillos que parezcan y no recrearse sólo en aparentes excelencias y exclusividades.

Los líderes locales, concepto común en el desarrollo de la Carta de Aalborg, que la convierte en un documento corporativista y restrictivo además de regional, sin duda, tienen un papel protagonista en las otras Agendas 21 que se infieren de la letra y el espíritu del Programa 21 (nacionales, internacionales, autonómicas, provinciales, mancomunales, comarcanas, etc “desde arriba hacia abajo” todas ellas) o en el noble empeño de llevar  adelante planes de excelencia, de gestión ambiental, de calidad ambiental, de desarrollo socioeconómico, mediante auditorias, diagnósticos, planes de desarrollo etc., que no son, ni deben ser denominadas Agendas 21 Locales.

El papel de los líderes locales en la Agenda 21 Local, como se desprende de la letra y del espíritu del Programa 21 en su Capítulo 28, es convocar a los ciudadanos de los municipios a dialogar con ellos, a participar real y efectivamente y pactar un plan de acción municipal sostenible. La Agenda 21 Local es especial, ineludible y debe ser implantada, como poco, en más de 1.000.000 de municipios o territorios similares, en todo el planeta como hemos dicho reiteradamente y debe ser de alcance popular de verdad y es muy inteligente que así lo haya concebido el Programa 21, pues era el único segmento de población (nada menos que la gran mayoría de los 6.667.000.000 de los habitantes del mundo) que faltaba por integrarse e implicarse directamente en el desarrollo sostenible y si este segmento no se incorpora de verdad y conscientemente a la tarea, como son los principales responsables de los consumos insostenibles, no habrá nunca desarrollo sostenible.

8º.- Las actuaciones, por tanto, en materia de desarrollo sostenible, entre administraciones y administrados, (agendas o estrategias nacionales, autonómicas, provinciales y las muy específicas Agendas 21 Locales) han de ser convergentes, armónicas, fáciles y factibles para cerrar el círculo.

La participación real funciona y satisface a los ciudadanos si ésta se propone en serio y no es un simulacro. Las encuestas o sondeos de opinión -que no comprometen a nada y se escudan en el anonimato- son muy poco eficaces en la materia que nos ocupa. Estamos hablando de la participación directa real y efectiva de los ciudadanos que, en nuestro caso, recogen los artículos 9 y 23 de la Constitución española de 1978.

9º.- La participación real y efectiva de los ciudadanos y el consenso con las autoridades locales legitiman actuaciones beneficiosas para la colectividad que por su difícil o imposible capitalización política nunca se llevarían a cabo de otra manera.

Esta es la inteligente visión del Programa 21. Percibir y desamortizar el enorme capital humano que se viene despreciando y que se antoja escaso ante la problemática que se avecina a la Humanidad. De ahí la insistencia en la participación de mujeres y jóvenes, de empresarios y sindicatos…de la sociedad civil.

10º.- La Agenda 21 Local no es algo que se hace por  una  empresa técnica contratada y “….ya hemos cumplido con esta obligación o requisito para que nos consideren políticos muy modernos y enterados…” o, como comercialmente se les ofrece, ante su ignorancia en el tema, a algunas autoridades locales: “…les hacemos a ustedes la Agenda 21 Local”……

La Agenda 21 Local, deben elaborarla los habitantes del municipio y sus autoridades representativas en conjunto y consenso y ser algo vivo, prospectivo y anticipatorio en continua evolución y renovación en el futuro y debe provocar una actitud nueva de todos los ciudadanos y sus autoridades y eso solo se consigue con la participación.

    11º.- La Agenda 21 Local de cada municipio para dar cumplimiento a su finalidad concienciadora y suscitar la colaboración debe ser conocida, leída o escuchada por cada ciudadano. ¿Es posible esto con esos gruesos compendios de datos que suelen ser las Agendas 21 Locales al uso, que nadie va a leer?.

Datos que ya se conocían y constaban en archivos de administraciones y que se suelen aportar mezclados a metodologías crípticas, anglicismos (curiosamente no aparecen galicismos ni germanismos) y gráficos complejos, análisis Dafo, ratios, ecuaciones… etc. propios de escuelas de negocios y postgrados, o indicadores (que son materia de técnicos estadísticos y organismos administrativos de control muy especializados y al menos de entidad provincial) suelen dar cuerpo justificativo a lo que se viene denominando como Agenda 21 Local. Todo esto parece tender a vestir actuaciones (quizás tengan algo que ver los Programas de la UE y los recursos ofrecidos por los leader, los life y los proder) transcritas en gruesos tomos que se van a quedar condenadas a vegetar en los ayuntamientos. Tenemos referencia de algún tomo de estos, justificativos de unas facturaciones exorbitantes, en los que se han hecho adaptaciones para aprovechar contenidos de municipios colindantes y se han olvidado de que el curso de un río notable se quedaba en el anterior municipio y lo han hecho pasar por el segundo. Prueba evidente de que no se hacen realmente las auditorias, sino que se visten, es que el coste es el mismo para un municipio con 400 km2  que para otro con 9 km2.

12ª- La Agenda 21 Local o “Programa 21 Local” por definición debe contemplar cuanto comprende el Programa 21 y en este se contempla a lo largo de sus capítulos:

La lucha contra la pobreza, el cambio en las modalidades de consumo, demografía y sostenibilidad, protección de la salud humana, fomento del desarrollo sostenible de los recursos humanos (asentamientos humanos), integración del desarrollo sostenible en la adopción de decisiones, protección de la atmósfera, enfoque integrado de la planificación y de la ordenación de recursos de tierras, lucha contra la deforestación, lucha contra la desertificación y la sequía, fomento de la agricultura y del desarrollo rural sostenible, conservación de la biodiversidad, gestión racional de la biotecnología, protección de océanos y mares y gestión de sus recursos, protección y gestión del agua dulce, gestión de productos tóxicos, gestión de desechos peligrosos, gestión de desechos sólidos y aguas servidas, gestión inocua de desechos radiactivos, medidas en favor de la mujer para el desarrollo sostenible, la infancia y la juventud en el desarrollo sostenible, las poblaciones indígenas en el desarrollo sostenible, papel de las ONGs en el desarrollo sostenible, Agenda 21 Local (autoridades locales y ciudadanos en el desarrollo sostenible), papel de trabajadores y sindicatos, papel de las empresa en el desarrollo sostenible, papel de  científicos y técnicos en el desarrollo sostenible, papel de los agricultores y ganaderos en el desarrollo sostenible, recursos financieros para el desarrollo sostenible, transferencia de tecnología, la ciencia en el desarrollo sostenible, la educación, capacitación y concienciación en el desarrollos sostenible, mecanismos nacionales y cooperación internacionales para el desarrollo sostenible, instituciones internacionales, instrumentos jurídicos internacionales para el desarrollo sostenible, información y difusión para adopción de decisiones.
La mayoría de los objetivos, es evidente, que de ninguna manera se pueden  ni deben contemplar desde el ámbito urbano, sino desde el del municipio.

13.-Es de lamentar que las recentísimas ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, así como la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible, frutos de comisiones interministeriales, hayan vuelto a plantear el desarrollo sostenible únicamente “desde arriba hacia abajo”.

Ambas disposiciones han incurrido en el olvido de la institución complementaria mejor diseñada para la materia de la que tratan, que es la Agenda 21 Local, tal y como la dibuja el Programa 21 de la ONU –abierta e insensatamente obviado igualmente- y como resultado, se ha vuelto a postergar la participación directa de los ciudadanos, la imprescindible actuación “desde abajo hacia arriba”, y en consecuencia se ha vuelto a relegar el cambio efectivo hacia la sostenibilidad.

V.- PROPUESTA DEL MODELO DEYNA DE AGENDA 21 LOCAL ®.

1º.- El “Modelo DEYNA de Agenda 21 Local” propuesto desde 1995 por la Fundación Desarrollo y Naturaleza (DEYNA), es un modelo español original, de validez universal contrastada.

Ha sido premiado con una medalla en el Programa de Proyectos Internacionales de EXPO 2000 de Hannover y ha recibido el mejor elogio, sanción y reconocimiento del mismo autor del concepto Agenda 21, máxima autoridad mundial en la materia y padre de la Cumbre de la Tierra -de la que fue su Secretario General- el Dr.Maurice Strong, quien textualmente, en carta del 14 de Junio del 2000 dirigida a la Fundación, se ha referido al modelo DEYNA de Agenda 21 Local en los siguientes términos: …“As a follow up of my own role as Secretary General of the Earth Summit I have had the privilege of following the development of Local Agenda’s 21 in many communities throughout the world but none that have so comprehensively been designed to ensure the sustainability and quality of life of an entire region as you have done.”..
(… “Como una consecuencia de mi condición de Secretario General de la Cumbre de la Tierra he tenido el privilegio de poder seguir el desarrollo de la Agenda 21 local en muchas comunidades a lo largo del Planeta pero no conozco ninguno que haya sido diseñado de forma tan global y completa para asegurar la sostenibilidad y calidad de vida de una región entera como han hecho ustedes”…)

    El Modelo DEYNA de Agenda 21 Local, que se atiene rigurosamente a la letra y al espíritu del Programa 21, es un modelo sencillo, económico, universal y conciso, de ámbito municipal que hace posible, pese a su sencillez y paradójicamente, que, además de esa concienciación y corresponsabilidad -que en principio es el objetivo primordial que se persigue en el Programa 21- se produzca la obtención de informaciones y datos codificables y procesables de enorme interés para los políticos responsables.

La metodología del modelo DEYNA de Agenda 21 Local se ha discurrido y construido para responder fielmente a la universalidad de mas de un millón de municipios y al escaso tiempo que se prescribe.

El modelo DEYNA de Agenda 21 Local, denominado “modelo español” fuera de nuestras fronteras, está siendo solicitado para aplicarse en países europeos y no europeos, que se han visto frustrados en su intento de aplicar la mal llamada Agenda 21 Local de las auditorias y los diagnósticos.

2º.- La Carta de la Tierra, prescrita por la Comisión Bruntland en 1987 es un documento participado de verdad, verdadero decálogo del desarrollo sostenible, de validez universal y que merece ser conocido y practicado.

A esta Carta de la Tierra se adhiere plenamente el “Modelo DEYNA de Agenda 21 Local” y a ella se han adherido mas de 200 Ayuntamientos españoles formal y solemnemente  como consecuencia de la difusión hecha por la Fundación DEYNA, en colaboración con la Fundación Biodiversidad, que la remitió a los 8.104 ayuntamientos de España en forma de póster. Con otros patrocinios, la Fundación la ha remitido a los 2.000 centros de enseñanza de todos los niveles, públicos y privados de Castilla y León, a los 720 de Extremadura y a los 1.150 de Castilla la Mancha obteniendo adhesiones formales del 7% de los centros.

3º.- El coste de las Agendas 21 Locales no puede ser un inconveniente para su implantación. De los mas de 1.000.000 de municipios del mundo, la abrumadora gran mayoría no dispone de recursos, pero si de ciudadanos, de indígenas, de mujeres, de jóvenes, de personas al fin, dialogantes y de políticos esforzados que pueden reflexionar y acordar conductas y objetivos y concienciarse.

Con el modelo DEYNA, grandes cantidades de municipios pueden implantar rigurosamente la Agenda 21 Local en muy poco tiempo y a muy bajo coste. Implantándola en provincias españolas enteras, estaría en torno a 3.000 euros por municipio y en un plazo inferior a un año. La Autonomía de Madrid, con 179 municipios, en 16 años aún no ha implantado el 50% de las agendas. Castilla y León tiene 2.248 municipios, la única provincia con el 65% de las agendas implantadas es Soria que ha usado el modelo DEYNA, el resto de municipios ¿cuantos años han de esperar?.

VI.- BREVE EXPOSICIÓN DE LA METODOLOGÍA Y VENTAJAS OBTENIDAS DEL MODELO DEYNA DE AGENDA 21 LOCAL.-

La labor de la Fundación DEYNA es INSTAR EL PROCESO, INFORMARLO, VIGILARLO Y ESTIMULARLO. En el proceso se invierte de  4 a  6 meses en la mayoría de los casos. Al finalizar el proceso, la Fundación certifica la definitiva Agenda 21 Local obtenida en cada municipio, que se difunde entre los ciudadanos, y elabora una Memoria exhaustiva para los gobernantes, siendo el núcleo de dicho trabajo la recopilación de objetivos o problemas del municipio, codificados y procesados y que constituye un factor estratégico para la gobernabilidad sostenible del municipio. Los recursos económicos para llevar adelante los objetivos, serán los mismos que se han venido utilizando siempre en los Ayuntamientos, sólo que ahora son objetivos consensuados entre los gobernantes, los ciudadanos y en el marco de la sustentabilidad. La implantación de la Agenda 21 Local en un municipio constituye un título contemplado en los programas de la Unión Europea  para recabar ayudas y fondos y como factor determinante para su concesión.

Ventajas que reporta la implantación de la Agenda 21 Local cuando se procede según prescribe el Programa 21 en su capítulo 28 (Participación y consenso) como sucede  con el Modelo DEYNA®
1)    Los Alcaldes detectan aquellas carencias, necesidades y demandas de  los ciudadanos.
2)    Los vecinos quedan, en virtud de su participación, concienciados en el desarrollo sostenible, por lo que son  receptivos a futuras iniciativas de los gobernantes.
3)    Se produce una aglutinación de las fuerzas sociales en torno a los políticos.
4)    Facilita a los políticos la confección de programas futuros, gracias a la información obtenida de la colaboración activa de los ciudadanos.
5)    Aporta a las corporaciones locales una titularidad legitimada por el consenso y la participación tanto para la obtención de fondos nacionales o europeos (para llevar adelante los objetivos acordados) como para otros fines.
6)    Produce un compromiso de futuro tanto de ciudadanos como de autoridades para el “cambio” que se requiere para pasar del desarrollismo al desarrollo sostenible.
7)    Fomenta la ciudadanía activa y la participación de todos.
8)    Ofrece a los representantes públicos un abanico de estrategias de desarrollo local sostenible.
9)    Proporciona la posibilidad de ser actores activos en el desarrollo del territorio.
10)     Identifica campos de acción por explotar y soluciones a los problemas existentes.
11)     Refuerza el concepto y el ejercicio de la democracia participativa en el territorio.
12)     Contempla los aspectos sociales, económicos y medioambientales de forma integrada.
13)     Desarrolla una perspectiva positiva sobre el futuro de las poblaciones.
14)     Contribuye a superar las barreras ideológicas, religiosas y culturales.
15)     Se basa en la capacidad y voluntad de todos los implicados para construir un futuro mejor.
16)     Informa sobre el verdadero valor del entorno y sobre las maneras para mejorarlo.
17)     Propone cambios de mentalidad y de conductas.
18)     Potencia la creación de redes de cooperación entre los agentes locales (sociales y económicos).
19)     Define y fomentan iniciativas de desarrollo local ejemplares.
20)     Aumenta la confianza de la población en sus instituciones.
21)     Favorece la unión entre los municipios para enfrentarse en común a retos y problemas comunes.
22)     Racionaliza las acciones a llevar a cabo por las Administraciones públicas en los municipios favoreciendo la coordinación entre todas ellas.
23)     Combate las tendencias destructivas que se producen en un mundo «global» que tiende a minusvalorar lo «local»
24)     Contribuye a reducir la exclusión social y a integrar a todos en el progreso del municipio.
25)     Favorece la eliminación de las diferencias entre el Norte y el Sur, fomentando la solidaridad entre las poblaciones.

En mayo de 2004 esta Fundación ha publicado un libro titulado LA AGENDA 21 LOCAL editado por Mundi Prensa Libros, S.A., y está prologado por el conocido Dr. Arquitecto Antonio Lamela, autoridad reconocida en estas materias, y en el que a lo largo de sus capítulos se expone detalladamente toda la problemática que da origen al Programa 21.

DEYNA lleva implantadas mas de 120 Agendas 21 Locales en España. Dos ejemplos de municipios populosos los constituyen las recientes implantaciones en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. En el proceso de implantación en Ceuta han sido seis meses de trabajo en un municipio de 80.000 habitantes. Se trata de una sociedad multicultural con una problemática socioeconómica muy específica, -lo mismo que ocurre con cada municipio en sus diversas circunstancias-. Ha constituido un magnífico  ejemplo de factibilidad de cara al norte de África. La participación de los ciudadanos ceutíes directa, real y efectiva ha sido del 98% (líderes de mas de 40 grupos, han concurrido con sus pre-agendas o agendas sectoriales a la fase final y la elaboración de estas pre-agendas ha supuesto también una participación directa de los integrantes de cada sector). En Melilla, también con una sociedad multicultural, igualmente el proceso ha durado seis meses y la participación ha sido, asimismo muy superior al 90%. Ha sido todo un éxito. Han quedado unos ciudadanos concienciados y receptivos a la problemática. Los Presidentes de las mencionadas ciudades autónomas se han visto sorprendidos por el éxito de participación directa, lo que suele ocurrir cuando a los ciudadanos se les toma en serio; están verdaderamente satisfechos ya que de cara a las elecciones municipales y autonómicas el consenso facilita el  programa político.

Para finalizar, téngase, pues, muy presente que los próximos 20 años, tal y como se predijo por los Meadows y su equipo en 1972, van a ser cruciales y decisorios para la historia de la humanidad, máxime cuando es patente que la huella ecológica (ecological footprint) como ha probado sobradamente Mathis Wackernagel y cols. excede ya en un 20% la capacidad de carga del Planeta.

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