Muérase en otro momento, por favor

En estas fechas tan señaladas se refuerzan servicios como la vigilancia y los controles en las carreteras, el personal de toda tienda que pueda surtir de regalos  y los gentiles tenderos que, entre crustáceos y moluscos, reparten sonrisas.  Sin embargo, ay de usted ciudadano si enfermara cuando no debiera. Quién le manda a usted acatarrarse o convalecer, ahora que lo que toca es beber y comer.  Enfermeras, pacientes y médicos de guardia sufren la espantada hospitalaria por Navidad.
¡No se ofusque!, mire qué menú de cinco tenedores le hemos preparado por Nochebuena, si hasta burbujea este suero parcialmente fermentado. Disfrute de su estancia y no pierda la esperanza y, descuide, que su sistema de salud y sus máximos responsables, ya la matan.

Relacionados

ESCRIBE UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here


spot_img
spot_img
spot_img