Reforma laboral, competitividad y exportación, recetas de Solchaga para salir de la crisis

El ex ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, habló de la necesidad de acometer una reforma laboral “a fondo”, de ser más competitivos en lo que producimos y de vender más al exterior como  principales medidas para salir de la crisis.

En la conferencia organizada por la Escuela de Ciudadanos de Manzanares pidió de forma urgente que se permita al Banco Central Europeo  comprar deuda de los países que cumplan un programa de garantías y confió en el esfuerzo y mérito “de la España moderna” para salir de esta situación.

La conferencia de Carlos Solchaga no defraudó. Ya sea por la categoría del ponente, por lo candente del tema a tratar –Crisis económica y cambio de Gobierno- o por la polémica suscitada ante la negativa del Ayuntamiento de Manzanares a ceder un local público a la Escuela de Ciudadanos en este IV curso, el Castillo de Pilas Bonas se llenó y fue necesario duplicar el aforo inicialmente previsto. “Lo importante es que la conferencia se celebra”, señaló el periodista Román Orozco, director de la entidad organizadora, que no quiso insistir en el tema y agradeció el apoyo de Unicaja, de la Diputación de Ciudad Real y de la Cadena Ser.

Para explicar cómo salir del actual atolladero, Carlos Solchaga expuso en qué punto estamos de la crisis y qué situación debe afrontar el nuevo gobierno de Rajoy. “Parece imposible reconstruir el conjunto de disparates que se han sucedido”, señaló tras hacer cronología de esta crisis internacional que empezó en el verano de 2007 con el agujero creado en los bancos americanos por los préstamos subprime y la posterior quiebra de Lehman Brothers.

Una espiral dramática

La contracción económica que produjo en 2009 el parón del crédito derivó en España en un aumento del desempleo que inició “una espiral dramática”, en palabras del ex ministro de Economía. Cuando en 2010 se disipaba la contracción, con crecimiento económico notable en países emergentes y de apenas el 1% en Europa, los gobernantes griegos descubren el agujero dejado por sus predecesores.

A juicio de Solchaga, la incompetencia de Europa para resolver la situación griega tiene como consecuencia la pérdida de la confianza de los mercados en otros países ya que los estados no garantizan el pago de su deuda. Como resultado, en 2011 se vuelve a estar al borde de la recesión y cuando un país no crece, aumenta el desempleo, hay menos ingresos tributarios y es más difícil colocar la deuda pública.

Ante esta situación, “en la que las decisiones para evitar un rescate dependen en un 5 o 10% del Gobierno de la nación y en un 90% de Bruselas y de Frankfurt”, y después de afirmar que “el tiempo útil se ha acabado”, el economista navarro urgió a conseguir que el Banco Central Europeo (BCE) pueda comprar deuda ilimitada de aquellos países que, como España e Italia, hayan puesto en marcha un programa de convergencia fiscal y de reformas que garantice un nivel sostenible de las finanzas públicas. “No existe país en el mundo que pueda salir de la crisis en solitario, particularmente en Europa”, añadió.

Otra de las recetas expuestas por Solchaga fue la de acometer una reforma laboral “a fondo”. Mientras en Alemania se reducía el PIB en porcentajes similares a los de España, aquí el paro subía del 8 al 22% y allí bajaba del 8 al 7%, señaló. Incluso cuando España crecía más que nadie, el desempleo no bajó del 8%, matizó.

Dijo que las actuales leyes del mercado laboral, por pretender defender los intereses de los trabajadores, tienen como consecuencia la pérdida del puesto de trabajo “que es lo que deberían garantizar”. Solchaga recordó que hace casi veinte años, ante otra situación de recesión, ya pidió en el Congreso unificar contratos, reducir las indemnizaciones por despidos y que los convenios de empresa prevalezcan sobre los del sector. “En este tiempo no se ha hecho nada de eso y el conjunto de leyes actuales no se puede sostener”, afirmó en Manzanares.  

Somos capaces

Frente a la incertidumbre que invita a las empresas a no invertir y a las familias a ahorrar, Carlos Solchaga dijo que el motor del crecimiento de España debe venir, una vez que se despeje la incertidumbre del rescate financiero, “por el resto del mundo”, vendiendo más al exterior y siendo más competitivos.

Para terminar, y pese a reconocer que ésta es la mayor crisis que ha vivido España desde principios del siglo XX y que no se garantiza que nuestros hijos puedan vivir mejor que nosotros, fue optimista “porque ya hemos demostrado otras veces que somos capaces” y confió para ello en el esfuerzo y mérito de nuestra sociedad. “Eso ya forma parte de nuestra cultura en la España moderna y, difícil o no, saldremos adelante”, concluyó.

A preguntas del público, Carlos Solchaga habló de las agencias de rating “que en sí mismas no son malas, pero lo han hecho muy mal”, y de la necesidad de supervisarlas y controlarlas para que su trabajo sea objetivo.

Por otro lado, dijo sentir “vergüenza ajena” por las leyes que permiten que apenas paguen impuestos las grandes empresas, las del Ibex 35. “Los ricos pagan menos impuestos en proporción a su renta”, por lo que apostó por reconsiderar los esfuerzos de la sociedad para mantener la cohesión social. “No pueden pagarlo los más modestos”, afirmó.

También fue preguntado por José Manuel González-Páramo, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo que suena como futuro Ministro de Economía. Dijo que es un buen catedrático y persona con competencia. “No sería un nombramiento que repugnara a la razón”, contestó.

Autocrítica socialista para aprender de los errores

Carlos Solchaga dijo que ha sido, es y será socialista, y “con dolor” hizo autocrítica para reconocer  los errores del gobierno del PSOE que le han llevado a la debacle electoral del 20-N. A su juicio, han perdido las elecciones porque lo han hecho mal, no porque enfrente hubiera un gran candidato o un programa fascinante.

El Gobierno socialista reaccionó a la crisis con medidas “no siempre acertadas”, según el ex ministro de Felipe González, que consideró un error empecinarse en minimizar el impacto de la crisis y criticó que se dieran 400 euros a ricos y pobres, el cheque bebé o el Plan E. “Se tuvo la impresión de que era la reacción del nuevo rico, sin temer las consecuencias de sus propios actos. Daba la impresión que no sabía resolver la situación”, añadió Solchaga, quien en otro de los momentos de la conferencia, dijo que cuando un dirigente cree que no tiene capacidad, ni valor, ni coraje político para solucionar la situación, debe dimitir o convocar elecciones.

Ante el gasto público desbocado, y por la presión de Europa, se tomaron medidas como el aumento de la edad de jubilación, el recorte del sueldo de los funcionarios, la congelación de pensiones o los recortes de inversión pública. “Era justo lo que había que hacer, pero el gobierno lo hizo de la peor manera posible y la gente solo entendió la parte mala”.

Por otro lado, ante los medios de comunicación, Solchaga se refirió a la situación del PSOE tras una derrota “tan impresionante”. Dejando claro que no tiene ninguna ambición ni interés personal, dijo que es momento de reflexionar, de pedir cuentas a quienes lo han hecho tan mal y de aproximar a la realidad los procedimientos de selección de los futuros dirigentes. Por ello se mostró partidario de retrasar hasta junio el Congreso del partido previsto para febrero con el fin de que se dé el suficiente debate. Mientras tanto, dijo que lo razonable es que Rubalcaba encabece el Grupo Parlamentario en las Cortes y que hubiera una dimisión general de la ejecutiva socialista, siendo una gestora la que se hiciera cargo del partido hasta el Congreso.

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