La Consejería de Educación ha despedido a los profesores de la catatónica Fundación Virtus porque se niegan a firmar un contrato temporal. Y es que los docentes, para más inri, «están incumpliendo el principio de buena fe y mantienen un comportamiento obstruccionista«. Hombre, señor Marín, después de once meses sin cobrar, no esperará que los decentes no tengan una poquita de la mala hostia (traducción al lenguaje no jurídico de las causas del despido).
La pedagogía del señor Marín








