La UCLM y Cruz Roja Española colaboran para mejorar la calidad del agua en Guinea-Bissau

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y Cruz Roja Española (CRE) colaboran para mejorar la calidad y la salubridad del agua en Guinea-Bissau mediante la puesta en marcha de un laboratorio de referencia de análisis de aguas. La iniciativa, desarrollada a partir del trabajo de las profesoras de Ciencias Ambientales Rocío A. Baquero y Graciela Gómez Nicola, está vinculada a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

El proyecto para favorecer el acceso de la población guineana al agua potable arranca en 2010 con los análisis de aguas practicados por las profesoras en el país africano como parte de un programa de cooperación al desarrollo promovido por la Fundación General de la UCLM. Tras la incorporación de Cruz Roja Española, el propósito principal de la iniciativa es fortalecer el Laboratorio de Análisis de Aguas del Instituto Nacional de Salud Pública (INASA). Este objetivo se abordará desde 2012 hasta 2015 e incluye la adquisición y puesta en funcionamiento del equipamiento básico necesario para la mejora y optimización del uso del laboratorio para realizar análisis de aguas, así como un plan de formación de los técnicos encargados de llevar a cabo estos análisis.

“Con este proyecto, la UCLM y CRE pretenden crear un laboratorio de referencia que sea el responsable de los estudios de calidad del agua en Guinea-Bissau”, señalan las profesoras. Para ello, diseñarán también un plan de capacitación orientado a mejorar las competencias de los técnicos locales en materia de organización y coordinación de las actividades de laboratorio y muestreo, realización de todo tipo de análisis orientados al control de la calidad del agua e interpretación de los resultados obtenidos. “Todo ello actuando bajo las normas y principios internacionales de buenas prácticas de laboratorio y estandarización, con el fin de que el laboratorio logre acreditarse en un futuro”, prosiguen.

El proyecto de Guinea-Bissau, que tiene una dotación económica superior a 100.000 euros, concuerda con una de las metas establecidas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio en relación con la sostenibilidad y el medio ambiente. Este programa fija en 2015 la reducción a la mitad del porcentaje de personas sin acceso sostenible a agua potable y a servicios básicos de saneamiento.

En el país africano, explican las profesoras, “pese a alcanzar las cifras previstas de personas abastecidas por agua de pozo, el agua a la que la población tiene acceso, no es potable”. Así lo hicieron saber durante el verano de 2011 a los representantes de las principales ONGD que operan en el sector del agua en Guinea-Bissau, convocados por la Unión Europea a un encuentro en el que se reflexionó sobre la necesidad de reorientar la manera de abordar “este grave problema de cara al futuro”.

Por otra parte, el proyecto desarrollado en Guinea-Bissau ha derivado en la constitución del grupo de investigación IAGU (Calidad y salubridad del agua en países en desarrollo), al que pertenecen profesores de las universidades de Castilla-La Mancha, Valencia y La Laguna, así como investigadores del Hospital Carlos III de Madrid.

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