Los premios literarios son una estafa

Manuel Valero

Manuel Valero.- Les voy a contar algo. Soy escritor, nunca he publicado con dinero público -salvo que mis editores se buscaran la vida, que nunca lo supe- y sólo me he presentado en dos ocasiones a un concurso literario. Del primero salí escaldado y el segundo que se lo llevó otra celebridad como era previsible fue el último que organizó la CCM antes del derrumbe.

El primer concurso en el que participé fue de casualidad. Yo había terminado mi primera novela seria, Balneario, cuando llegaron las bases a mis manos. Como pasaba por allí, es decir, como ya lo había escrito, el concurso llevaba el nombre de Francisco García Pavón -lo organizaba el Ayuntamiento de Tomelloso – y además el premio era de un millón de voluptuosas rubias (pesetas), pues hice las copias necesarias, cumplí con la tontería de la plica y mandé la obra. Ya se habrán dado cuenta de que no lo gané. Bien. La investigación minuciosa que luego hice al enterarme de quien era el gestor del concurso -voy a omitir nombres- dio como resultado el temido y esperado resultado valga o no la redundancia: ¡Oh. el premio estaba amañado de antemano!. Irritado escribí quizá uno de los artículos más duros de mi vida que titulé Yo acuso, con la venia de Emilio Zola, a riesgo de aparecer ante la opinión pública como el típico escritor enfadado por que el premio no hubiera recaído en su excelsa obra. Me dio exactamente igual porque no fue esa la razón que en conciencia me llevó a denunciar un fiasco que manchaba el nombre de Pavón ya desde la primera edición sino la constatación implacable, frontal, evidente e irrefutable de una descomunal estafa, máxime cuando la persona que gestionó el premio, tuvo ocasión años antes de proponerme la creación de un premio literario en Puertollano con la intención de repartir dividendos. Claro que me hubiera gustado ganar el Primer Premio de Novela García Pavón, cómo no, pero la denuncia sirvió al menos para tener más cuidado en ediciones posteriores.

Unos cuantos -bastantes- años después, en 2009 participé en el concurso de Novela Histórica de Alfonso X El Sabio de CCM sí la nuestra. Yo había terminado Entre las balasy sin aprender la lección y sin pensarlo dos veces lo envié. Lo envié a sabiendas del fiasco presumible, pero como ya lo sabía no me dí por estafado. Efectivamente lo ganó Mercedes Salicahs por Goodbye España,.¿la conocen? Todo dentro del guión. Perfecto. Y dirán, ¿y qué demonios viene todo esto? Pues porque le acaban de dar el premio Lara de novela aMarta Robles. Para disimular presentó la historia Luisa y los espejos con el pseudónimo Susana Gutiérrez. Y como el jurado Ángeles Caso, Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana María Ruiz-Tagle y Emili Rosales.-¿han tomado nota?- no sabían nada ni habían leído nunca antes una linea, ni siquiera ante el espejo, pues se quedaron tan encantados con la novela de la tal e ignota Susana que le dieron el pastón a la colega Marta. Pues bien, casi todos los premios literarios en España son una estafa, una añagaza, una mafia organizada en la que participan premiados de antes y futuros premiados, siempre de nombre resultón, para que la editorial no pierda tontamente un dinero que da a escritores listos en concursos a los que se presentan muchos escritores tontos.

La corruptela también contamina a eso que llamamos Cultura y que consideramos virginal y depositaria de altos valores inmarcesibles. Los premios literarios son un fiasco, que cumplen aparentemente todas las normas para que después en fiestas sociales de relumbrón se juegue a la exquisitez y la excelsitud intelectual. El timo del tocomocho librero es buen tema, el juego trilero de los Planeta, los Lara, los Nadal y los de la Virgen de las Consolación, es una buena historia de investigación para que meta el moco el intrépido Jordi Ëvole en Salvados. Aunque no sé porqué me temo que a lo mejor es un tema demasiado caliente incluso para el campeón del periodismo indignado.

Coda:- Les juro, y no tendría por qué hacerlo, que hambre no es, como decía una visita que llegó a una casa con más gusa que un maestro de escuela y abría la boca a cada poco, simulando que era sueño. No es despecho. No me considero ni más ni menos digno que cualquier otro u otra autor o autora para ganar o no un premio, ya que el mejor de los premios son los lectores. Pero conviene quitarse la venda de los ojos y asumir que la Literatura ha muerto, y que los libros hoy los escriben famosetes de los medios, presentadoras que plagian o periodistas de trinchera, de consuno con intereses editoriales. No es acidez de articulista miciudarrealeño, amigo Romera, soy un tipo soportablemente feliz a ratos, a quien algunas cosas le enervan, como supongo que a todo el mundo. Son los concursos estúpidos y la vomitiva feria de las vanidades. Ah, si Saramago levantara la cabeza.

Relacionados

17 COMENTARIOS

  1. Querido compañero y tocayo -no me he equivocado puesto que escribo con seudónimo- estoy totalmente de acuerdo contigo, al menos en un 101% aunque los expertos en la lengua como vos y el Sr. Romera, me corrijáis, pues no se puede pasar de 100%, je, je. Enhorabuena por tu artículo y por tu trayectoria. La gangrena de este país nos afecta en varias esferas y, como has resaltado, el mundillo de los premios literarios no es una excepción

  2. Claro que hay literatura buena contemporánea, y buena gente, y buenos libros y buenos escritores. Me refiero a lo que prima hoy en los escaparates y en las ferias. Y por supuesto en los concursos y en el negocio del bet-seller basura. Tal vez salvaría el Cervantes, por eso que lo dan a una trayectorioa. Pero lo de los premios no tiene nombre. No hablo de oidas, tengo amigos escritores de renombre que son una fuente de primera magnitud. Porque lo han visto.

    • Me reconforta confirmar que no estoy loca, y me desespera saber que mi a sospechas son fundadas. Yo también he picado, y no me molesta como escritora: me indigna como ciudadana de este país, como amante de la cultura cualquiera que sea la forma que adopte y ritual en que se celebre. Si los libros ya están, por la falta creciente de interés, degradados a la función de sujetar patas de mesa, solo falta que los supuestos garantes de la cultura literaria les den la estocada final impidiendo la difusión de nuevas generaciones de talentos, así como el reconocimiento a los no tan nuevos. Perdemos todos, porque nos quitan el derecho a descubrir, reencontrar y disfrutar a gran cantidad de buenos escritores. Nuestros escritores. Malos tiempos para la cultura.

  3. Las novelas de la prolífica Mercedes Salisachs ya nacieron más muertas que el mar Muerto. El protagonista de «Ultramar», David Montero, y el ambiente en el que se desenvuelve,permanecerá indeleble en la memoria de quienes hemos tenido el placer de conocerlos.

  4. Todos, los que escribimos por libre y no por encargo editorial meditado o por fama mediática con glamour y aspavientos, tenemos anécdotas de rechazos raros, de concursos sospechosos desde su nacimiento, y de premios estrambóticos.
    Las grandes casas editoriales, como las citadas, buscan grandes nombres para rellenar el señuelo del premio. A grande nombres, ¡Grandes Premios!
    Curiosamente, el caso de Martas Robles, es uno más de los que cita de forma previa e inopidada, Félix de Azúa en su reciente ‘Autobiografía de papel’:» En el presente es lo contrario, son los columnistas de diario, los que luego, de modo ancilar, escriben libros». Pues eso, que según Azúa, el Periodismo, como forma literaria por excelencia lo va fagocitando todo.

  5. Completamente de acuerdo; y añado: también algunos concursos locales de pintura. Lo que no quita que también haya algunos concursantes que pretenden estafar presentando poemas o prosas ya premiadas, o violando descaradamente las bases de no presentarse una segunda vez utilizando un negro intermediario. Me consta. Sobre los negros o «ghost writers» habría mucho que hablar.

  6. Por cierto que a uno de nuestros mejores escritores manchegos, Emilio Morote, le quitaron ese mismo premio Fernando Lara por ser un desconocido que no había salido en la tele. ¿Quién fue el beneficiado? Un escritor de la casa, Fernandito Sánchez Dragó. Panda sinvergüenzas.

  7. «Escribir en Madrid es llorar, es buscar voz sin encontrarla, como en una pesadilla abrumadora y violenta». Mariano José de Larra….
    «Escribir en España no es llorar, es morir” Luis Cernuda.

    Así nos fue y así nos va… en este país del todo a cien…

  8. Estoy totalmente de acuerdo con lo que se ha comentado arriba, pero también he de decir que en cada uno de nosotros (no en todos, por supuesto) anida la creencia de que somos un Dostoievski. Y no en potencia, sino en acto.
    Yo tengo 4 libros publicados (1 publicado y 3 autopublicados) y uno aún sin publicar. A veces creo que el público ha sido injusto conmigo. No ha comprado los ejemplares que mi pluma merecía. Sin embargo, otras muchas, las más, creo que simplemente es que soy mediocre. Y que si no me compran o no me leen es porque no merezco ser leído.
    Es verdad que hay muchos escritores consagrados que son pésimos, pero también que hay muchos escritores no consagrados, a los que nunca le han quitado un premio literario, que también somos pésimos.
    Un abrazo.

  9. Gracias Sr.Valero por su información.
    Soy escritor novel. Sabiendo que es de ilusos pensar, el que alguien completamente desconocido como yo, se presente a un premio como es el de » Novela Histórica Alfoso X el Sabio», esperando ganar algo; aún así, he decidido este año presentar mi primera novela a dicho concurso.
    Mi esperanza, no está ni en lo más remoto el ganarla, sino el que pase la criba inicial de selección, que bastante confusas y contradictorias son ya las bases; seguidamente que uno de los jurados llegue a leerla entera, sin que la deje por la página diez.
    Pasados estos dos requisitos, espero que guste y se cumpla lo que pone en uno de los puntos de las bases:
    A partir del fallo del premio, la editorial se reserva el derecho de opción preferente para editar novelas no premiadas que pueda interesar a la empresa, poniéndose en contacto previamente con el autor. Todo en un plazo de 90 días desde la entrega del premio.
    ¿ Es este último punto, un gancho o cebo, para captar a una comparsa de ilusos que hagan que este premio sea algo creíble?
    ¿O por el contrario pudiese ser así; tal y como lo comunican en las bases?

    • Como le digo, señor Olivo, los grandes premios, sobre todo los que rubrican grandes editoriales y marcas corporativas suelen oncederse a un autor conocido previamente cocinado. Pero en su caso, le animo a hacer lo que usted considere, que no se desanime y que tenga mucha suerte.

  10. Claro, amigo José Manuel, el ego está presente en cualquier autor, pero la clave está en saber mantenerlo enérgicamente a raya con la mejor de las armas: la inteligencia. Y conocer las propias limitaciones. Efectivamente tan insoportable es el escritor presentador de TV que escribe un libro y se forra como el escritor desconocido que se cree descubridor del realismo cuántico. Pero a veces, se escribe, porque es lo mejor que uno sabe hacer y porque hay una necesidad de ello, y como en mi caso, porque es mi trabajo, lo cual es una bendición. ¿En qué consiste el éxito, entendiendo el éxito como un libro apetecido por las masas que enriquece al autor y al editor (mas)? La calidad de la historia, el modo en que está escrito, la originalidad, el agente literario, la publñcidad… hay un sinfin de libros que tienen todo ese apoyo y nada y luego resulta que aparece una tal María Dueñas y pega el zapatazo con la primera novela… Me lo dijo én cierta ocasión, el escritor y amigo personal, Julio Llamazares: es un misterio. El no tenía ni idea cuando escribía La lluvia amarilla en un apartamento en Malasaña que se iba a convertir en una joya de la Literatura y en un librito de culto.

  11. Pues bien hace poco decidí entrar a esto de los concursos literarios. Tendrá mucho tiempo esta publiacación, pero si se toman el momento de leerlo, es para compartirles que no fio de estas organizaciones del todo, en especial cuando piden que tienes que pagar para la inscripción, como paso con editorial Endira

  12. Pues vaya entuerto ! He mandado mi novela “ Los kanamitas” y me la han premiado con un 3ro puesto, por ignoto y extranjero. Uno invierte esfuerzo y tiempo valioso de su inescrutable finitud y aveces , el destrato es ofensivo. Conviene escribir para si, como decía Borges, con la expectativa de un lector que sea uno mismo. Creo qué hay obras de autores consagrados qu hoy, con los criterios amañados que existen, no ganarían ni un accésit.

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img