Otro gran fiasco regional: La industria de biodiesel de Almadén, participada por Gobierno y Junta de Comunidades, se convierte en un despojo de la crisis

Santos G. Monroy.- Siguen desmoronándose los proyectos mesiánicos participados por las administraciones públicas que en su momento se presentaron como la tabla de salvación para la economía de las zonas más deprimidas. Uno de los menos conocidos es el de Biocarburantes Almadén, una sociedad participada, entre otras empresas privadas, por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Castilla-La Mancha (SODICAMAN). El capital y los préstamos públicos destinados a esta planta de producción de biodiesel se fueron al garete después de que Biocarburantes Almadén solicitara el concurso de acreedores en 2007, apenas tres años después de su puesta en marcha. Hoy, sus instalaciones presentan un aspecto fantasmagórico.

La ex consejera socialista de Economía, María Luisa Araújo, durante una visita a la empresa
La ex consejera socialista de Economía, María Luisa Araújo, durante una visita a la empresa

Fue presentada como una de las plantas de generación de biodiesel a partir de aceite vegetal  más modernas de Europa. El gobierno regional socialista llegó incluso a considerar este proyecto como la piedra angular para la recuperación de la comarca de Almadén, y como sustituto de la minería del mercurio. Hoy, Biocarburantes Almadén es un despojo de la crisis, pasto del concurso de acreedores solicitado en octubre de 2007. Ahora se encuentra en proceso de liquidación, aunque su desmoronamiento ha pasado inadvertido durante años para los medios de comunicación.

Biocarburantes Almadén es otro paradigma de la inversión de cuantiosas sumas de dinero público en proyectos privados que se esfuman tras escasos años de funcionamiento. Perteneciente, entre otras sociedades, al grupo Activos, la empresa llegó a estar participada por la estatal SEPI y SODICAMAN, dependiente de la Junta de Comunidades.

biocarburantesalmaden2El proyecto nació con la habitual pomposidad, enmarcado dentro del Plan de Futuro de Minas de Almadén y Arrayanes S.A. (MAYASA). A pesar de los malos síntomas que presentaba el sector del biodiesel, los Gobiernos regionales y nacionales aseguraban por aquél entonces, el año 2004, que la nueva industria ayudaría a mantener la riqueza en la zona ante el cese de la minería del mercurio. Para ello, la SEPI, a través de su filial de Desarrollo Empresarial (SEPIDES), no dudó en entrar como propietaria del 49 por ciento del capital social, con una inversión de 1,73 millones de euros y un préstamo participativo de 2,47 millones. Al mismo tiempo, la participación de SODICAMAN permitió otro tipo de subvenciones y ventajas fiscales para establecerse en el polígono industrial almadenense. La inversión total estaba prevista en 9 millones de euros, con una previsión inicial de más de veinte puestos de trabajo.

«Mejor parar que vender a pérdidas»

No obstante, a los escasos tres años de la puesta en marcha de la industria almadenense, se agudizó la crisis del sector de los carburantes verdes, en parte por el alza de los precios de la materia prima y la brutal competencia de Estados Unidos. De hecho, hubo un momento en que sólo tres de las 19 plantas españolas dedicadas al biodiesel estaban operativas. En declaraciones realizadas al diario Cinco Días en diciembre de 2007, Lorenzo Caballer, director industrial de Biocarburantes Almadén, reconocía ya que su planta, con una capacidad de 32.000 toneladas, estaba parada por cuestiones “coyunturales”. “Es mejor tenerla parada que vender a pérdida”, afirmaba el directivo, que de esta manera certificaba el gran fiasco del proyecto.

Ya bajo la sombra del concurso de acreedores, Caballer afirmaba que su empresa investigaría en busca de otro tipo de aceites para materia prima. No fue posible: la coyuntura del mercado, la crisis, el fin de las ayudas públicas, y la desidia legislativa en la regulación de las mezcla del biodiesel con el gasoil dieron al traste con el proyecto. Hoy, las instalaciones de Biocarburantes Almadén presentan un estado desolado. Tanto, como las ilusiones de futuro de muchos habitantes de esta comarca, una de las más deprimidas de España.

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5 COMENTARIOS

    • Estimado Feger

      He sido presidente de MAYASA desde el 28 de septiembre de 2004 hasta el 27 de junio de 2012. Bajo mi dirección la empresa, tras 20 años con una cuenta de resultados con perdidas ininterrumpidas desde 1984, modifica sustancialmente este rumbo generando importantes beneficios en los años, 2005, 2006, 2007, 2008, 2010 y 2011 y ello pese a una prolongada coyuntura económica internacional adversa.

      Además de dar beneficios en este periodo MAYASA ha realizado importantes inversiones en la restauración ambiental de su escombrera y ha recuperado parte de su extensa herencia de patrimonio histórico. Así tres días después de mi cese en MAYASA, las Minas de Almadén fueron inscritas en la lista de Patrimonio Mundial de UNESCO junto a las minas de mercurio de Idrija en Eslovenia, culminando el proyecto denominado Parque Minero.

      Aprovecho la ocasión para pedirte una dirección de correo,. electrónica o postal, a la que poder enviarte la ultima actualización de mi currículum.

      Atentamente.

      Eduardo Martínez López

  1. El biodiésel ha sido el gran fiasco español del SXXI.

    Independientemente de muchas cuestiones a tener en cuenta y que son del menor interés para el ciudadano, no se puede poner en marcha un nuevo carburante y dejarle que se busque la vida frente a las grandes petroleras. Si el biodiésel se hubiera obligado por ley a ser mezclado con el diésel tradicional, otro gallo le cantaría a todas estas factorías cerradas a lo largo del país.

    Curiosamente, al igual que le pasa a los paneles solares. Vamos!

    Al final, las grandes eléctricas y las petroleras se han salido con la suya. La pena es que los cànceres de pulmón nos los repartimos entre todos.

  2. Ah, perdón, se me olvidaba. Que no se preocupen en Almadén. Según la Directora del Instituto de la Mujer de Cospedal, los melones de Membrilla son este año más gordos gracias a la política súper emprendedora de la que no quiere tragar más sapos que los inherentes a su cargo.

    Así es que lo mismo hay suerte y mana Biodiésel gratis del cinabrio….

    Vivir para leer…esto!

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