Los zapatos y los coches usados de Francisco

Sus primeras imágenes como Papa en el balcón me impresionaron. Esa tarde noche estaba solo en casa. Yo, ante el televisor y él, quieto, de pié, (su gesto me invitó a hacerlo), en silencio…ante su pueblo, ante el Pueblo de Dios a quien el Espíritu Santo, minutos antes le había entregado el cayado de Pedro para pastorearlo.
fermingassol
Cuando en una entrevista me preguntaron qué me parecía el Papa Francisco…la respuesta me salió rauda: un hombre de hoy. Cualquiera que la leyera podría pensar que con esta frase recurría a un lugar común o a una obviedad, pero no era esa mi intención y por supuesto la profundidad que quería darle.

Desde el principio, Francisco ha dado muestras de dos cosas, es un hombre que camina como lo hacemos los demás mortales y es un hombre acogedor. Sus “botas de caminante”, sus gestos de comprensión hacia los que se encuentran “alejados del rebaño”, sus frases, lo dicen todo. Sencillez y naturalidad. Y es que de alguna manera, la figura de este nuevo Obispo de Roma parece responder a lo que muchos cristianos esperamos: un nuevo ritmo en la vida de la Iglesia, no en las Verdades que dan sentido a su vida, no en los Principios Dogmáticos que gozosamente proclama, verdadera esencia de la riqueza del Mensaje Eclesial, ni siquiera en la raíz de los principios morales que responden a los más trascendentalmente humanos, sino en el estilo empleado al expresar de una manera más actual ese Misterio que da contenido a su Mensaje de Salvación.

Porque el reto más importante y urgente, si puede ser llamado así, que tiene la Iglesia es saber mostrar al mundo que su Mensaje siempre ha interesado e interesa al hombre de hoy, ya que contiene la solución radical a los problemas y carencias que ésta, por otra parte gran civilización, presenta y sufre. Y no sólo como bálsamo a sus limitaciones, sino también a sus momentos de plenitud y a los éxitos que la procuran como una sociedad más desarrollada.

De alguna manera la Iglesia se ha presentar hoy con maneras más comprensibles para el hombre actual, con un lenguaje a base de signos para de manera pedagógica, mostrar al mundo las verdades y bondades que contiene…desde las teológicas y antropológicas, hasta las más prácticas y cotidianas. No en vano el cristianismo es la respuesta integral a la pregunta más profunda que cualquier hombre puede hacerse, aunque sólo sea desde un punto de pura fenomenología religiosa.

Mucho se habla de que esta sociedad autosuficiente ha dado la espalda a Dios pensando que se trata de un añadido que entorpece su desarrollo o distrae lo esencialmente humano. Pero “no echemos la culpa” de esto sólo a los demás, que cuando tanta gente ha abandonado en sus vidas el sentimiento religioso…algo tendrá de responsabilidad en ello la Iglesia y todos los que nos afanamos en hacerla visible y creíble con nuestros actos.

Dicho esto, los ausentes en la Fe, verán sin embargo a este Pastor solamente como un hombre con buenas intenciones, que muy probablemente modificará las estructuras Vaticanas…hablará de cuestiones fraternales y sociales y obrará de una manera sencilla y natural. Pero todo esto no servirá para que su Fe perdida, sea una hermosa realidad y así explicar de manera distinta y con mayor hondura sus propias vidas. Que la Fe, no es consecuencia del ejemplo de otros por muy cualificadamente representen a la Iglesia, aunque ayude a mantenerla, sino que es consecuencia de una respuesta libre a una Llamada mucho más Trascendente y personal. Para los que no quieren saber nada de Dios, este Papa será un ejemplo de simpatía y bondad, un hombre bueno…y nada más. Para ellos…”su calzado y su cuatro latas”…serán sólo unos desgastados símbolos de marketing, sin más.

El Papa Francisco, en sus primeros meses de Pontificado, está dejando meridianamente claro que la Iglesia no debe ser un poder temporal, sino una Institución al servicio de los hombres como mediadora y actualizadora de su Mensaje de Salvación. ¡Como me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres! Una Iglesia humilde en su comportamiento. La humildad, esa virtud aparentemente pequeña y que sin embargo se hace grande en los resultados que ofrece. Quizá  todo sería mucho más fácil hoy si la humanidad hablara el lenguaje de la humildad. El Papa Francisco nos lo está diciendo a cada momento con su comportamiento.

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3 COMENTARIOS

  1. He leido esto en facebook…
    http://ow.ly/24fSc5

    Desde mi posición de agnóstico – creo nos llaman así a los que ni creemos ni dejamos de creer en Dios – y como fui yo quien en tun en tu entrevista sobre Cáritas te preguntó que opinabas sobre el Papa… ahora me atrevo a decir lo siguiente:

    Cada vez me gustan mas las actitudes y declaraciones de Francisco. Espero no cambiar de opinión y añado algo más, creo que el mayor enemigo del evangelio no está fuera de la Iglesia como se decía antes sino «dentro de ella» y me refiero a las muchos poderes ocultos que ahí están, poderes económicos, políticos e incluso religiosos.
    Un deseo para Francisco: Que no se lo «carguen» metafóricamente hablando evidentemente.

    Tu artículo me parece muy bueno, desde la sencillez con la que escribes.

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