Inicio » Ciudad Real, Destacadas

Historia de un expolio: El Gobierno regional dio “patente de corso” a los promotores del Aeropuerto de Ciudad Real para destruir una excepcional fábrica de cerámica

- 3 marzo, 2014 – 21:3810 Comentarios
La destrucción del patrimonio histórico, incluso el protegido por las leyes, fue uno de los daños colaterales menos conocidos durante la gestación del Aeropuerto de Ciudad Real. Los promotores de la infraestructura se llevaron por delante de forma injustificada, y con la "patente de corso" de la Junta de Comunidades, uno de los ejemplos más "clásicos, paradigmáticos y excepcionales" del acervo industrial de La Mancha: la Fábrica de Cerámica de Ciudad Real. Así lo revela un estudio recientemente publicado por los arqueólogos Luis Benítez de Lugo Enrich, Honorio Javier Álvarez García, Jaime Moraleda Sierra y Enrique Mata Trujillo en la revista Nailos.
Complejo fabril en el inicio de las investigaciones

Complejo fabril en el inicio de las investigaciones

El trabajo pone de manifiesto que el Gobierno regional, entonces presidido por el socialista José María Barreda, dio "a posteriori" cobertura legal a las actuaciones de los socios del Aeropuerto, y relata incluso las maniobras para apartar a los técnicos de las tareas de control arqueológico de las obras Hasta su destrucción, la Fábrica de Cerámica de Ciudad real fue uno de los complejos industriales más bellos y evocadores del Campo de Calatrava. Sus chimeneas se enseñoreaban en la llanura, y sus numerosas dependencias ofrecían, además de un excelente campo para el estudio de la historia de la comarca, un potencial turístico nada desdeñable.  
Nave de amasado demolida
Nave de amasado demolida
La empresa, que tenía como fin la fabricación de ladrillo y teja, fue fundada por Juan Ayala y Mina con ayuda de capital alemán. Las obras de construcción se desarrollaron entre 1902 y 1903. Incluso después de su cierre, en la década de los años 60, y hasta principios del siglo XXI, las instalaciones componían un rico y variado paisaje fabril único en la provincia que combinaba naves, almacenes, hornos, viviendas y talleres. De gran valor eran la nave de amasado, o el espectacular horno de cerámica y su chimenea de 42 metros de altura. Historia de un expolio Según relatan los autores del estudio ahora publicado, el 11 de enero de 2005 los técnicos responsables del control arqueológico en las obras del Aeropuerto de Ciudad Real denunciaron ante la Delegación provincial de Cultura que el conjunto estaba siendo demolido "de manera no autorizada" a pesar de que el inmueble estaba inventariado como Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha.
Viviendas de los trabajadores, demolidas

Viviendas de los trabajadores, demolidas

A juicio de los arqueólogos, la sociedad aeroportuaria "no justificó la demolición debido a razones de seguridad en el tráfico aéreo" y tampoco aportó pruebas documentales para justificar el derribo de unas instalaciones que, además, "quedaban fuera del recinto aeroportuario, en un área en la que ninguna aeronave debería encontrarse en vuelo a menos de 50 metros del suelo".
Chimeneas del horno auxiliar, demolidas

Chimeneas del horno auxiliar, demolidas

Los técnicos advirtieron así que la "excepcional chimenea" del horno de ladrillos fue parcialmente derribada, y que desaparecieron la mayoría de las construcciones, como las viviendas del propietario y trabajadores, la nave de amasado, o los hornos auxiliares de cerámica. Sólo sobrevivieron, señalan, el horno principal de cemento y el de cerámica, aunque este último sin una valiosa cubierta protectora. "Ambos quedaron como elementos aislados e inconexos", subrayan.
Palomar derruido

Palomar derruido

El trabajo publicado en la revista Nailos prosigue relatando que el 12 de enero de 2005, un día después de la notificación de la demolición a la Delegación de Cultura (dirigida entonces por Ángel Lopez, y bajo la jefatura de Servicio de Cándido Barba), se emitió una resolución que prescribía la "supervisión arqueológica de la demolición de las estructuras previamente definidas como excepcionales y únicas". Según los arqueólogos, "la supervisión arqueológica de la destrucción de un elemento excepcional no existe en la legislación vigente ni es contemplada por la disciplina arqueológica". "Era algo inexplicable", insisten, "carente de soporte jurídico y arqueológico, y suponía otro respaldo administrativo al proyecto aeroportuario". De este modo, y según los técnicos, los promotores del Aeropuerto "encontraron así apoyo jurídico en una resolución administrativa posterior a los hechos que venia a legalizar la destrucción, una vez que se había producido". Aquel episodio se trató, a juicio de los arqueólogos, "de una versión moderna de patente de corso al expolio" y contraria a la función de la administración como garante de la protección de los bienes del patrimonio histórico castellano-manchego.  
Puerta de la desaparecida vivienda de los dueños

Puerta de la desaparecida vivienda de los dueños

El caso es que el 19 de enero de 2005 los arqueólogos comunicaron a la Consejería de Cultura que también habían desaparecido los hornos auxiliares de cemento. Y dos semanas después, según el mismo relato, "los promotores decidieron de forma unilateral dar por finalizado el seguimiento arqueológico de la obra y prescindir de la consultora de patrimonio". "La Consejería no respondió tras la comunicación de este hecho y la obra prosiguió sin control arqueológico", recuerdan los autores del informe.  
Horno auxiliar destruido

Horno auxiliar destruido

La cosa continuó así hasta que otra administración tuvo que tomar cartas en el asunto. Fue el Ministerio de Medio Ambiente el que prescribió el 16 de febrero de 2006 que se restaurara la chimenea de cerámica a una cota compatible con el vuelo de las aeronaves. "Nadie en la Junta asumió la responsabilidad política por estos hechos", recuerdan los arqueólogos, quienes destacan que el 3 de diciembre de 2007 la Dirección General de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento, se pronunciaba exigiendo la restauración de la chimenea de la fábrica de cerámica como condición previa a la puesta en servicio de la infraestructura.  
Cubierta del horno desmontada

Cubierta del horno desmontada

"Sólo tras la exigencia del Ministerio de Fomento de un escrito firmado por la Consejería Cultura, tras meses sin control arqueológico, volvió la vigilancia a las obras, lo cual permitió detectar el campo de silos prehistóricos de la Villeta. Esta vez no se despidió al equipo, pero jamás se pagaron los honorarios de este tramo de los trabajos", lamentan los arqueólogos. Hoy, concluyen los técnicos en su trabajo, sólo sobreviven dos componentes del antaño gran complejo fabril, "aislados y descontextualizados, victimas de la codicia y el desarrollo insostenible". Puedes consultar el informe completo en este enlace.
Vista actual de lo que ha quedado de la fábrica

Vista actual de lo que ha quedado de la fábrica

Etiquetas: , , ,

10 Comentarios »

2 Pingbacks »

¡Deja un comentario!

Añade tu comentario debajo, o trackback desde tu propio sitio. También puedes Comments Feed vía RSS.

Por favor, debate respetando a los demás.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.