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Ángel Pareja, precandidato a las primarias del PSOE de Ciudad Real: «Los ciudadanos deben estar por encima del interés del partido y no me parece que esté siendo así»

- 2 noviembre, 2014 – 11:56Sin comentarios
Eusebio Gª del Castillo Jerez.Ángel Pareja es uno de los cuatro precandidatos-junto a Agustín Espinosa, Mateo Plaza y Pilar Zamora- que, hasta la fecha, han anunciado su intención de concurrir a las primarias del PSOE de Ciudad Real. Aunque lleva más de 30 años afiliado al PSOE, y alguno más de militancia, nunca ha estado en primera línea política. MiCiudadReal.es ha charlado con este técnico de la administración de la Diputación para desentrañar su proyecto y conocer más de cerca sus ideas acerca de la transparencia y la gestión eficiente de los recursos públicos. angel-pareja-entrevista-micrPregunta.- Empecemos por un breve repaso por tu trayectoria política Respuesta.- Diferencio entre militancia, que es una vida política activa, y afiliación, donde simplemente pagas una cuota. Ya era militante del PSOE en la Transición, pero afiliado desde 1981 y nunca he ocupado ningún cargo público en el partido. Desde el punto de vista orgánico, estuve cuatro años en la Ejecutiva de Santiago Alonso, aquí en Ciudad Real, y también figuré en 1987 en las listas electorales al Ayuntamiento de Alcázar de San Juan pero en un puesto muy retrasado. Mi trayectoria ha estado relacionada con la participación en los debates, en la vida asamblearia, pero en la vida pública, en relación con la política, mi experiencia es escasa. P. -¿Puedes hacernos un bosquejo de tu proyecto para Ciudad Real? R.- A todos nos gustaría una ciudad extraordinaria que fuera un gran centro de servicios avanzados, que generara mucho conocimiento basado en tecnologías de la información y la comunicación, pero esto no es posible porque la realidad es otra. Hay que evitar confundir los deseos con la realidad. Lo más importante es que aprovechemos las potencialidades que tiene nuestra ciudad. El gobierno municipal debe ser capaz de lograr consensos con los ciudadanos y de incorporar talento de profesionales que se involucren en la creación de la ciudad. Todo tipo de profesionales, desde trabajadores sociales, arquitectos, biólogos, artistas… porque lo que necesita Ciudad Real, desde mi idea de ciudad, es una marca ciudad. No es un vulgar eslogan, un Ciudad Real te enamora, sino una marca pública sustentada en valores cívicos. La mejor marca, sin ninguna duda, es la que pueden establecer los propios ciudadanos, que refleje lo que quieren que sea Ciudad Real. Una marca que los implique, que los oriente; porque es fundamental la implicación emocional en una tarea común. Es el preludio, la base, para lograr una gestión pública eficiente. La gestión pública eficiente sería consecuencia o corolario de la ciudad que pretendemos y, en ese sentido, la política debe preceder a la gestión en un primer momento. La política, en connivencia con los ciudadanos, establece horizontes, valores, generando confianza mutua entre el equipo de gobierno y los ciudadanos. A continuación entraría la parte técnica. Los técnicos, junto a los políticos, discuten cuál va a ser el plan estratégico de la ciudad. Es decir, qué servicios necesita la ciudad y, una vez determinados, pasarían a ser papel de los técnicos. Pretendo con esto evitar la permanente confusión que hay entre políticos que se dedican a gestionar desde un punto de vista técnico sin tener un verdadero conocimiento de la materia. Los políticos tienen que hacer política y los técnicos gestión técnica. Una vez que los políticos han establecido esos valores, esas ideas, ese horizonte y diseñadas las líneas generales del plan estratégico, a continuación vendría la gestión y los políticos vuelven a intervenir a posteriori, una vez que entran evaluar, a revisar, a hacer un seguimiento de ese plan, para rectificarlo si es preciso. La planificación es necesaria e inaplazable pero es una cuestión que se desarrolla a largo plazo. Es cierto que plantea problemas porque es compleja y difícil e, incluso, puede quedar desfasada. Un proyecto se tiene que apoyar en los deseos de los ciudadanos y en un desarrollo profesional, de acuerdo con una estrategia a largo plazo. Esta es la única manera de que las cosas se hagan bien, de una forma eficiente, al margen de cualquier improvisación. P.- Un planteamiento muy técnico… R.- No quisiera dar la impresión de que pretendo una gestión puramente tecnocrática, pero desde luego esa es una herramienta utilísima, contrastada. Como ya he dicho, precede a la gestión la parte política. Es decir, es un acuerdo que se establece entre los ciudadanos y los representantes políticos. Ellos deciden el modelo de ciudad que quieren y para desarrollarlo y para alcanzarlo es necesario poner en práctica una serie de instrumentos que aquí simplemente se ignoran. Los técnicos y los políticos hacen su labor, y unos y otros al servicio de quien ocupa el papel central de la vida pública, que es el ciudadano. La parte técnica es el complemento necesario para hacer las cosas, de acuerdo con una metodología y una manera profesional, pero todo ello al servicio de los ciudadanos . P.- El grupo municipal socialista critica habitualmente la "improvisación" en la gestión del equipo de Rosa Romero R.- A mí también me parece que improvisan mucho, pero más que improvisar el problema es que se equivocan mucho. Por poner un ejemplo, hay que adaptar el sistema presupuestario al objetivo de gestión, sacar al Ayuntamiento de la rutina presupuestaria que hacen. Su presupuesto es incremental, es decir, el del año anterior, al que se le hace algún retoque, es siempre el punto de partida para elaborar el siguiente. Yo propondría un presupuesto de base cero, que quiere decir que los antiguos patrones de gasto ya no se toman como algo inamovible. Se puede optar por otras metodologías, sin embargo el actual equipo de gobierno solo hace un presupuesto incrementalista. Esto es una antigualla, no es operativo ni funcional. Desconocen las herramientas de gestión que se utilizan en las organizaciones más avanzadas. P.- ¿Cuáles serían las prioridades en el ámbito de las infraestructuras, empleo, cultura, servicios sociales, etc.? R.- Si la idea es de comunión entre equipo de gobierno y ciudadanos esto tiene que caer de su propio peso. En cuanto a urbanismo, descartando lo habitual lo que ha sido importante fuente de ingresos y de pretendidos réditos electorales, me fijaría en el punto de vista de la sostenibilidad.  ¿Cómo vertebro el espacio urbano?¿cómo regulo los flujos de movilidad? ¿Cómo abordar la contaminación ambiental, los ruidos y otros aspectos que afectan a la calidad de vida y que tienen que ver con el urbanismo? P.- ¿Entraríamos en el terreno de la participación ciudadana? R.- La participación, que debe ser bidireccional, es clave en ese modelo, en esa marca ciudad. El equipo de gobierno debe establecer vías  abiertas para esa participación. Desde el punto de vista de los resultados los presupuestos participativos o las consultas ciudadanas son una incógnita, se han trabajado muy poco. Sin descartarlos, vayamos a lo práctico. Las vías de comunicación se pueden establecer con consejos consultivos con grupos de expertos. A partir de ahí generamos ciudad. P. - Te presentabas como republicano R.- Ser republicano no es un adorno, lo entiendo como algo asociado a  una virtud cívica, de igualdad social, donde el ciudadano tiene el papel central de la vida pública. Además puedo ser socialista o socialdemócrata. No sé si la socialdemocracia representa un futuro ideal, seguramente no, ni siquiera un pasado ideal, pero creo que es una de las opciones mejores que hay en función de lo que tenemos a mano. P.- ¿Es necesario modernizar el Ayuntamiento? R. - El Ayuntamiento es el instrumento fundamental que tenemos en la ciudad. Recordemos que de él dependen cerca de 700 empleados públicos. Cuando modernizas la administración, cuando la desburocratizas, cuando la pones en marcha de verdad, se ofrecen mejoras en el servicio a los ciudadanos bastante importantes. Se puede lograr, pero hay que luchar con miles de inercias, resistencias y tradiciones, aplicando modelos de calidad y a base de formación. Desde luego lo que no se puede es aplazar. Yo soy de la idea de que si una ciudad se mantiene, en definitiva lo hace es retroceder. Hay que avanzar, al ritmo que se pueda, pero hay que avanzar, y desde luego esto en base a esas virtudes cívicas, a ese consenso ciudadano… P.- ¿Eres partidario de la dedicación exclusiva? R.- Es fundamental. Existe un código de conducta europeo para la integridad política de todos los representantes electos. Se habla de incompatibilidad, de declaración de bienes, de principios éticos y se habla de una cosa que sí que me gustaría subrayar y es que las retribuciones deben responder a criterios objetivos: a la población, al presupuesto, a la situación financiera del ayuntamiento. La dedicación exclusiva es elemental. Podríamos hablar de por qué Rosa Romero cobra un sueldo tan importante como diputada en Madrid, probablemente sin ganárselo porque no tiene dedicación exclusiva, como tampoco la tiene en el Ayuntamiento de Ciudad Real. Este tipo de conductas es preferible que estén reguladas porque la interpretación es muy laxa y la gente no lo acaba de entender. Un político tiene que tener los ojos muy abiertos y los oídos muy despejados para saber lo que piensa la gente. P.- ¿Te sientes parte de la casta? R.- No. Lo de la casta es una cuestión de marketing, no en vano la mayor parte de los promotores de Podemos son profesores de sociología y ciencia política. La palabra casta es más visualizable que otras, como nomenglatura, que se utilizaba para los partidos comunistas del bloque soviético. Aquí en España conocemos la palabra aparato, es lo mismo. Casta, como fórmula, no es muy imaginativa pero es eficaz. No me puedo considerar casta porque nunca he formado parte de ninguna nomenglatura ni de ningún aparato. Imagino que la gente no creerá que todos los militantes de los partidos son casta, pero creo que es obvio. angel-parejaP.- Se señala a todo el PSOE como parte de la casta R.- Bueno, esa indicación es interesada. Yo siempre he considerado en el criterio selectivo de los ciudadanos como electores. P.- ¿El PSOE de Ciudad Real está controlado por esa casta, por el aparato? R.- En los partidos políticos tradicionales siempre ha habido una lucha de poder. Los partidos políticos son organizaciones que buscan el poder pero, dentro de las mismas organizaciones también existe una lucha por el poder, claro está. Desde luego el poder no se alcanza para estar en él provisionalmente, sino con voluntad de permanencia. Ahora bien, establecer facilidades para permitir que alguien me sustituya en los cargos de representación, eso ya es una cuestión organizativa de cada partido. Lo más importante es que sea posible plantear ideas y que, sin ningún tipo de compromiso, los afiliados a esa organización determinen que los puestos de responsabilidad deben ser ocupados por aquellos que tengan las mejores  ideas. P.- ¿La dirección de tu partido permitirá ese debate de ideas que consideras fundamental? R.- Tengo que reconocer que no he visto ningún gesto que me permita afirmar que creen en el debate de ideas para sacar las mejores propuestas que podemos ofrecer a la sociedad. Tratar de argumentar que ese proceso se aplaza a un posterior momento es inasumible democráticamente. Quienes hemos asumido la responsabilidad de ofrecernos voluntariamente queremos ese debate ahora. Tengo, más que la impresión, la certeza de que se hacen cálculos políticos cortos de vista. Yo siempre he defendido que el interés de los ciudadanos y, en nuestro caso, el de Ciudad Real, debe estar por encima del supuesto interés del partido y no me parece que esté siendo así. P.- ¿Hay que iluminar las sombras del proceso de primarias para hacerlo transparente? R.- Si hago críticas, las hago dentro del partido y no tengo ningún inconveniente en hacerlas fuera de él. Siempre que no se traspase el umbral de las cuestiones personales y cuestiones que puedan ser puramente confidenciales, naturalmente que un dirigente político puede ser criticado por parte de cualquier ciudadano y cuánto más por los propios afiliados de su partido. Dicho esto, no confío que triunfe el debate de ideas, ni creo que lo haya. En este proceso de primarias yo esperaría absoluta libertad. Es lo que he criticado básicamente. ¿Qué estáis haciendo con la espalda pegada a la pared? Aquí hay que lanzarse e impulsar las ideas de los compañeros. Desde un partido tradicional se puede hacer pero para eso se necesitan líderes valientes, seguros de sí mismos, convencidos de sus capacidades, dispuesto a rodearse de gente que tenga cualidades. Esto supone mucha generosidad, algo que a veces falta en la política y en las organizaciones políticas. P.- ¿Es urgente la necesidad de renovación en el PSOE de Ciudad Real? R.- Me presento a unas elecciones primarias porque creo que aquí, en Ciudad Real, no hemos alcanzado nunca los resultados esperados y que eso probablemente se deba a que hemos hecho las cosas no los suficientemente bien o directamente mal. Por tanto, bien la selección de candidatos, o bien el establecimiento de las fórmulas y los proyectos con que nos hemos presentado a los ciudadanos, no han funcionado. Por eso doy un paso adelante y pido a mis compañeros que lo den también. Porque creemos en este partido, porque creemos en este ideario, porque creemos que somos una solución alternativa para la ciudad, porque estas ideas son aprovechables por una organización  que tiene mucha tradición. P.- Sin embargo, has puesto de manifiesto que algunos engranajes de esa maquinaria está oxidados R.- Aunque la organización pueda producir, a veces, una cierta asfixia, permite cierta solidez y experiencia. P.- Haces hincapié en la transparencia ¿cómo se aplicaría a nivel municipal? ¿Cómo te dejarías controlar por los ciudadanos? R.- La transparencia guarda mucha relación con la participación. Si los ciudadanos están directamente implicados, en la medida de la responsabilidad que les corresponde, en la toma de decisiones, o al menos en el establecimiento de los criterios, de las orientaciones o de las posibles influencias que puedan tener en el campo de las decisiones políticas, eso es importante. El control por parte de los ciudadanos y la asunción de responsabilidades políticas es fundamental. Desde un punto de vista económico, es la rendición de cuentas. Un tema que puede suponer un coste muy importante para las arcas municipales y que no se hace con la transparencia suficiente, habida cuenta de la relevancia que tiene es decisiva, es el de las privatizaciones. Es una cosa tremenda. Adoptar decisiones que afectarán a generaciones futuras sin luz y taquígrafos, sin una participación masiva por parte de los ciudadanos, con independencia de a quién le corresponda luego tomar las decisiones, me parece una aberración. Cuando un servicio cuya titularidad continúa en manos públicas se presta por una organización privada es lo verdaderamente peliagudo. Entramos en el terreno de los contratos con información asimétrica. En el desarrollo contractual, una empresa privada hace unos cálculos que puede introducir en las cláusulas del contrato en base a una información de que dispone la propia y empresa y no la parte contraria, en este caso, la parte pública. Esto es muy peligroso porque se puede estar hipotecando a generaciones futuras. La privatización de la producción de los servicios públicos requiere muchísima transparencia y muchísimo control. De la manera que se está haciendo me parece que se le está dando la espalda a los intereses de los ciudadanos y en eso sí que soy claro: cualquier político tiene que anteponer necesariamente los intereses de los ciudadanos a los del propio partido, cualquiera que sea. P.- ¿Siempre resultaría más costoso romper esos contratos que esperar a que concluyan? R.- En aquellos que son a largo plazo nos encontramos en una encrucijada. Pueden ser reversibles pero habría que hacer un análisis coste-beneficio y exponérselo a los ciudadanos. No tiene una sencilla respuesta. Reevaluarlo es una obligación, sin duda. P.- Para que los ciudadanos ejerzan una verdadera acción fiscalizadora ¿No es necesario que existan medios de información críticos que pongan en sus manos argumentos y elementos de juicio? R.- Sin ninguna duda, y los medios privados deberían trabajar en sintonía con los departamentos de comunicación públicos. Ojo, basta de gabinetes de prensa al servicio del príncipe, porque eso acaba realizando únicamente propaganda. Debería ser un puente de comunicación con la sociedad y con los medios de comunicación privados. Y desde luego que en esa labor de control del poder político los medios de comunicación tienen un papel determinante.
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