La absurda e intolerable idea de construir un parking en el Torreón

conlosojosbienabiertosLos partidos son siempre víctimas de sus promesas, y sus promesas suelen ser el resultado de una inercia que rara vez se para a reflexionar con calma y sensatez sobre el fondo de los asuntos. Los ciudadanos, ebrios de servilismo partidista, de desgana o de indiferencia, rara vez piensan con perspectiva.

Tomemos el caso del parking del Torreón. En este caso, llevados por la inercia de una promesa perdida ya en el tiempo, el Partido popular ha cargado con las consecuencias de no haberlo ejecutado, y el Partido socialista con la necesidad de ejecutarlo a toda costa siquiera para sacarle los colores a su contrincante político.

Bajo tierra o en superficie, siendo la zona que es, lo menos oportuno que se le pudo ocurrir a alguien fue plantear la construcción de un parking justamente en ese punto tan singular. Y como toda ocurrencia viene seguida de la necesidad de consumarla, aquí tenemos al actual equipo de gobierno embarcado en la epopeya de hacerlo, aunque sea de otra forma. El modelo de parking es una metáfora de los propios sistemas de gestión pública operados por cada partido. parking 01El PP propuso hacerlo bajo tierra, en sintonía con ese espíritu oscurantista y subterráneo de su forma de hacer política. El PSOE, llevado por la moda transparente, ha querido sacarlo a la superficie, hacerlo visible y visibilizar igualmente el proceso técnico (no ciudadano) de decisión en el que se sustenta. Pero en este caso, el error es común y consiste en la idea en sí de construir un parking en ese punto preciso de la ciudad.

Seguro que puestos a buscar, existen lugares próximos donde poder aparcar los coches, para evitar hacerlo en una zona de especial sensibilidad. O mejor aún, seguir promocionando el uso de los pies para moverse por una ciudad pequeña en todos los sentidos.

Si imaginamos cómo podría ser ese desolado solar, creo que cualquier pretensión de asfaltarla y llenarla de coches nos haría sonrojar e incluso indisponernos el cuerpo. Imagino ese espacio acondicionado como jardín histórico, con una respetuosa e inteligente combinación entre naturaleza, patrimonio, historia, arte y cultura. Un espacio para pasear y descender a lo que sea que haya en el interior de su subsuelo… sea del siglo XIV, del XV o del XX. Qué más da. Esta ciudad ha perdido tanto por la ignorancia de sus políticos y por la dejadez de sus ciudadanos, que al día de hoy nos merecemos que un espacio así se conserve por encima de todo lo demás.

Es bastante contradictoria la actitud de los partidos en estos asuntos. El Popular, tan amante de la identidad, la tradición y la gran épica histórica ha sido gran devorador de patrimonio. El Socialista, tan amante de los espacios urbanos libres de coches y compartidos con bicicletas es capaz de embarcarse en pasarelas intermunicipales mucho más complejas, y sin embargo no abandonar la idea de llenar de coches ese singular espacio de la ciudad.parking 02

De otro lado, persiste igualmente la idea de que el destino del patrimonio histórico común ha de decidirse en despachos a puerta cerrada, en un conveniente acuerdo entre políticos y técnicos. Pero, ¿qué papel se reserva al ciudadano en esa relevante decisión? Lo que nuestros gobernantes actuales y pasados no parecen haber considerado es el espíritu de la letra que inspira la Ley del Patrimonio Histórico español. De su literalidad me quedo aquí con tres ideas fundamentales:

  1. “El Patrimonio Histórico Español es una riqueza colectiva que contiene las expresiones más dignas de aprecio en la aportación histórica de los españoles a la cultura universal.”
  2. “Su valor lo proporciona la estima que, como elemento de identidad cultural, merece a la sensibilidad de los ciudadanos, porque los bienes que lo integran se han convertido en patrimoniales debido exclusivamente a la acción social que cumplen, directamente derivada del aprecio con que los mismos ciudadanos los han ido revalorizando.”
  3. “en un Estado democrático estos bienes deben estar adecuadamente puestos al servicio de la colectividad en el convencimiento de que con su disfrute se facilita el acceso a la cultura y que ésta, en definitiva, es camino seguro hacia la libertad de los pueblos.”

En consecuencia, la Ley deja claro en su exposición de motivos que el valor del patrimonio no se lo da (aunque sí se lo pueda quitar) un político ni un técnico ni un arqueólogo, sino la “estima” y la “sensibilidad” de los ciudadanos, puesto que ese patrimonio es una herencia recibida cuyo valor afectivo e identitario, más allá del artístico e histórico, sólo la ciudadanía puede reconocer. Esta idea ha sido y es perpetuamente despreciada por nuestros gobernantes. Por tal razón resulta oportuno recordarles una vez más que nadie les pide que sustituyan con criterios partidistas o técnicos lo que sólo la estima popular puede otorgar. Abran las puertas de esos despachos y dejen que los ciudadanos expresen el aprecio que sienten por los escasos elementos patrimoniales que la nefasta gestión urbana ha expoliado.parking 03

La sensatez exige que el parking del Torreón no se construya; que se descarte para siempre. De no ser así, la perspectiva nos ofrecerá de nuevo una imagen patética y grotesca: una ciudad incapaz de preservar sus últimas cuatro piedras, incapaz de terminar un auditorio, incapaz de conservar edificios singulares de su historia, pero encabezonada en construir un parking tan solo porque una idea absurda adquirió, en mala hora, la categoría inmutable de promesa electoral. Piensen qué aporta más valor cultural, social, económico y turístico a nuestra ciudad: ¿un inerte aparcadero de coches o un espacio abierto y amplio dedicado a la historia, al arte y a la naturaleza? Sólo deberían convertirse en promesas electorales las ideas sensatas, bien argumentadas, vertebradas en un propósito de amplio consenso e interés ciudadano, basadas en necesidades ciertas y no contradictorias con otras de mayor alcance y oportunidad.

Tantas cicatrices tiene ya esta ciudad que no se merece otra ni tan grande como la que vaticina ese lecho de asfalto que se llenará de coches. Entre ellos ni siquiera obtendremos buena perspectiva para contemplar los cuatro ripios históricos que finalmente afloren del suelo, y menos aún para contextualizar lo que aquella zona fue. Hay muchas formas de seguir expoliando bajo la aureola del respeto al patrimonio y ésta es una de ellas, siquiera más profunda aún en una ciudad devastada por la barbarie de la ignorancia y de la abulia.

Alberto Muñoz
Con los ojos bien abiertos

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15 COMENTARIOS

  1. El excelente articulo y las opiniones en él hechas (la gran mayoría comparto) tienen algunas pegas: 1. Las fotografias que lo ilustran creo que no corresponden a la zona de la que se habla (si esto es asi deberia infornarse de ello para no llevar a error al lector). 2. Ya que todos queremos preservar la historia, tratemos de comenzar por tener memoria: parking ya había antes de comenzar las obras (alrededor del arco que se desplazó de su ubicacion original, al otro lado de la Ronda, para «decorarlo»). 3. Nos guste o no, en Ciudad Real cada vez hay más coches y los dos parkines grandes (Plazas Mayor y Constitucion) estan en el centro, lo que obliga a circular hacia el centro para aparcar. Si queremos una ciudad peatonal y ciclista necesitamos poder dejar los coches en algun sitio. Si se propone olvidar el parking en esra zona porpongamos otras. 3. Tampoco olvidemos que hay numerosas ciudades en europa (con mas tradicion por lo peatonal y comprometidas con la historia historia) que han sabido hacer coexistir los aparcamientos con los restos arqueologicos sin problema alguno. 4. (y ultimo) Sea como fuere, lo que todos coincidimos es que la situacion actual de esta emblematica zona no debe mantenerse ni un dia mas (por cierto la vegetacion salvaje e incontrolada que sufre no se parece, ni mucho menos, a esa tan bella de zona de montaña que aparece en las fotografías)

    • Deshaciendo pegas: 1.El que viendo las fotos piense que hay tanta vegetación en Ciudad Real, es que no conoce Ciudad Real – las fotos ilustran otros ejemplos de sintonía con el entorno. 2.Si el arco estuviera movido, no habría en el subsuelo ningún pasillo desde hace siglos. 3.¿cuantas plazas tendrá este oportuno aparcamiento, para resolver el problema del aparcamiento en la ciudad?

  2. David, las fotografías corresponden a los jardines de ‘el capricho’ de madrid. Con el anonimato de las fotos sólo pretendía que el lector se dejase llevar por lo que podría ser la zona del torreón con un aspecto parecido. Quizás con menos profusión vegetal, pero en perfecta armonía entre naturaleza y cultura.
    Mi propuesta no obvia los problemas de tráfico, pero pretende que estos problemas no sean los que condicionen la posibilidad de espacios de especial singularidad histórica. Justo a unos metros, al otro lado de la ronda, hay un espacioso solar utilizado como aparcamiento. Ese espacio se podría mejorar para tal fin. Y seguro que existen otros muchos o pocos, fuera de rondas que permitan una vivencia más sociable del espacio urbano.

  3. Me consta q si y que estaban anexos a la casa de una familia conocida de la capital. De hecho hay hasta imagenes. No voy a dar mas detalles por mera confidencialidad de terceros; pero te animo a que investigues al respecto. No obstante como no voy a dar mas pruebas de ello quedo en la misma veracidad que la expuesta: aseguro que si. Pero en cualquier caso el resto de lo expresado en esos 4 puntos (que es el verdadero tema a debatir) y la procedencia (o ubicacion) de esas imagenes siguen esperando respuesta y/o debate

    • Estaba escribiendo antes de que se publicase la segunda respuesta. Ok a los jardines;pero coincidaras conmigo en que un articulo de opinion se suele generar y condicionar tambien eso: opinion. Y las ilustraciones pueden llevar a interpretaciones muy diferentes a la intencionalidad del periodista. Gracias.

    • Sobre la ubicación del arco era una simple matización. Conozco bastante sobre la historia del arco, los terrenos en los que estaba y sus propietarios, la casa a la que estaba adosado, su hundimiento, su reconstrucción parcial, el plan de urbanización del polígono del Torreón y cuando se completó para dejarlo como ahora está, con una parte auténtica, otra de piedras auténticas recolocadas y otra de piedras nuevas. También conozco planos y fotografías aéreas antiguas. Por todo eso digo que te aseguro que está en el mismo sitio.

  4. David, soy Alberto Muñoz, el autor del artículo. Veo que hay otro Alberto que indica lo del cambio de ubicación.
    A mí lo del cambio de ubicación me da igual. Más aún en una ciudad como ésta en la que todo ha sido destruido, cambiado, trasplantado o abandonado.
    Lo interesante es crear espacios atractivos para el ciudadano, que permitan darle a conocer la historia de su ciudad y a reflexionar sobre las causas de este expolio.

  5. Perfecto el relato de un disparate que arranca en 1962 con el hundimiento del Arco. Lo demás es el reflejo de años de gestión entumecida y viciada. Con aparcamiento fantasma y sin el.

  6. Como vecino del torreón, para mi se trata de LA GRAN CAGADA PEPERA: un punto clave 10 añazos tapado con una horrible chapa, que tienes que pasar de canto si algún miembro de la «alta suciedad» esta en la terraza tomándose una mariscada. Con dos cojones. Se ve que en el torreón no somos ciudadanos de primera como supongo serán los del prado, donde no hacia falta una obra y se hizo.

    Si el PSOE lo arregla, el PP culipardo queda más que retratado. Esto no son sandeces del cumbria, es una valla 10 AÑOS, que cada día que pasas, la ves y te da mucho asco, día tras día, mes tras mes, año tras año….. Se dice rápido…

  7. Enhorabuena al autor del artículo, primero porque en una ciudad como Ciudad Real hay bastantes sitios donde construir un parking y no en una zona donde hay restos arqueológicos. Los del pp de la legislatura anterior, si analizasen su gestion en este tema, cosa que dudo, llegarian a la conclusion de que este tema del parking les resto muchos votos. Y en segundo lugar mi enhorabuena porque es de las pocas voces que se manifiesta contra el desprecio de nuestros gobernantes contra su ciudad con el beneplácito y el pasotismo de todos nosotros. Hay que recordarles a nuestros gobernantes que en esta ciudad donde la industria es nula, los poligonos industriales son falacias, la ronda diseñada desde hace veinte años un sueño, los jovenes tienen que emigrar para poder trabajar, etc. Que la mayor industria de España es el turismo y los restos antiguos en vez de estudiarlos y sacarlos a la luz, hacemos un parking bajo tierra o ahora en superficie. Es verdad tenemos los políticos que nos merecemos.

  8. Hay cosas que no son de izquierdas ni de derechas sino de sentido común. Un aplauso al autor del artículo. Lo ha explicado perfectamente.

    La pena es que, me temo, se resolverá todo con una nueva chapuza. Al tiempo.

  9. EN EL EQUILIBRIO ESTÁ LA VIRTUD. A mi modo de entender, la salvaguarda del patrimonio debe iniciar con un estudio pormenorizado del objeto que se pretende proteger y así evaluar positiva o negativamente si un elemento patrimonial es digno o apto de mantenerse o no. En el caso de nuestra ciudad, la envidia nos corroe al ver el patrimonio desaparecido -y que en otros lugares aún se observa- y el que se mantiene en pie. No admite discusión, las cosas se hicieron mal, por ello no se trata de seguir acusando a quien fue el responsable de tal derribo o cual sustracción. Lo importante es analizar lo existente y mostrar lo que existía mediante una información rigurosa. Un claro ejemplo de ello es la extinta judería, del que apenas quedan restos, aunque no estaría mal indicar una especie de ruta donde pudo estar enclavada. Lo mismo ocurre en el caso del Torreón -no hablamos sólo de un arco, residuo actual- cuya disyuntiva ofrece dos alternativas: el pasado debe ser sacado a la luz, aunque no se pueda mostrar al completo, o el futuro parking debe arrasar con los restos arqueológicos existentes o no. Ahí queda la reflexión.

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