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Expoliadores en el Ayuntamiento de Valdepeñas

- 5 noviembre, 2015 – 19:007 Comentarios
Luis Benítez de Lugo Enrich.- En 2002 se produjo mi primera denuncia por la gestión arqueológica del Ayuntamiento de Valdepeñas. Fue por expolio y tuvo una amplia repercusión en diferentes medios de comunicación (puede consultarse en: http://www.estudio-arqueologia.es/prensa-sobre-gestion-del-cerro-de-las-cabezas-valdepenas-ciudad-real/) opinion En 2006 inicié un primer pleito contra el Ayuntamiento de Valdepeñas por las irregularidades observadas durante el proceso de selección a una plaza de arqueólogo municipal. Ese expediente se prolongó 4 años debido a múltiples recursos y retrasos provocados por el Ayuntamiento. Acabó en el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. El Alto Tribunal me dio la razón: se consideró probado que el Ayuntamiento de Valdepeñas, presidido por Jesús Martín, hacía trampas: me había infravalorado, hipervalorando los méritos y la nota del examen de su candidato preferido. También se probó que el Ayuntamiento tuvo intención clara, además de de intervenir ilegalmente en el proceso de selección, también de burlar a la Justicia. Quedó acreditado que el Ayuntamiento me produjo daños morales. Esta no era la primera vez que al Ayuntamiento de Valdepeñas presidido por Jesús Martín hacía trampas. Recordemos que en una oposición a Técnico de la Administración General, presidida por el alcalde, se dio la plaza a un opositor que no contestó al tema del examen, obtenido por azar. Esta persona era, curiosamente, hijo de un alto funcionario municipal (precisamente el encargado de velar por la legalidad de las cuentas del Ayuntamiento). Dado que todo seguía en Valdepeñas como si nada anómalo sucediera, en 2010 interpuse una querella penal. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha imputó, entre otras personas, al Alcalde y varios funcionarios de Valdepeñas. Jesús Martín, imputado durante años, en diversas ruedas de prensa aludió a la presunción de su inocencia y además dijo a la ciudadanía que la querella era falsa, que me iba a doler la cabeza y que ya vendrían segundas partes. La insinuación de que me denunciaría por el delito de 'denuncia falsa' se ha mostrado imposible, ya que la instrucción de la causa penal ha ido avanzando con los años. Algunos imputados han dejado de estarlo -es el caso del alcalde, gracias a una polémica actuación del Tribunal Supremo (http://www.estudio-arqueologia.es/wp-content/uploads/2013/05/2013_05_14_miCR_el-alcalde-de-valdepenas-Garrigues2.pdf)-. A pesar de los múltiples recursos interpuestos por los imputados la Audiencia de Ciudad Real acaba de señalar, en relación a lo realizado por el ayuntamiento gobernado por Jesús Martín en este caso, que "la forma en que se llevó a cabo el proceso de selección no resulta el más acorde a la objetividad y criterios que deben garantizar la actuación de las autoridades administrativas o de sus funcionarios públicos (...). Es por ello que tales cuestiones entendemos van más allá de una mera ilegalidad administrativa, y se trata de una de las modalidades de agresión más peligrosas, que suponen una transgresión o incumplimiento de la normativa administrativa por completo injustificada". cerroEn 2013 desarrollé una intervención arqueológica privada al pie del Cerro de las Cabezas, que permitió descubrir el cementerio de esta importante ciudad ibérica; una necrópolis que el Ayuntamiento de Valdepeñas no había conseguido descubrir en los 30 años de estudios financiados con fondos públicos en esa importante ciudad ibérica. Esto sentó fatal al Ayuntamiento, hasta el punto que el Alcalde y su arqueólogo municipal favorito llegaron a negar el hallazgo (http://www.miciudadreal.es/2013/08/27/son-de-risa-el-arqueologo-benitez-de-lugo-responde-a-las-valoraciones-del-ayuntamiento-de-valdepenas-sobre-su-investigacion-en-el-cerro-de-las-cabezas/). El descubrimiento se dio a conocer en prensa y los resultados del estudio han comenzado a ser publicados en revistas científicas. El ayuntamiento presionó a la Administración competente en la protección del Patrimonio Histórico: la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Esta institución me solicitó documentación sobre la intervención, que le fue entregada puntualmente a comienzos de 2014. La Administración, que tiene tres meses para pronunciarse en caso de querer hacerlo, no lo ha hecho pasado más de año y medio. Desde mi descubrimiento de la necrópolis del Cerro de las Cabezas lo que sí ha hecho la Junta de Comunidades, para descontento del Ayuntamiento, ha sido concederme nuevos permisos de intervención arqueológica y financiación para desarrollar varias intervenciones arqueológicas dirigidas por mí, por un importe de varios miles de euros. Por poner un ejemplo, en 2015 concedió al proyecto del que yo soy titular 18.639 euros; en el mismo ejercicio al Ayuntamiento de Valdepeñas le ha concedido (ya el Gobierno regional socialista) sólo 10.207 euros. Esto sigue sentando fatal al ayuntamiento. De este dato se pueden extraer dos conclusiones: a) Si yo fuera alguien de quien se sospecha que expolio, la Administración encargada de la protección del Patrimonio Cultural no financiaría mis intervenciones. b) Mis proyectos son más valorados que los del Ayuntamiento de Valdepeñas (muy a su pesar). Ante esta evidencia, el ayuntamiento, decidido a intentar hundirme (que pueda conseguirlo es otra cosa), decidió probar otra vía: ¡la Fiscalía!. En primavera de 2014, a instancias del Alcalde, el arqueólogo municipal (imputado por mi denuncia y ya con una larga trayectoria de rivalidad profesional) redactó un informe, naturalmente no imparcial, que se presentó primero al Pleno y luego a la Fiscalía. Se dedicó al tema casi una hora del Pleno. Mi nombre apareció mezclado mucho tiempo y reiteradamente por el Alcalde y su Concejal de Cultura con las palabras 'daños' y 'expolio'. ¿Cuándo una denuncia antes se había llevado a Pleno, televisado?. Lo que se pretendía era un escarnio de mi nombre y persona. El informe se envió a la Fiscalía, que tramitó la denuncia como correspondía. IU-Ganemos y UCIN se enfrentaron a la farsa, cosa que les honra. La abstención del PP sólo se explica por su incapacidad y supina ignorancia. En enero de 2015 presté declaración en el Juzgado de Valdepeñas. En la cita no se personó ni la Fiscalía ni la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. En ese momento puse a disposición la titular del Juzgado las piezas arqueológicas procedentes de la intervención. El inventario pormenorizado de esas piezas, con fotografías, descripciones y análisis, había sido ya entregado a la Consejería de Cultura en abril de 2014. Las piezas, que en este momento se encuentran en proceso de estudio, están perfectamente controladas y, como es habitual, las gestiona su descubridor hasta su depósito en el, una vez estudiadas. Para ello no hay un plazo prescrito. Quizás al Ayuntamiento de Valdepeñas le gustaría no sólo tenerlas, sino también arrebatármelas para (intentar) estudiarlas. Las acciones que ha emprendido el Ayuntamiento se dirigen en esa línea. Pasado año y medio la Fiscalía no ha sido capaz de encontrar, en la instrucción e investigación del caso, ni una sola muestra de que yo expoliado nada. Aún así el caso sigue abierto; preparado, naturalmente, para cuando el Ayuntamiento decida hacerlo estallar. Ese momento es ahora, cuando se acercan las elecciones generales. El Ayuntamiento no ha encontrado resultados a sus pretensiones. El paso del tiempo le ha permitido constatar que ni la Administración regional ni la Fiscalía son capaces de decir, sin prevaricar, nada sobre un expolio que yo haya podido producir. Por ello al Ayuntamiento de repente le ha entrado prisa y, de nuevo en Pleno televisado y mezclando otra vez mi nombre con la palabra expolio, se ha decidido a abrir una tercera vía: contratará un abogado y una procuradora para que intenten darme caza; o al menos generar ruido e intentar manchar mi imagen. Trabajos de esta clase es lo que produce descrédito para el colectivo de abogados. Hay que aclarar que al rencor personal del Alcalde se suma ahora rivalidad política, pues saben en el Ayuntamiento que participé en el proceso de elecciones primarias abiertas de Podemos a las elecciones generales, recabando uno de los mayores números de votos de Castilla-La Mancha. El alcalde de Valdepeñas -que hizo trampas en una oposición- y su arqueólogo municipal -que fue favorecido en una oposición por el Ayuntamiento-, han visto cómo durante más de una década un ciudadano se ha enfrentado y opuesto a las prácticas ilegales del Ayuntamiento de Valdepeñas (http://www.estudio-arqueologia.es/prensa-sobre-caso-arqueologo-municipal-valdepenas/). En este momento, sin base ni fundamento alguno, pretenden materializar su amenaza explícita: 'vendrá una segunda parte y te dolerá la cabeza'. Debe saber el alcalde que sus amenazas, de impresionar a alguien, será a sus concejales; a mí no. Quien no lucha por sus derechos los pierde. Yo no estoy dispuesto a ver menoscabada nuestra libertad; entre otras, la de poder acceder a un empleo público en condiciones de igualdad. Se lo debemos a quienes durante muchos años han luchado por la Democracia; una Democracia que están echando a perder corruptos de esta calaña. Transparencia es lo que España necesita en sus políticos, no personas como Jesús Martín, adalid de la Casta, que derrocha sin freno ni medida los recursos administrativos públicos a su antojo, sin eficiencia alguna ni reparo en obstaculizar la Justicia; simplemente por capricho personal o para atacar a los ciudadanos que se oponen a sus prácticas administrativas corruptas.
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