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El extraño caso del feminista Plutarco Marsá

- 8 enero, 2016 – 12:4128 Comentarios
Ángel RomeraCon los libros mantengo una actitud sadomasoquista: odi et amo, que decía Catulo... y excrucior. Cuando voy a una librería lo paso fatal porque muchos manjares tienen precio desorbitado y solo renunciando a otras cosas podría poseerlos, que leerlos me sería más difícil pues el tiempo me lo arrebata lo demasiado que tengo que hacer. Necesito tiempo para no hacer nada.  Me cuesta soportar la larguísima narrativa o la prosa desmañada: busco más bien las quintaesencias de la poesía, la experiencia real contenida en las autobiografías y las ideas que contienen los ensayos; son los únicos géneros que no me hacen perder la paciencia; y como la cultura en la España mariana es ya un lujo, soy más bien de librerías de viejo y baratillo, donde rebusco, como Ana Torroja, algo barato: "Entre los trapos y los camisones / la gente busca nuevas sensaciones". La degradación cultural auspiciada por la España pepona ha convertido a los basureros culturales de las librerías de segunda mano en una mina. A veces pueden desenterrarse auténticos tesoros, si bien hace falta un buen mapa para saber donde excavar la bicoca. Por ejemplo, ayer encontré por un euro (en una librería de viejo ciudarrealeña de cuyo nombre no llego a acordarme) un libro de poesía de Concha Zardoya,Gradiva y un extraño héroe (1987) publicado en la Colección Torremozas de Madrid, que editaba solo obra femenina. El libro contiene poemas interesantísimos, en meditativo verso blanco ("¿Qué es filosofía? / Es vida verdadera, que sin notarlo, mueve / a saber que es el bien, la verdad, la belleza"), pero la edición contaba con una dedicatoria que de inmediato despertó mi interés: "A Plutarco Marsá, cordialmente, Concha Zardoya, mayo, 87". Al volver a mi casa hice una de esas investigaciones que al cabo me da para un artículo más de Wikipedia que publiqué en ese mismo día, este. Aquí les diré algo más. Plutarco Marsá Vancells fue un jurista eminente que dominaba cuatro idiomas y poseía tres doctorados en Derecho, Políticas y Filosofía... y era registrador de la propiedad (o sea, como ahora). Su padre, fiscal general de la II.ª República, se había formado en la Institución Libre de Enseñanza y no había bautizado a sus hijos Graco, Otilia, Marco, Marina, Plutarco, Héctor y Licinio; todos ellos, padres e hijos, fueron represaliados duramente por el franquismo. Plutarco publicó casi obsesivamente sobre un mismo tema: La mujer en el derecho político (1970), La mujer en el derecho civil (1970), La mujer en la filosofía (1976) La mujer en la literatura (1987), La mujer en el periodismo (1987), La mujer en el trabajo (1993), La mujer en el cristianismo (1994), La mujer en la familia (1998), La mujer en la administración (1998), Concepción Arenal y la Institución Libre de Enseñanza (1992)... También fue de los pocos en tratar el tema del racismo: Racismo y derecho civil (1970). Pero lo que me llamó más la atención fue el documento impagable con que el dominico fray Cándido Aniz Iriarte, creo que aún vivo, rector de la universidad laboral de Córdoba entre 1958 y 1967, lo expulsaba de la universidad laboral de Córdoba. Lo copio para que ustedes aprecien y paladeen la prosa del régimen: "Muy señor mío: Habiendo asistido a la conferencia por Vd. desarrollada en el salón de actos de esta Universidad laboral, que me disgustó profundamente, y habiendo comprobado que la magnífica oportunidad que se le ofreció para rehabilitarse con prudencia y discreción, la convirtió en manifiesta desorientación y desprestigio, lamento tener que comunicarle que, acorde con el Servicio de Universidades, cesa Vd. en el ejercicio de la enseñanza, prohibiéndole enseñar disciplina alguna a nuestros alumnos universitarios laborales. Me resulta incomprensible la actitud por Vd. adoptada, pues su imprudencia en la forma de hablar a los alumnos; su inexactitud en la proposición de los problemas sociales; su partidismo en la valoración de las formas de estructura; su desconsideración con los dictámenes de la Superioridad; su exposición de aspectos personales de su vida particular; su alusión inoportuna e improcedente a la Orden Dominicana; su exposición de criterios personales de capacitación social; su postura de halago fácil a la multitud, poco formativa; su estilo y forma de conversar tendenciosa; hacen un conjunto sorprendente de cosas que en modo alguno encajan con el espíritu, con el tema, con las indicaciones que previamente se le habían formulado por mediación del Padre organizador de las conferencias; y además indican que nos hallamos ante un maestro cuya palabra más bien deforma que orienta. En consecuencia, lamentándolo de todo corazón, como corresponde a todo Superior que se ve obligado contra uno de sus comprofesores, y no pudiendo continuar explicando sus clases, tengo que comunicarle las dos posibilidades que están en mis pobres manos en este momento en que lógicamente hubiera deseado uno ayudarle en vez de condenarle: 1.ª Renuncia voluntaria a la plaza de profesor, por escrito, sin presentarse en el Centro, Universidad Laboral. 2.ª Incoación de expediente, por la gravísima falta cometida ante los propios alumnos de la Universidad. Solo nos resta rogarle que, por el bien de la paz y por su mejor prestigio, se digne enviarme la renuncia a su plaza y se decida [borrón mecanográfico] a permanecer entre los suyos, buscando su tranquilidad espiritual y corporal, aunque tenga que planear algún otro modo de compensación económica. Dios guarde a Vd. muchos años. Córdoba, 28 de abril 1962. El Rector Fr. Cándido Aniz (Firmado y rubricado) Sr. D. Plutarco Marsá Vancells, Donoso Cortés, 85, 1º. -MADRID. Es copia." La paranoia inquisitorial de los curas y fascistas implicados puede verse en la elección léxica de algunas palabras, por ejemplo, "planear" una "compensación económica" o en el borrón mecanográfico en el momento justo en que se alude a la decisión de la persona afectada (eran épocas sin típex), la inseguridad que demuestras esas "indicaciones que previamente se le habían formulado", el carácter "inoportuno, improcedente, descondiderado, inexacto, incomprensible, tendencioso, imprudente, desorientado, deformador" y "partidista" en una época en que no había otros partidos que los futbolers, algunos de máxima audiencia en la tele del uno de mayo. ¿Les extrañará saber que, tanto el dominico como el jurista, eran muy cristianos y rezaban el rosario a diario en casa? En fin, don Plutarco sostuvo con su bolsillo y el de otros protectores de las mujeres y la cultura (ninguno fraile ni mucho menos manchego, salvo la poetisa Benita C. Barroso, de Talavera y la pintora Sopetrán Domenech, de Guadalajara) la colección de poesía femenina de Torremozas. No sé por qué, pero cuando oigo a Rafael Hernando, portavoz del PP, o a cualquiera de sus correligionarios del pepeísmo en Ciudad Real, me parece como si estuviera oyendo a los fantasmas monologadores de 1962, el año en que a mí me daba por nacer. Me gustaría, claro, hablar de cosas más modernas, pero los caros libros de la España mariana me han obligado a urgar en las antiguallas de las librerías de viejo, que son más económicas... y todas están llenas de cosas franquistas por el estilo. Qué le vamos a hacer. Contornos Ángel Romera http://diariodelendriago.blogspot.com.es/ [Los comentarios serán moderados por el autor de la sección]
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28 Comentarios »

  • Ángel Manuel dice:

    Joder Ángel, pues a mí cuando oigo algunas veces a la izquierda y veo ciertas acciones (dos intentos de atentar en la basílica del Pilar), me «parece como si estuviera oyendo a los fantasmas homologadores» de la persecución religiosa de los años treinta.

    En el año 1962 entre los religiosos estaban aún calentitos los casi 10.000 religiosos y laicos que por razones de Fe fueron asesinados en zona republicana.

    Es lógico que entonces entre muchos religiosos existiera recelo (sobretodo entre los supervivientes de la persecución) a todo lo que sonara a libre pensamiento. El mismo que puede sentir cualquiera que haya sufrido abusos por parte de eclesiásticos, de acercarse a la iglesia.

    Una guerra civil es la mayor tragedia que puede ocurrir, y hay que procurar a toda costa no repetir ni los hechos ni las actitudes.

  • Á. R. dice:

    Te olvidas de que la guerra la empezaron los curas, los militares, los falangistas y toda la gente que vestía uniforme en España y obedecía órdenes sin rechistar. Conspiradores contra la democracia que, habiendo fracasado en inculcar el fanatismo, recurrieron a la violencia: los amigos de Hitler y Mussolini, tus amigos. Y olvidas a los religiosos izquierdistas que fueron marginados por los derechistas; por ejemplo, casi toda la iglesia vasca; a los religiosos (sí) protestantes, judíos y laicos españoles; a todos los defensores de la libertad en que no crees.

    • Á. R. dice:

      Pero, contra esos olvidos selectivos tuyos, tan pepeítas, está la Ley de memoria histórica, majo.

    • Ángel Manuel dice:

      Yo no creo en la libertad Ángel, qué va…

      No te pongas tan nervioso Ángel, que las libertades las trajo en el siglo XIX el liberalismo, con las primeras Constituciones.

      Ángel, estoy seguro que has estudiado Historia, y que la ideología, que yo te respeto, no sirve para construir la Verdad histórica, más bien para manipularla.

      Qué me vas a decir…viví un año en la parroquia del Padre Llanos, militante del Partido comunista, confesor de la Pasionaria, y firme agresor de José Antonio Primo de Rivera cuando militaba en Falange.

      Yo por el Padre Llanos tengo devoción.

    • La Pepa dice:

      ¿Puedes decir cuándo empezaron los curas la guerra? Gracias.

      • Á. R. dice:

        No la empezaron, se unieron a ella cuando lo hicieron los militares y la llamaron «Cruzada», llevándolo bajo palio como al Santísimo Sacramento; solo les faltó canonizarlo; en realidad detrás de la Guerra Civil estaba el millonario más grande que había en España y, al parecer, eso dicen, asesino del amante de su primera mujer, llamado Juan March, junto al Bloque nacional, el erudito en mística, putañero y monárquico Pedro Sainz Rodríguez, una serie de militares ambiciosos de cobrar más (como el propio Franco, del que acaban de demostrar como se quedó con el dinero del pueblo español) y otros. Sobre el asesinato del amante de su mujer puede leer esto:

        http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2008/653/1208642405.html

        • Angel Manuel dice:

          Pasamos por alto la quema de conventos e iglesias y los asesinatos de clérigos antes de la guerra civil y la frase de Azaña ni todoos los conventos e iglesias valen laa vida de un republicano???

          El estado de cosas en la República era un caos, un atropello tras otro de los derechos civiles.

          Realmente los artifices del golpe de Estado fueron Sannjurjo y Mola, extrañamente muertos en sendos accidentes de aviación. Franco se penso y mucho unirse al alzammiento. Solo cuando asesinaron a Calvo Sotelo se unió. Fue un oportunista y un golpista dentro de los golpistas, pues se autoproclamo Generalísimo cuando los generales sublevados querian después de la guerra reinstaurar la monarquía parlamentaria. Las pelpteras con Kimberlan y Varela (aliadofilos) contra quien atentaron los filonazis del regimen, eran sonadas. Y entre Queipo de Llano y Franco también.

          Lo que pasa es que eran militares, si hubiesen sido civiles, el golpe de estado hubiese acaabaado como el rosario de la aurora como el de Asturias y el gobierno del Frente Popular.

          • Á. R. dice:

            Se ve que para tí los rojos no mueren ni pasan miseria ni hambre ni los matan como en la revolución de Asturias, provocada precisamente por el hambre y la miseria. Por más que te esfuerces, Ángel, no encontrarás nada más antiguo que el hambre. De todas formas, los desórdenes públicos ¿son la perfecta excusa para el peor desorden público, una guerra civil? Anda ya. Las leyes condenaban entonces tanto a los que quemaban iglesias como a los que quemaban otra cosa (no voy a hablar de los que «quemó» la inquisición). ¿Es que no había juzgados para denunciar esos desórdenes violentos? Lo que no había, majo, era suficiente presencia policial y judicial, como no la hay ahora con la corrupción que nos quema tanto. Solo de eso te puedes quejar… aunque más te quejarías si vivieras entonces y tuvieras que pagarla a base de impuestos. En cuanto a lo de quemar piedras y quemar humanos, ya se ve que para ti es mejor quemar humanos. En ese sentido, no encuentro demasiada diferencia entre el conquistador Ángel Manuel, que quemaba herejes en España, y los aztecas que conquistó, que arrancaban el corazón a sus enemigos para que no se pusiera el sol en el imperio de la serpiente emplumada. En fin, sigue declarando guerras (a eso te dedicas en los comentarios), que yo soy pacífico, muy pacífico y mucho pacífico.

  • Ángel Manuel dice:

    Pero Ángel como con tanta cultura puedes ser tan sectario…

    La guerra empezo con el fracasado golpe de Estado de 1934 en Asturias de los socialistas, y con la quema de conventos e iglesias ya en 1931.

    Los muertos ya computaban de entonces, lo que pasa es que el golpe de Franco triunfó.

    Me puedes explicar por qué los republicanos socialistas se opusieron al sufragio femenino durante la República?? Las socialistas Nelken y Kent se enfrentaron contra Clara Campoamor, firme defensora del sufragio femenino.

    Una sóla razón con el voto femenino triunfarían las derechas, como efectivamente pasó. Entró a gobernar la CEDA.

    Pero la oposición a que la mujer votara vino del socialismo.

    http://www.abc.es/archivo/20131216/abci-psoe-voto-femenino-kent-201312131734.html

    ESTO DEBERIAN SABERLO LAS MUJERES DE ESTE PAIS

  • Á. R. dice:

    No de todas las mujeres, majo: Clara Campoamor, hija de una costurera y nada de la «casta» de las dos Españas se opuso. Por demás, sigo diciéndolo, ilústrame: ¿qué hicieron los tuyos por las mujeres en la España de Franco, hein? ¿Pedirles que les lavaran los calzoncillos?

    • Ángel Manuel dice:

      Qué míos ni qué leches.

      En casa de mis abuelos mandaba mi abuela y trabajaba mi abuelo, cojones o qué podías esperar, que mi abuela fuera licenciada en informática?

      Maestras había. Mi suegra se licenció en Derecho en tiempos de Franco y me ha hablado del machismo de entonces, y de la estupidez del feminismo de hoy.

      Mira Ángel, al feminismo le pone la lucha entre géneros, como al marxismo la lucha de entre clases.

      La verdad?? Mi abuela mandaba y siempre mandó porque siempre se dió el matriarcado de forma abrumadora en Castilla y Andalucía, y el sinvergüenza que se gastaba el sustento de su casa en la taberna, pues generalmente acababa en el Partido socialista o anarquista, y por supuesto muchos pegaban tras salir de la taberna a su mujer. De los otros había hombres así también, pero ya sabes las formas en la burguesía lo son todo.

      Pero tú que España real crees que existía, si hasta a Santiago Carrillo le imputan el asesinato de su primera mujer.

      http://www.abc.es/estilo/gente/20141207/abci-santiago-carrillo-estrangulo-primera-201412061750.html

      Y qué cojones tiene eso que ver con las ideologías. NO TENIAS QUE HABERTE METIDO EN ESTE FREGAO

      • Á. R. dice:

        Deja los casos personales, que estamos hablando de los generales. Todo te lo tomas por lo personal. Por tercera vez, ¿qué políticas pro mujer se dieron en el posfranquismo? Y déjate de fregaos.

        • Á. R. dice:

          y, arrepentirme, solo me arrepiento de no haber escrito «hurgar» con hache, que parece mentira que no hayas reparado en ello. Escribiré «hurgar» cincuenta veces: hurgar, hurgar…

        • Ángel Manuel dice:

          Estas descontextualizando históricamente el feminismo.

          La revolución feminista data de 1968 y solo desde entonces se propugnan políticas de género.

          Mira, yo no te discuto en literatura (mi suegra sí lo haría es escritora y hace crítica literaria, por cierto, estudió Derecho en tiempos de Franco e hizo Teatro con los grandes, Gutiérrez Caba), pero permíteme recordarte que los hechos históricos se han de analizar en su contexto.

          Si yo he citado un caso personal, es porque era lo común. La excepción es que hubiese mujeres en la universidad, pero si quieres decir que estaba prohibido que una mujer estudiara, eso es mentira.

          • Á. R. dice:

            Estoy cansado de decirlo, pero lo repetiré por cuarta vez: ¿qué hicieron los vencedores por la mujer en la posguerra?

  • afrofilipino dice:

    Me alegra Romera que se acerque a este tema a través del sr. D. Plutarco Marsá.
    Como sé que le gusta conocer los temas a fondo, y desconociendo si ha tenido acceso a la página de la Universidad Laboral de Córdoba, en la que yo mismo estudié, le remito a la dirección http://www.laboraldecordoba.es/ediciones/106.html
    La foto de la portada es de fray Cándido Áriz Iriarte, que todavía vive en un convento en Valladolid (seguramente en la iglesia conventual de San Pablo)
    Lo realmente interesante es la historia de aquella depuración. Lo explica extraordinariamente en sus memorias «Etapas de una vida» el dominico Juan Manuel Pérez García O.P. Lo puede leer cualquiera y asombrarse como era la represión intelectual de aquella época. Estamos hablando, además, de los dominicos, que cuentan entre sus filas con los mayores inquisidores: Bernardo Gui, Tomás de Torquemada, Vicente Ferrer… y las mentes más lúcidas: Tomás de Aquino, Maestro Eckhart, etc. por no hablar de alguien tan especial como Bartolomé de las Casas.
    Bien, pues seguramente encontrará en Juan Manuel Pérez García, algo de lo mejor de la iglesia y, por tanto, condenado al ostracismo y a la expulsión por los dogmáticos e intolerantes que son mayoría de siempre en nuestro país.
    La expulsión de D. Plutarco Marsá y el apartamiento de fray José Manuel Pérez García se produjo en la primavera de 1962, cuando éste último era director de la Escuela de Capacitación Social en la Universidad Laboral de Córdoba y organizó la llamada Semana Social en la primavera, desde el 25 de abril al 1 de Mayo (día internacional del trabajo, que para entonces era el día de San José Artesano, pues hasta ese punto llegaba la intolerancia, considerándose impropio y hasta casi un insulto llamar obrero al padre legal de Jesús).
    La conferencia del sr. Marsá tuvo lugar el día 26: «Espíritu y práctica de la legislación social» y fue la que provocó el incendio. Si bien el ambiente llegaba calentito por las formas y contenidos incorporados por un ilustrado: el dominico Pérez García, una luz en la oscuridad de la Orden de Predicadores de la época (he de decir que había más frailes con una enorme bagaje cultural y que buenamente trataban de inculcarnos la cultura- no la religión- con honestidad, pero con algo menos de valentía).
    No sigo, espero que si no conoce el enlace le interese. A mí me impresionó. Las reacciones de algún testigo sobreviviente, se pueden leer al final de las memorias de José Manuel Pérez García en: «para saber más…..
    Allí aparece el original impactante que usted, Romera, trae a colación. Muy bien traído, por cierto. Para que algunos no crean que no conocemos la historia reciente, y no solo reciente, del comportamiento de la iglesia católica. Para lo bueno, lo malo y lo mediocre. En nuestro país, lamentablemente, más de lo segundo y lo tercero

    • Á. R. dice:

      Muy interesante, Afrofilipino; el caso es que don don Cándido Aniz no tenía nada del «misticismo» de marca romana que caracteriza a los españoles de ombligo con que se identifica don Ángel Manuel, defensor de la cruzada pero «no con esas palabras», pues, como los sofistas, afirma una cosa y la contraria, y como los peperos, olvida lo que va contra su monomanía: retórica de rábula de secano, en suma… paupérrimo.

      • Ángel Manuel dice:

        No es así, cuando afirmo una cosa y su matiz, que es lo que uno aprende tras analizar los acontecimientos, acaba aprendiendo que no se puede ser dogmático.

        Aquí hay más dogmáticos que en una asamblea sinodal de obispos.

        Ni las cosas son tan blancas ni tan grises. Y sobre todo, NADA ES SIMPLE, lo es quien se permite en su ignorancia ser un dogmático.

  • Á. R. dice:

    Por demás, muertos ha habido desde que Adán comió del fruto prohibido; las guerras han sido más raras y de mejor calidad. Usa argumentos de peso y no sofisterías, prejuicios y demás retórica barata de la de Chaïm Perelman. Quienes se cargaron el sistema de libertades, imperfecto y todo, fueron los tuyos.

    • Angel Manuel dice:

      Cuando Indalecio Prieto llevaba pistola a las Cortes y la exhibía ante loss diputados de derecha, es muy temeerario decir que solo la derecha se cargó la democraacia.

      Te lo vuelvo a repetir, el trato de la mujer y su valoración social no distaba mucho aquí que en USA, la URSS y Francia.

      Alli podian divorciarse y disponer de sus bienes, aquí no, pero tanto alli como aqui laa mayoria eran amas de casa.

      Ninguna mujer vi en el poder en USA, la URSS o Francia. Hubo que esperar a Golda Meir y a Margaret Tatcher, ninguna de izquierdas.

      Un poco de rigor y menos dogmatismo.

      Que laa mujer cuanndo voto por primera vez en España llevo a la CEDA al poder.

  • Gonzalo dice:

    A mí también me lo parece.

    Es lo que tiene ignorar la Historia. Los errores se repiten, una y otra vez.

    • Hobbes dice:

      Hay algo peor aún que ignorar la historia: inventársela y querer colársela a los demás, creyéndose el tuerto en el país de los ciegos. Y, desde la más absoluta ignorancia, dar lecciones a quienes le pueden dan sopas con honda. Y de hecho, se las dan, usando la razón y los datos.

      Hay que ver lo poquito que han leído algunos a Paul Preston o Raymond Carr y el amor que les tienen a revisionistas como Moa o Vidal, que destilan odio por cada poro de su piel.

      Decía Hobbes que la naturaleza de la acción humana está determinada por las pasiones, como movimientos de atracción o aversión, acercamiento o huida que van determinando las acciones humanas. Por lo tanto, o se controlan estas acciones humanas por parte de uno, o se queda como un necio. Sobre todo cuando en el debate (y está demostrado) se está a un nivel intelectual ínfimo respecto a los adversarios (y no hablo de mi, que soy el que menos nivel tiene en MCR).

      Necio: adj. Imprudente o falto de razón. Pongo este adjetivo para dejar claro que no es un insulto. Cosa que dejo a otros más duchos en el arte de insultar.

      Aprovecho y os dejo un reportaje que me encantó en su día y que ya quisiéramos algunos que se pudiera ver en las teles españolas (dura casi una hora, pero «cuando haces pop, ya no hay stop»…porque engncha):

      https://youtu.be/B6Cc2nsxE0s

      Solo tiene un fallejo, y es que dice que los Reyes viven en el Palacio Real. Pero un error lo tiene cualquiera.

      • Á. R. dice:

        Solo he leído la autobiografía de Preston; es un tocho muy gordo y tan aburrido como el personaje, uno de esos niños con padre putañero y borracho que tanto dieron la lata en la Europa de entonces (otros fueron Hítler y Stalin). En cuanto al insigne César Vidal, lameculos de La Razón, ocultó cientos de millones de pesetas viejas a hacienda. Eso lo dice todo… pero el no dice nada: antes no dejaba de salir en la tele y la prensa y ahora está escondido, aunque dudo que avergonzado.

        • Á. R. dice:

          Y me ha encantado eso de que «El presupuesto para la monarquía española cuesta 10 veces más que el de la monarquía británica»; yo creía que era al revés… Dios mío, ¿cuándo se acabará la mierda de la derecha? ¿Es que no tiene ni principio ni fin?

  • Funcionario funcionante dice:

    Oye! Erudito a la violeta, hurgar es con «h». De nada.

  • Censor dice:

    Dejando a un lado la concepción que sobre algunos temas tiene usted, es un auténtico placer leerle, don Ángel.

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