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La Caída del Imperio de Occidente

- 17 marzo, 2017 – 08:3920 Comentarios
MarcelinoTres de Septiembre de 2.013: EE.UU. lanzó dos misiles balísticos desde la base española de Rota. Destino final: Bagdad. Objetivo: amedrentar al gobierno sirio. Resultado: El sistema de alarma temprana de Rusia los detectó en pleno vuelo. Uno fue destruido en el aire, el otro desviado hacia el mar. En ese momento el gobierno profundo de EE.UU entendió su final como potencia hegemónica. Rusia estableció un silencio absoluto para no afectar a las relaciones bilaterales. Su mensaje fue claro y contundente. Todos lo entendieron. Al decir todos, quiero decir aquellos que lo tenían que entender. Dos días después se produjo una reunión del G-20. Si los misiles hubiesen dado en el blanco, Obama se hubiera presentado exigiendo la defenestración de Al- Assad. El silencio y la prudencia diplomática de Rusia, no poniendo en evidencia el fracaso de la acción militar estadounidense, facilitaron una salida airosa a Obama: la eliminación de las armas químicas de Siria como única condición a la continuidad de su presidente. Lo de menos era la existencia o no de dichas armas; lo único importante era salvar la cara del hasta entonces “hegemón”. Aquella decisión repercutió en los aliados de Washinton. El parlamento inglés denegó la participación militar de su país en la guerra siria. Alemania propugnó un acercamiento en las relaciones con Rusia. Japón dio un giro a su estrategia en Asia, al igual que Corea del Sur y, desde luego, Filipinas. El hecho tuvo consecuencias internas en EE.UU. El estado profundo se dividió en dos: Los que propugnaban replegarse y hacerse fuertes en su propio país, y los que se negaban a aceptar la nueva situación. Los primeros impulsaron el repliegue a sus fronteras y diseñar el relanzamiento a partir de la reindustrialización e inversión productiva. Los segundos  se negaron a esta posibilidad y apostaron por continuar como si nada hubiera pasado, negando la evidencia. Trump representa los intereses de los primeros; H. Clinton y Obama de los segundos. En el medio, un sistema financiero occidental totalmente quebrado y controlado por el segundo grupo: los partidarios de la economía especulativo-financiera, que se niegan a firmar su defunción de manera ordenada, negando así recursos económicos para poner en práctica la reindustrialización y el relanzamiento productivo general. El gran jefe visible y operativo –no político- de esta facción es George Soros. Sustituto de David Rockefeller en estas lides; y es que Soros no es un jovencito (86 años) pero David Rockefeller ya ha superado el siglo (101 años). Soros ha sido un experto en fragmentar a la sociedad internacional en colectivos diversos, consiguiendo que los intereses comunes se dispersaran, diluyéndose en múltiples grupúsculos. Su habilidad ha consistido en presentar esta fragmentación social como algo extremadamente progresista; los líderes pijoprogres se lo creyeron a pie juntillas y se convirtieron en la mano barata de la oligarquía especulativa mundial. Soros consiguió que reivindicaciones justas y con gran apoyo popular a favor de las mujeres, ecologistas o grupos LGTBi, se volvieran tan extremas que comenzaran a chocar con los ideales de gente corriente antes defensora de tales reivindicaciones. Soros consiguió que la espiral reivindicativa se disparara como un cuento de nunca acabar. Su verdadera meta no ha sido conseguir nuevos logros para los colectivos citados, sino manipularlos para mantener viva la tensión dialéctica de cada uno de ellos con el resto de la sociedad. Así consiguió el que era su objetivo clave: evitar una unidad de acción verdaderamente popular y comunitaria donde hombres, mujeres, ecologistas y LGTBi fueran de la mano. En pocas palabras, evitar el verdadero bien común. Ha sido un maestro, la división está hecha; para colmo capitaneada por partidos que se denominan progresistas y son –como dije antes- la mano barata de la oligarquía más recalcitrante. Claro que sin la colaboración de dudosa ética y moral de los dirigentes de estos colectivos la fragmentación antinatural no se habría producido. Las últimas de todas y más recientes han sido la de los animalistas y los neopacifistas. Otros dos colectivos segregados de la unidad de acción popular y fragmentados en pos de sus específicas y parciales metas. Soros y su extensa red mundial de ONGs han sido los responsables del golpe de Estado en Ucrania a través del Maidán, de las revoluciones de colores, de las primaveras árabes y, en este momento, del permanente acoso al presidente de EE.UU., elegido democráticamente. Representan intereses antitéticos. Mientras la facción de Trump necesita dinero para cumplir sus promesas electorales. Soros y los suyos (con Clinton y Obama) controlan el dinero, ya que forman parte de la facción especulativo-financiera; sin el dinero de estos, el programa de Trump no se cumplirá y sus electores podrían volverse contra él. Esto es lo que se busca. Rusia y China necesitan que Trump salga airoso. Que EE.UU haya perdido la hegemonía unipolar no significa que no sea fundamental en el nuevo equilibrio multipolar, cuyo lema sería ganar-ganar. Es decir todo el mundo ganaría. Conocen la existencia de importantes avances tecnológicos  no liberados porque al monopolio especulativo-financiero no le interesa. Deben derrotarlos para sacar a la luz los avances largamente ocultos. España está en el segundo grupo, dominada por la facción especulativo-financiera; la que fomenta la desindustrialización y apuesta por una economía de servicios y/o explotación de bienes primarios. Ese es todo su modelo de desarrollo. Los medios de comunicación –desde la sexta hasta 13TV- están atrincherados defendiendo la opción monetarista (la especulativo-financiera) frente a la representante de la economía productiva. No lo dicen abiertamente. Pero la forma de enfocar lo que sucede en EE.UU. y el enmascaramiento de lo que acontece en la UE así lo demuestra. La globalización  fue un concepto creado para sustituir al de imperialismo que sonaba demasiado rancio. La globalización ha significado la internacionalización de los flujos de divisas y el monopolio de las empresas, en cuyo vértice ha estado y sigue estando aún el monopolio financiero del eje City londinense-Wall Street, dirigiendo el dinero a las actividades especulativas en vez de a las productivas. Un imperio monetario al más puro estilo del Imperio Británico. Pero la globalización continuará en cualquier caso. La diferencia estará en el nuevo enfoque volcado en la producción de infraestructuras, bienes físicos y desarrollo científico, frente al especulativo, desindustrializador (cuyo paradigma sería Detroit y nuestra propia España desde la Transición) y de estancamiento científico. La diferencia también estaría en los protagonistas principales. La internacionalización del dinero continuará, con una diferencia sustancial: se apoyarán las inversiones productivas en vez de las especulativas (el cáncer de los derivados financieros). Para todo ello, el mundo necesita que la nueva administración de EE.UU. se consolide y junto a Rusia y China establezcan el cambio de paradigma. Europa es un cadáver. Su salida más digna será reconocer que Rusia es y siempre ha sido parte de ella. España tiene que sacudirse sus complejos y mantener su unidad política. Las tensiones territoriales no son una casualidad, ni nunca lo han sido. El monopolio del monetarismo financiero del que formamos parte exprime la libertad de los pueblos tanto desde arriba como desde abajo. Arriba, mediante el férreo control de las entidades supranacionales. Abajo, abriendo grietas en la soberanía de los países. Hacen lo mismo que Soros cuando crea fracturas en las sociedades apoyando causas en sus inicios nobles, pervirtiéndolas después en beneficio propio. Los españoles deberemos quitarnos las anteojeras para dejar de mirar al único camino que nos han permitido ver. Aquella frase lapidaria de Ortega, “España el problema, Europa la solución” la hemos llevado demasiado tiempo grabada a fuego. Nuestro admirado Ortega pecó de pesimismo o, según se mire, de exceso de un europeísmo casi mesiánico. Ya sabemos lo que da de sí Europa. Si no lo hemos aprendido preparémonos para lo que venga. Los españoles –decía- debemos entender la trascendencia de la Comunidad Iberoamericana. El doble vínculo –el europeo y el iberoamericano- de nuestro país permite unas ventajas estratégicas que nunca hemos sabido o querido comprender. Mitterrand decía ¡ay, si Francia tuviera una hispanoamérica…..! Como buen imperialista que era D. Francois se refería a la exAmérica española como si de una propiedad se tratara. En realidad es lo que él pensaba del África francófona. No, la América hispana no es propiedad de nadie salvo de cada uno de sus pueblos. Desde esta perspectiva de respeto mutuo e igualdad, ambas orillas del Atlántico tenemos pendiente un hermoso reencuentro. La Patria Grande que dijera Ugarte sería más Patria y más Grande si contuviera no sólo a la orilla atlántica americana, sino a las dos orillas, la de aquí y la de allá, y el gran Océano volviera a ser un charco, como nos enseñaran a llamarlo los gaditanos con su arte insuperable. La Caída del Imperio de Occidente es, en realidad, la de su versión anglosajona        , la correspondiente a su visión del mundo, su cosmovisión inmanente heredera del cartesianismo dualista, aquel que diferencia entre sujeto y objeto, entre el ser y lo que le rodea. Queda la otra cosmovisión, la trascendente, la que entiende al sujeto más allá de los límites de sí mismo. El mundo anglosajón y el hispánico han sido como el agua y el aceite precisamente por esto. Por el inmanentismo del primero y el trascendentalismo del segundo. Soy consciente de que se nos puede haber olvidado. La influencia anglosajona ha sido agobiante. Somos más hijos de Hollywood y del Pato Donald que de nuestra propia historia ¿No habrá llegado el momento de recuperar la fe en nosotros mismos? ¿Y si convirtiéramos de nuevo al Atlántico en un charco en cuyas orillas habitaran dos mundos que, en realidad, siempre fue uno solo? Por supuesto con la diversidad y peculiaridad de su rompecabezas; sobra el decirlo. España y América tienen una asignatura pendiente: Darse un gran y prolongado abrazo y volver a caminar juntas, pero de otra manera. Sin tapujos Marcelino Lastra Muñiz mlastramuniz@hotmail.com PD: Os dedico esta preciosa versión coral del Te quiero de Mario Benedetti y A. Favero. à La dirección del coro: Un deleite. https://www.youtube.com/watch?v=t3L6Ko0a66Y
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20 Comentarios »

  • Ángel Manuel dice:

    Este es un análisis extraordinario. Creo que da en la diana y descubre lo escondido bajo las tejas, como decía Baltasar Gracián.

    En el Criticón, este autor casi desconocido del barroco español decía:

    » Seréis hombres tratando con los que lo son, que esso es propiamente ver mundo; porque advertid que va grande diferencia del ver al mirar, que quien no entiende no atiende: poco importa ver mucho con los ojos si con el entendimiento nada, ni vale el ver sin el notar. Discurrió bien quien dixo que el mejor libro del mundo era el mismo mundo, cerrado cuando más abierto (…). La dificultad la hallo yo en leer y entender lo que está de las tejas abaxo, porque como todo ande en cifra y los humanos coraçones estén tan sellados y inescrutables, assegúroos que el mejor letor se pierde (…)»

  • Ángel Manuel dice:

    Baltasar Gracián, distinguía las siguientes FALACIAS que hay que advertir en la realidad para detectar la mentira, un arma revolucionaria como decía Lenin:

    La HIPOCRESÍA: Es la mezcla de rasgos opuestos (diptongos los llama Gracián) y su intención es mezclar y confundir. Es la caricomposición de vicio y virtud.

    La utilización de esas organizaciones aparentemente virtuosas para erosionar la unidad popular que apunta el artículo, haciendo pasar intereses particulares por comunes.

    La AMBIGÚEDAD: Es la falsedad disimulada. Es el juego del despiste.

    La globalización únicamente ha sido programada para internacionalizar el flujo de capitales aprovechando la ausencia de una autoridad internacional que los regule. Sin embargo vende libertades y aspectos positivos ajenos a su verdadero objeto, para encubrir su único y real objetivo.

    La globalización hace el mundo más pequeño y asequible, pero por la revolución de los transportes y tecnologías de la comunicación. Y ésto no es intrínsicamente ni bueno ni malo, existe un progreso tecnológico lo cual no significa que exista un progreso moral.

    El RELATIVISMO: Negando absolutos, todo vale. Es la falsedad descarnada y desmoralizadora. Se tacha de fanático, fundamentalista o integrista a quien antepone (trascendencia hispánica) la dignidad humana a los intereses económicos o a la justificación de lo que es injustificable (el libertinaje).

    Estas son tres falacias usadas por el LIBERALISMO (modelo anglosajón y de origen protestante). Su perversión moral radica en transformar la libertad que es medio indispensable para que los seres humanos consigan la felicidad o plenitud, en fin. La libertad es el fin que todo lo justifica.

    Este patrón es de origen protestante pues en sus orígenes hay que recordar que Lutero ante todo se subleva frente a la autoridad jerárquica de la Iglesia (corrompida).

    La rebelión frente a toda autoridad moral (y legal) es intrínseco al liberalismo.

    En la cultura católica (hispánica) ésto no es así. Se acepta la autoridad moral a nivel institucional (familia, Estado o Iglesia). Los regímenes comunistas han fracasado en países de cultura protestante.

    Recomiendo a Marcelino que estudie una institución, el Instituto Tavistock que contrató a un pájaro, David Ronald Laing, el antipsiquiatra y erosionador intelectual de la autoridad familiar, y que cuenta con una biografía aterradora.

    Esta institución anglosajona creada para hacer guerra psicológica a los nazis, se transformó en una formidable empresa que diseña ingeniería social a partidos políticos y empresas. Soros tiene mucho que ver con esta institución que crea la arquitectura del futuro.

  • JM dice:

    Denso artículo, que aunque choca con algunas de mis propias ideas, te da qué pensar y brinda una estupenda oportunidad para reflexionar sobre si este análisis, junto con sus conclusiones, es correcto o no.

  • Ana dice:

    Me descubro ante el artículo. Nunca había leído una resumen que te hiciera plantearte de manera tan clara las ideas que una tiene.
    Más arriba Hobbes habla de «acojonamiento», pienso igual. Pero algo me dice que el articulista va encaminado en su análisis. Y me quedo con que ha llegado la hora de que nos liberemos de complejos y nos demos cuenta de que existe un mundo hispánico que hemos tenido olvidado, pero existe y es el nuestro, y no porque sea de nuestra propiedad, como acertadamente dice el artículo. Es nuestro porque formamos parte de el.

  • Á. R. dice:

    Ya hablamos de ello, Marcelino; no creo que Europa esté más muerta que la Hispanidad; por ejemplo, el Panarabismo está aún más descompuesto y la causa se reduce a cuestiones culturales de fondo como que están aún en la Edad Media, son personas medievales con apariencia moderna, que ni siquiera separan creencias religiosas y Estado; los pocos pueblos árabes que han progresado (y poco) lo hicieron por sus tímidos intentos de laicismo. Es hermoso creer en una comunidad hispánica, pero el modo de ser hispánico es centrífugo, individualista y anárquico; lo definió Ortega y Gasset y lo formuló mejor que nadie Américo Castro en sus ensayos «El pueblo español», «Sobre el no querer entender nuestra historia», «Sobre la relación entre ambas Américas» etc contenidos en su libro De la España que aún no conocía (1975). Las tendencias centrífugas no son intrínsecamente malas: véase si no el bien que hizo la descomposición de Dinamarca en los estados de Dinamarca, Suecia, Noruega, o la del imperio Austrohúngaro, o la del imperio otomano, o la de la misma Yugoslavia; tendencias centrípetas antinaturales solo causan a la larga más sufrimientos de los que evitan; sin ir más lejos, causaron la primera guerra mundial y la segunda. Hace poco copié un texto del belga Léon Thoorens que me gustó mucho sobre Yugoslavia:

    «Los propios yugoslavos definen a su país como si contaran las piezas de un mosaico: seis repúblicas, cinco naciones, cuatro culturas, tres lenguas, dos alfabetos, un estado. Eventualmente podría alargarse la cuenta y citar además siete religiones, ocho raíces culturales, nueve catástrofes nacionales, diez influencias exteriores…»

    ¿Cómo puede funcionar algo así? Pues más o menos como España: mal. La única solución es aflojar las riendas, algo que no hizo el Caín que ganó nuestra Guerra civil; las guerras civiles siempre las ganan los caínes, los que tienen las armas. Solo ellos son los malos. Y lo primero que ha hecho Trump es aumentar el presupuesto militar.

    • Ángel Manuel dice:

      España es una cultura antes que un Estado.

      Y eso es algo que los nacionalistas confunden e invierten.

      Y la unidad política y religiosa crearon esa cultura que es más fuerte que su intrínseca diversidad causada por la variada geografía.

      Los yugoslavos y los daneses no crearon esa cultura sino por la fuerza, y feneció.

      España trasciende su guerra civil, se origina en la Roma trans mediterránea, se perfila en la Reconquista y madura con América.

      Una Historia única. España nunca tuvo colonias. En Cádiz se reunieron procuradores peninsulares y de ultramar.

      Ningún país europeo creó así su identidad cultural.

  • Pensamiento crítico dice:

    Uno de los problemas que ha tenido España es que los historiadores y pensadores modernos han tratado de entenderla a través del color del cristal de la historiografía francesa y sobre todo anglosajona.
    España fue diferente. Eso no es una desgracia. Me atrevería a decir lo contrario, que es una virtud. Nos negamos a admitir nuestra singularidad dentro de esto que se llama Europa, cuando debiera se nuestro mayor orgullo ¿No se valora al talento singular? ¿Porqué España para pasar no se sabe qué filtros tiene que asemejarse a los demás? La construcción de España no tiene nada que ver ni con la de Francia, ni el Reino Unido. No hablemos ya de Alemania o Italia ¿Cuál es el problema? ¿Por qué nos empeñamos en denostar nuestra singularidad?
    Europa agoniza. Y si hay una construcción artificial, esa es la de la UE. Es obra de la oligarquía, eso es todo.
    Apoyo que nos sacudamos los complejos. Apoyo la Patria Grande que Latino América necesita como el comer y buscar una fórmula para que España forme parte de ello. No tiene porqué ser una unidad política, pero es indudable que esa Unidad Cultural debe configurarse.

    • Ángel Manuel dice:

      Así es y así fue.

      • Ángel Manuel dice:

        Y añado, así será porque la nutrida inmigración hispanoamericana, con doble nacionalidad, lo harán posible.

        Los anglosajones y holandeses escribieron nuestra leyenda negra. Los estudios más recientes la contradicen en muchos aspectos.

        La fortaleza de España radica precisamente en que somos más conscientes que ningún otro país de Europa de su fragilidad, y sin embargo llevamos siglos convulsos sin aniquilarlos. Sólo si cambiáramos la nefasta clase política que lleva desgobernando este país que fue el tercer país occidental en dotarse de una Constitución…

        • Pensamiento crítico dice:

          Ángel Manuel, he sido siempre de izquierdas. Por lo que he leído en otros foros, tú no lo eres. Me pareces una persona con la cabeza bien amueblada. No importa si podemos discrepar en algo. Eso nunca debería importar. De lo que se trata es de poder aprender el uno del otro, y eso se puede hacer cuando se habla a corazón abierto, sin resentimientos ni sectarismo.

          Te comento esto porque estoy destrozado. Acabo de atender a un amigo condenado a 500 metros de alejamiento de su mujer cuando el nunca hizo nada, fue la mala persona de la abogada quien se lo aconsejó y ella aceptó. Pues ayer cuando el fue a retirar su coche del aparcamiento fue envestido por otro auto. Era ¡¡su mujer!! Provocó el accidente para denunciar que había incumplido la orden de alejamiento. Por mala suerte le envistió en la puerta del conductor. El no se ha atrevido a decir la verdad en el hospital por miedo a que se le complique más la situación. Tienen un niño. Lo comentas a otros que se suponen que son de la misma idea que uno, me dan la razón, pero son incapaces de hacer nada. Se encogen de hombros y ya está. Se está cometiendo una inmensa injusticia.
          Trataré de hablar con Marcelino Lastra. El articulista de esta sección. Me da buenas sensaciones. A ver si se anima a denunciar esto. Perdona, necesitaba desahogarme, sólo era eso. Mira la hora qué es. Estoy cansado. Muchas gracias.

          • Angel Manuel dice:

            Ayer resolví un recurso ayer en el que ella se deducía a los niños en IRPF con exclusividad y tenian custodia compartida según el convenio regulador.

            El ex marido se deducía como debe hacerse en custodia compartida por mitad a los niños.

            Pues lo más feo del asunto, es que ella afirmaba y reafirmaba que ella sólo hacía lo que hacía el exmarido, deducirse totalmente a los dos hijos.

            Y era algo totalmente falso.

            Muy retorcido todo. Por supuesto como «juez» apliqué el convenio regulador, mitad salomónica para ambos, porque era custodia compartida.

            Pero me di el gusto de decirle a esta señora, que su marido cumplía con el convenio regulador…

            Le hubiera dicho más cosas…Pero en fin.

            Espero que mejore tu amigo.

            Y sí, HAY QUE DENUNCIAR LOS ABUSOS, Y ESTOS CASOS SON LOS MAS OCULTADOS, porque comprometen y cuestionan la fascista ideología de género.

            Oye, no son pocas las mujeres que también lo reconocen.

          • Angel Manuel dice:

            Si el ex marido incumple con el convenio porque ella acarrea con los niños de hecho, pensé, lo que debía hacer es denunciar el convenio.

          • Huele a troll multicuenta desde aquí a Australia. dice:

            Que casualidad, un nuevo usuario que está totalmente de acuerdo contigo, defiende tus tesis e incluso da ejemplos que las demuestran jajajajaj

            Éste sí puede hacerlo bajo el ¿cómo era? Ah sí, «pasamontañas del anonimato» jajajajajaj

            Me meooo jajaj

          • Angel Manuel dice:

            Al menos él no está de botellón como tú.

            No insulta, razona…

          • Angel Manuel dice:

            Como os gusta a los podemitas el ostracismo social para quien no piensa como vosotros.

            Pero has de distinguir entre el círculo de amigos y la sociedad.

            No es lo mismo. Al discrepante en un grupo se le puede expulsar e incluso acosarle…Es factible.

            Pero una sociedad es algo más grande y complejo, donde las normas las ponen otros y las diferencias son naturales.

            La sociedad no funciona como un grupo de colegas que piensan igual.

          • Huele a troll multicuenta desde aquí a Australia. dice:

            «Ángel Manuel, he sido siempre de izquierdas. Por lo que he leído en otros foros, tú no lo eres. Me pareces una persona con la cabeza bien amueblada. No importa si podemos discrepar en algo. Eso nunca debería importar. De lo que se trata es de poder aprender el uno del otro, y eso se puede hacer cuando se habla a corazón abierto, sin resentimientos ni sectarismo.»

            Angel Manuel, eres tan listo y tan sabio. Tienes la cabeza tan bien amueblada, soy de izquierdas pero como no soy un sectario, me estás convenciendo de casi todo. Aprendo mucho de ti y espero que sigas enseñandome, siendo el pastor que todo rojo-pero-no-sectario necesita en su vida para poder ver la luz. En agradecimiento voy contar un royo macabeo para ayudarte a desmontar esa cosa tan mala, que sólo existe en tu cabeza y la del obispo chungo ese, y que te tiene obsesionado (y no es para menos), como es la ideología de género. Despues cuentas tu otro royo macabeo con el mismo objetivo. Y Voilá, los tontos que pasen por aquí y nos lean, en vez de hacer uso del pensamiento critico que me nickea, se creeran todo ésto a pies juntillas y quedarán exorcizados ante esa aberracion llamada ideologia de genero.

            Somos los mejores, amigo angel manuel: choca esos cinco!

          • Angel Manuel dice:

            Qué tiempos aquellos donde en Podemos sólo cabía la inocencia…

  • David García dice:

    Impresionante y potente el artículo, y la música que le acompaña es un poema de Mario Benedetti uno de los más grandes poetas de Latinoamérica y es que «te quiero» representa el amor del pueblo que lucha por hacer una patria mejor, más digna, más valiente este poema transformado en pieza musical encaja a la perfección.
    Una vez más super acertado en tu artículo Marcelino.

    Lamentablemente algunos al no tener conocimiento y no poder aportar como es el caso del que se disfraza de «huele a troll…», sólo habla disparidades para hacer cambiar la atención, tal como lo hacen los disfrazado de políticos (que ya pasó el catnaval) como se ve que eres podemita, como no saben que decir, llevan la contraria a cualquier cosa para enredar, limpia tu casa que falta le hace

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