El Gobierno de Castilla-La Mancha muestra su apoyo al almendro, “un cultivo en auge que necesita agua”

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha manifestado el apoyo del Gobierno de Castilla-La Mancha al almendro, “un cultivo en auge que necesita agua”, según ha indicado ante un auditorio de más de 600 agricultores, fundamentalmente de la provincia de Albacete pero también provenientes de Extremadura, Andalucía y Portugal, en el I Foro Internacional del Almendro, organizado por el Instituto Técnico Agronómico Provincial (ITAP), el CSIC y Olint Magazine en Albacete.

Los agricultores de Castilla-La Mancha ya no solo se dedican a cultivos herbáceos, “en tres años se ha doblado la superficie de almendro en Castilla-La Mancha, alcanzando las 120.000 hectáreas, un 55 por ciento en la provincia de Albacete”, según ha indicado en el Palacio de Congresos de Albacete junto al director del Instituto Regional de Investigación Agroalimentaria y Forestal (IRIAF), Esteban García; el presidente de la Diputación Provincial, Santiago Cabañero; el director de Agricultura, Manuel Miranda y los responsables técnicos del Instituto Técnico Agronómico Provincial.

En este sentido, ha señalado que, probablemente, “la almendra es el cultivo que más diferencia tiene entre regadío y secano”. Por tanto, “la ecuación tiene una respuesta obvia, necesitamos agua, los agricultores que están hoy aquí necesitan agua para regar sus plantaciones de almendro». Y ha insistido en el cambio de modelo a través de la innovación que está atravesando el sector agrario en Castilla-La Mancha y que ha provocado que los agricultores de la región estén apostando, cada vez más, por los cultivos leñosos, entre ellos los frutos secos, “que son los cultivos con mayor rentabilidad, en los que podemos diferenciarnos y en los que podemos aportar valor añadido transformando aquí ese producto, en este caso, la almendra».

Impulso a la integración comercial

Además del acceso al agua, Martínez Arroyo ha recordado su apuesta por “un modelo que concentre en pocas manos el producto de los agricultores”, para garantizar la supervivencia de todos, teniendo en cuenta que el tamaño medio de las explotaciones de almendro son nueve hectáreas, “lo que significa que son parcelas de agricultores profesionales, mayoritariamente de tamaño medio”.

En este sentido, son muy importantes las integraciones comerciales, “las agrupaciones de productores, impulsadas por el Gobierno de Emiliano García-Page”, cuya convocatoria de ayudas de la Consejería está abierta hasta el 14 de noviembre, dirigida tanto a cooperativas agroalimentarias de la región como a empresas del sector, para continuar el proceso ya iniciado con las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH).

Asimismo, el consejero se ha referido al interés creciente de los consumidores de todo el mundo por los frutos secos, por lo que ha instado a los productores de almendra presentes a promocionar su vinculación con la salud y con la dieta mediterránea, cuya fundación preside Martínez Arroyo a nivel nacional.

Martínez Arroyo ha felicitado a los trabajadores del ITAP, un instituto agronómico referente que el Gobierno regional ha integrado en el IRIAF, “lo que potenciará a ambas instituciones y beneficiará al sector agroalimentario de Castilla-La Mancha”. Con este acuerdo, que se formalizará en los próximos meses, “el sector regional podrá contar directamente con la valiosa información de los estudios de la unidad de riegos y agua del ITAP”.

Incidencia de la sequía, reducción de cosecha de almendro de un 25 por ciento

A preguntas de los periodistas, respecto a la incidencia de la sequía en los agricultores de Castilla-La Mancha, el consejero ha asegurado que «afecta y mucho, igual que afecta en Murcia, afecta en Albacete y en el resto de la Comunidad Autónoma”. En esta materia, ha reiterado que “la sequía no entiende de fronteras, de límites regionales, de límites provinciales y el agua la necesitan los agricultores en todos los sitios”.

Por último, ha lamentado que, “es evidente, que en Castilla-La Mancha no llueve, hace mucho que no llueve lo suficiente para sacar adelante las producciones de los agricultores». Y ha concluido que se estima una reducción de cosecha de almendro un 25 por ciento, “lo que significa una pérdida de rentabilidad y de riqueza».

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