El Plan Dignifica del Gobierno regional ha conseguido reducir más de un 51 por ciento el tiempo medio de permanencia en las urgencias hospitalarias

La puesta en marcha del Plan Dignifica, una de las primeras medidas adoptadas por el Gobierno de Castilla-La Mancha al inicio de la legislatura en materia sanitaria, ha permitido reducir un 51 por ciento el tiempo medio de permanencia en las urgencias hospitalarias y disminuir más de un 60 por ciento la demora media para ingresar en planta desde estos servicios, lo que supone más de tres horas y media desde el año 2015, situándose actualmente en cuatro horas.

Así lo ha indicado hoy la directora gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, Regina Leal, durante su intervención en la Mesa ‘Humanización en Urgencias’ en el marco del 30º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), que se celebra en Toledo y que ha congregado en la capital regional desde el pasado miércoles hasta hoy, a 3.200 congresistas, entre médicos, enfermeros y técnicos de emergencias sanitarias.

Leal, que ha compartido intervención en la mesa redonda con su homólogo en la Comunidad de Madrid, el viceconsejero de Sanidad, Fernando Prados Roa, ha mencionado otro de los indicadores que arroja la puesta en marcha del Plan Dignifica y que hace referencia a la reducción en un 43 por ciento en el número de pacientes pendientes de ingreso a las ocho de la mañana en las urgencias de los hospitales castellano-manchegos.

La directora gerente del SESCAM ha destacado, “sin ánimo triunfalista”, los buenos resultados que se están obteniendo gracias a la implantación de esta estrategia y que han llevado al Gobierno del presidente Emiliano García-Page a plantearse el desarrollo de una Ley que garantice el cumplimiento de algunos de los indicadores que forman parte del Plan Dignifica.

“Una Ley que establezca unos tiempos máximos de espera para ingresar, de demora en la recepción, acogida y clasificación y que garantice el acompañamiento de determinados grupos de pacientes y la información, entre otras cuestiones”, ha explicado Leal, quien ha apuntado que el objetivo es que medidas de este tipo se normalicen e implanten de manera homogénea en todos los servicios de urgencia.

A este respecto, ha mencionado otras iniciativas como hacer visible al acompañante frágil, establecer un sistema de identificación del profesional, del paciente y del acompañante, el aumento de los dispositivos de triaje en los Planes de Alta Frecuentación y el abordaje integral y precoz del dolor en Urgencias, la violencia de género, pacientes con trastorno mental, paciente frágil, terminal, con capacidades diferentes y movilidad reducida, así como en los Códigos tiempo-dependientes, en especial, el CORECAM, Código Ictus, Código Trauma Grave y Código Sepsis.

Más camas y más profesionales

Leal ha recordado que el Plan Dignifica nació en el verano de 2015 para evitar que se repitieran “escenas de hacinamiento de pacientes en urgencias” y “aliviar el riesgo y la carga de trabajo que esto supone para los profesionales”. Para ello, se dispuso de más camas y se contrató más profesionales, lo que contribuyó a disminuir “drásticamente” la permanencia de los pacientes en estos servicios, los ingresos pendientes a primera hora de la mañana y la demora en ingresar.

Pero, además, se ha incidido en otros aspectos como la mejora del proceso del alta hospitalaria y la asignación de cama al ingreso urgente y programado, la agilización del proceso asistencial (interconsultas, pruebas, ambulancias, etc), el dimensionamiento de los recursos humanos a las verdaderas necesidades de la propia urgencia y la homogeneización de la organización funcional.

Los dos objetivos principales de este Plan eran, por un lado, dignificar el trabajo de los profesionales, a través de distintas políticas de recursos humanos comunes al resto de la organización y del reconocimiento profesional, y dignificando los espacios de trabajo y elaborando herramientas de gestión que impidieran la saturación de urgencias. El segundo objetivo era dignificar la atención de los pacientes y acompañantes, con respuestas más ágiles y estancias más dignas.

La estrategia de humanización del SESCAM se sustenta, según ha dicho Leal, en dos elementos clave: la gobernanza, que se ha operativizado a través de la Red de Expertos y Profesionales de Urgencias; y la transparencia, gracias al desarrollo de un cuadro de mandos que permite conocer, en tiempo real, el número de personas atendidas, la tasa de ocupación de los espacios, el tiempo de permanencia de los pacientes o la estancia media de los pacientes ingresados, entre otros indicadores.

Leal ha asegurado que dignificar la atención del paciente en urgencias y de los profesionales que trabajan en estos servicios reduce la morbimortalidad y disminuye la estancia hospitalaria, además de mejorar la calidad percibida por las personas, la eficacia y la eficiencia.

A este respecto, ha añadido que la mejora de los servicios de urgencias precisa, además, de profesionales motivados y especializados, que mantengan su vocación por la urgencia. Por ello, ha considerado poco coherente que España, país que lidera la formación sanitaria en el mundo, sea de los últimos países de Europa en incorporar la especialidad de Urgencias.

En este sentido, y al igual que hicieran en la inauguración de este congreso tanto el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, como el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha ofrecido el apoyo del Gobierno regional para conseguir el reconocimiento de la especialidad de Urgencias y Emergencias.

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