El Hospital de Toledo estudiará la fragilidad en pacientes ancianos con enfermedad cardiaca valvular para mejorar su calidad asistencial

El servicio de Geriatría del Complejo Hospitalario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, llevará a cabo un proyecto de investigación en el que estudiará la fragilidad en personas de edad avanzada con enfermedad cardiaca valvular con el fin de mejorar su calidad asistencial y convertirse de esta manera en centro de referencia nacional en el manejo de estos pacientes.

Este proyecto de investigación, que liderará la doctora Ana Alfaro Acha, se llevará a cabo junto al servicio de Cirugía Cardiaca y el Laboratorio de Hemodinámica del servicio de Cardiología del Complejo Hospitalario de Toledo y la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad de Castilla-La Mancha.

La doctora Ana Alfaro indica que este proyecto, financiado por el Instituto de la Salud Carlos III al ser incluido en el listado provisional de la concesión de ayudas a la investigación de la Acción Estratégica en Salud (AES) del Plan Estatal de Investigación Científica, “aborda un problema asistencial relevante en el que se invierten muchos recursos, debido al aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población”.

La doctora Alfaro explica que esta patología es muy prevalente en las personas de edad avanzada, “por ello lo que pretendemos es ofrecer al paciente anciano el mejor tratamiento posible, que mejore su calidad de vida tras la intervención quirúrgica a la que se someterá por esta enfermedad cardiaca”.

El proyecto se centra en dos importantes objetivos. El primero destaca la importancia de evaluar la fragilidad de forma estandarizada en pacientes ancianos con valvulopatía severa sintomática para realizar una buena evaluación del riesgo quirúrgico y decidir entre un equipo multidisciplinar de profesionales el mejor procedimiento terapéutico a realizar.

El segundo pretende ampliar la atención post quirúrgica de aquellos pacientes que tras la intervención se detecte que son frágiles llevando a cabo de forma individualizada un entrenamiento con ejercicio físico durante dos meses con el fin de mejorar la funcionalidad, calidad de vida y pronóstico de estos pacientes.

Esta especialista precisa que “la fragilidad es una condición de vulnerabilidad que hace que ante situaciones estresantes, como son una intervención, tengamos peores resultados de salud”.

Para la doctora Alfaro, “los beneficios esperados en dicho estudio se centran en mejorar la calidad asistencial peri-quirúrgica de los pacientes ancianos con patología valvular severa para ser un centro de referencia a nivel nacional, dado que en la actualidad somos pioneros en este campo”.

En este sentido, indica que desde hace dos años se evalúa en una consulta multidisciplinar a cerca de 80 pacientes que serán intervenidos de esta patología y desde hace ocho meses se trabaja con pacientes intervenidos con el fin de mejorar la calidad de vida de estos pacientes”.

Las válvulas cardiacas regulan el flujo de sangre en el interior del corazón. Cuando no funcionan bien se producen alteraciones en el flujo lo que causan fatigas, síncopes, angina de pecho, entre otras.

Esta patología se puede tratar con fármacos para aliviar los síntomas y el tratamiento definitivo solo puede ser cambiando o reparando la válvula de forma quirúrgica o a través de un catéter.

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