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Poética y práctica

- 27 noviembre, 2018 – 19:243 Comentarios
joseRivero2La Poesía y, por ende la Poética consuetudinaria, dicen entre otras cosas: el suelo esta alfombrado de hojas. Y con ello, quiero que se me entienda y no se me malinterprete. Y no quiero seguir con el viejo trabalenguas: el suelo esta alfombrado quien lo desalfombrará. Pues eso, desalfombrar que es como barrer y limpiar. IMG_2366Otros estros sensibles y memoriosos fijarán: las mullidas pisadas en el paseo deshojado. Como ayer, como hoy, como mañana. O, tal vez, argumentarán esos talantes olvidadizos: los pasos silenciados por la alfombra vegetal. Puede que agreguen los otros más olvidadizos: la melancolía de la caída de las hojas. Como un anticipo de otras caídas. IMG_2383Nunca mejor dicho lo de otras caídas. Y no son metáforas blandas, sino caídas duras. Aunque algunas caídas no son tan sutiles y leves como las de las hojas ingrávidas y perdidas. Que van a besar el suelo. Como uno mismo en el tropiezo y desliz. Y, por eso, esas caídas pierden el aserto poético, para ganar el golpe médico y sanador. Al asemejar más un batacazo o un golpetazo que una dulce caída. O una fractura. Merced al juego errático de las hojas caídas, mojadas, descompuestas y deslizantes. Y rara vez recogidas a tiempo y de forma oportuna. IMG_2384Para componer por ello y con ello, una auténtica pista deslizante. Pista deslizante sin advertencia, sin señalización, sin reglamentación, sin autorización y sin responsables visibles. Y es que todo ello es cierto y verdadero. Pero no poético. Aunque tampoco sea práctico. Y es que la otoñada trae anualmente estos desajustes, que siempre pillan de improviso a los servicios municipales. Que aunque los refuercen siempre permanecen ocultos. Como si el otoño y sus efectos no queridos en los árboles, fueran efectos sobrevenidos y nunca esperados. Y con ello la sobreabundancia de hojas no recogidas en acerados, calles, plazas, jardines, senderos y sendas. Que resultan intransitables. O altamente deslizantes. Por lo que la Política tiene malas relaciones con el Romanticismo. O si se quiere, la gestión municipal no se hermana bien con los poetas en otoño. José Rivero Divagario
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3 Comentarios »

  • Manuel V. dice:

    Genial. Limpia los parques de hojas con efectiva celeridad y tendremos una ciudad con mucha política y ninguna poética. El otoño se inventó para que los árboles hicieran un espectáculo de su desnudo, para que el pintor gozase de colores húmedos, para que el poeta escribiera unos versos, para que el músico condensara la tristeza en el alambique del pentagrama. Luego de esto qué importa un infortunado resbalón. Prefiero un parque un poco olvidadizos y tapizado de hojas que son las horas que el cemento abrillantado por el celo municipal. El texto, una gozada. Un saludo saludable

    • José Rivero dice:

      Pero Manolo, Política Poética es un pedazo de oximoron. Como me gusta señalar a lo imposible. Fíjate en la otra catarata de sinsentido de la Justicia Poética. Otra barbaridad. O de la Televisión Poética. Encadenando sinsentidos. Aunque sea sobre las hojas y sobre los ojos.

  • Charles dice:

    Magnífico.
    La relación entre la poesía y el espacio público, por lo general, es asumida como tenue y
    secundaria.
    No obstante, la poesía puede concebirse como un escenario activo para explorar
    cuestiones básicas sobre el pensamiento político y la acción.
    Es la política de la forma poética……

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