Casimiro Sánchez: el alcalde regresado

Manuel Valero.- Ha sido la noticia de estas elecciones: el regreso a la arena de un político veterano, que dentro del socialismo siempre fue un poema libre y además alcalde de la ciudad. Casimiro Sánchez Calderón.

El viejo profesor puertollanero, aunque no sea natural de aquí, es de Almadén, siempre fue predicador de la gran teoría y menos ducho en la praxis. Y en consecuencia menos tópico y más utópico. Y escritor. Una rara avis. Y en verdad lo sigue siendo a su modo. Nadie puede reprocharle a Casimiro Sánchez Calderón que fuera un mal alcalde o un alcalde breve o un alcalde enfrentado a la mano que mece la industria petrolera. A su modo lo fue hasta que por exigencias del guión apareció  Joaquín Hermoso y lo asedió sin más, como el propio Calderón asedió a su predecesor, Manuel Juliá. La historia edilicia de Puertollano es un poco una historia de alter egos, asedios, espantadas y ceses (dimisiones). Quien es actualmente referencia del Partido Iberista fue a su manera la otra cara, más bonachona y jabonosa,  del primer alcalde democrático de la ciudad, Ramón Fernández Espinosa. Dentro de un par de meses será adversario de una joven candidata, Isabel Rodríguez,  apenas una adolescente cuando Sánchez Caderón tomó las riendas de la ciudad.   

El delfín de Casimiro Sánchez siempre fue Eduardo Martínez, a quien elogiaba abiertamente y presentaba como su sucesor, que fue concejal de Urbanismo y director de Minas de Almadén y Arrayanes (Mayasa). Después de la rueda de prensa en la que se despidió tras dimitir como alcalde en 2004 después de ser reelegido por mayoría en las elecciones de 2003 aunque no con la contundencia que él hubiera deseado, Casimiro Sánchez, mantuvo el tipo  hasta el final de la legilstura como concejal de a pie y de mano dispuesta a apoyar cuanta iniciativa viniera firmada por la Izquierda Unida de Florentino López Montero.

Casimiro Sánchez fue alcalde de 1994 a 2004. Sucedió a un dimitido como le sucedió a él que también dimitió y le sucedió al que lo sucedió que también dimitió. Llevaba muy mal las críticas de los medios, tal vez porque desde la altura de su pensamiento los viera diminutos y temerariamente osados, pero sea cuales fueran sus defectos como dirigente y/o como alcalde(la construcción de la hamburguesería de El Bosque fue un despropósito urbano que cegó la perspectiva del plano), el líder de IBER en Puertollano no ha abandonado esa veta idealista que sigue abrazando hoy con ardor adolescente: en unos tiempos en que parece que todo se rompe, hasta España, aparece el viejo maestro encabezando un partido que sueña con quitarle los hilvanes a la frontera peninsular del oeste ibérico. No parece que tenga mucho que ver un partido unionista de tan profundo calado con la política municipal salvo que se hermane Puertollano con pueblos del otro lado de la provincia de Badajoz como ya lo es del pueblo francés de Pouzages, pero ahí está, dando la cara y regresando solo de los tiempos venideros como canta Silvio Rodríguez. Ya lo avisó cuando siendo aún militante del PSOE amagó con una candidatura independiente que luego cuajó con el nacimiento del Partido Iberista fuera ya de las filas socialistas, (2014), y él mismo, ahora, como cabeza de cartel. Esto sí es un regreso en toda regla y no lo de Iglesias junior.

Casimiro Sánchez Calderón ha vuelto. Lo ha hecho público y encabezará  la candidatura iberista. Es imposible que gane las elecciones y vuelva a ser alcalde por otro partido distinto al del que lo fue en el pasado, pero aunque, complicado, no lo es-imposible- que pueda conseguir escaño municipal, tal y como está el medioambiente electoral, el decaimiento general y el cabreo sustantivo y morrocotudo en lo tocante a Puertollano.  

Así que a falta de conocer oficialmente a los candidatos/tas de Ciudadanos y de Vox, Casimiro Sánchez Calderón suma su nombre al de Isabel Rodríguez (PSOE), Francisco Javier Luna (PP) y Jesús Manchón (Unidas/Podemos).

Los dos grandes partidos  siempre han sido los principales contrincantes con un PSOE ganador, solo o con la muleta dorada de IU. Hoy, las cosas y los casos han cambiado tanto que son esos mismos partidos los que pueden experimentar un retroceso con respecto a anteriores municipales, mientras que los demás se repartirán los votos que se derramen de los sacos rotos. Está por ver si Casimiro Sánchez Calderón recoge el voto de cabreo, o retoma el de los viejos socialistas, o nuevos,  o el de los electores idealistas subyugados por la promesa calderoniana de una gestión municipal  gratis durante un año y un equipo de gobierno de salvación local.

Por primera vez el voto será más disputado que el del señor Cayo, porque la pelea será papeleta a papeleta. La reducción de concejalías a 21 y la aparición de nuevos invitados a la fiesta democrática encarece el escaño muy por encima del IPC electoral, sobre todo a los partidos llamados pequeños, que son los que paradójicamente y según la encuesta de la calle son los que pueden subir en votos. El fenómeno Vox conviene no perderlo de vista. La puesta en escena de la visita de su líder Santiago Abascal a Ciudad Real es una muestra de ello. Es precisamente este partido el que ha revolucionado el gallinero.

Casimiro Sánchez Calderón, veterano socialista convertido en iberista, de tono pacificador y bonachón, dialogante, con la arrogancia innata de los grandes teóricos, con el pelo blanco de los alcaldes galdosianos, con experiencia en política y un tanto osado, ha dado el paso y ha pedido hueco en la línea de salida de las elecciones municipales más abiertas de la historia de la democracia. En qué medida contribuirá a dispersar el voto y si la extraña atmósfera que se percibe en Puertollano como en todo el país le regalará un escaño que puede ser de oro macizo, lo sabremos el 26 de Mayo, aunque el 28 de Abril ya tengamos un primer trazo cuando analicemos los votos emitidos por los puertollaneros en las generales, que aunque parezcan lo mismo no son iguales, pero parecidas.

  

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2 COMENTARIOS

  1. D. Casimiro Sanchez Calderon, con todos los errores que pudiera cemeter durante su mandato porque nadie es perfecto, se puede decir fuerte y alto que ha sido con diferencia el mejor Alcalde que ha tenido Puertollano. Junto a su mano derecha D. Eduardo Martinez lucharon en contra de su partido, por diversificar el monocultivo industrial sobre el que sustenta este cada vez menos Pueblo

    Crearon el Poligono Escaparate y el de La Nava, donde se intalaron grandes empresas que crearon miles de puestos de trabajo, y Puertollano empezo a tenacer de nuevo.

    Posteriormente la ineptitud, la mala planificacion y la impunidad de sus sucesores, tanto a nivel local, regional y nacional, han llevado a este gran Pueblo a la situacion de decadencia, miseria y ruina, en la que nos encontramos ahora.

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