Sobre la eutanasia

Jesús Millán Munoz.- Cómo en los próximos meses y años, se continuará con el debate sobre la eutanasia. Aunque no sea un tema de mi apetencia, si creo que quizás, se debería conocer algunos conceptos, e ideas y datos para que de alguna manera, sepamos más y mejor de lo que estamos hablando. Aunque sea indicándolos. Porque todo el mundo habla, pero no sé si sabemos sobre lo que estamos argumentando.

Es obvio y evidente, que nadie, nadie desea ver sufrir a una persona, en su última agonía. Pero en este tema, como en todos los que entran dentro del ámbito de la moralidad. Pues existen una enorme casuística. Este último saber, muy poco valorado ahora. Y solo el estudio de los casos y de los tipos de casos, pueden permitir, entender y comprender algo de la realidad en sí. Además intervienen una multitud de personas diferentes, con distintas ideologías, culturas, filosofías, religiones, etc. Por tanto, se complica y complejifica más la cuestión, además distintas situaciones ambientales y sociales… Por tanto, fijemos unas ideas mínimas:

– Eutanasia. Definiciones.

Etimológicamente provine del griego «Euthanatos» que significa buena muerte.

Su significado primario no es acelerar la muerte, sino disminuir y aliviar los dolores; muerte fácil, buena, sin dolor.

Ahora pasa al sentido de acelerar la muerte, al menos en algunos de sus significados.

Se entiende por eutanasia la práctica médica que procura la muerte o acelera su proceso, para evitar grandes dolores o molestias al paciente, a petición del mismo, de sus familiares o por iniciativa de otros.

Parece ser que Platón y Aristóteles admitían la práctica de la eutanasia, siempre que de hecho estuviese próxima la muerte. Ciertamente los tratamientos paliativos, sedativos contra el dolor hoy, no son los existentes, ni hace cien años, menos hace veinticinco siglos.

– Características.

La muerte es provocada por propia voluntad del enfermo.

Se debe tratar de enfermos terminales.

Los sufrimientos de ese enfermo son insufribles o muy grandes.

Con los medios terapéuticos oportunos, se le evita una muerte dolorosa.

– Tipos de eutanasia.

Eutanasia activa.

Eutanasia activa directa.

Eutanasia activa indirecta.

Eutanasia pasiva.

– Otra clasificación seria la siguiente.

Eutanasia agónica.

Eutanasia lenitiva.

Eutanasia suicida.

Eutanasia homicida.

Eutanasia negativa.

Eutanasia positiva.

– El Concilio Vaticano II rechazó abiertamente la eutanasia, junto con el aborto y el suicidio, por considerarlos lisa y llanamente homicidios.

En Mayo de 1980 la Congregación para la Doctrina de la Fe, a la vez que rechazaba la eutanasia, proclamaba el derecho a morir en paz y dignidad, oponiéndose al «encarnizamiento terapéutico». La Conferencia Episcopal Española, hizo una declaración en 1986 en el mismo sentido.

– Por supuesto con este modesto artículo, no podemos, ni deseamos “analizar todos los posibles casos y situaciones”, pero si quizás sintetizar un ámbito general de posibilidades. Porque a veces, hablamos de un caso en un tipo de casos, un subconjunto de la realidad en una realidad mayor. Al menos, seamos conscientes, de la complejidad de esta realidad.

Pero existen tres realidades que están dentro de este problema, de los que no se hablará pero flotan sobre y dentro de ella. ¿Una, es que este instrumento, será uno más, al menos hay que preguntarse si para el control demográfico mundial? ¿Y esto está en el fondo de esta cuestión, entre otras muchas realidades?

¿Segundo, esta realidad o posibilidad de realidad, es diríamos un ariete, para una nueva concepción de la existencialidad humana? ¿Es decir, se está intentando, con esta teorización y práctica, ir redefiniendo al ser humano, de un modo diverso o diferente al que durante siglos o milenios hemos tenido?

¿Tercero, la segunda guerra mundial, no está tan lejana en el tiempo, ochenta años escasos, si analizamos los fenómenos que se produjeron en ella, sería la eutanasia, un peligro potencial…?

Dejo a ustedes, los contertulios literarios, los lectores que analicen y profundicen en este tema. O al menos, sean conscientes de que es un melón enorme, con consecuencias imprevisibles, en muchos más ámbitos de lo que podemos pensar. No es solo sentir piedad y misericordia y conmiseración por el sufrimiento de una persona que está en su último trayecto, sea usted mismo o yo mismo o su vecino. Sino que el tema de la eutanasia es enormemente complejo, lo complejo no lo simplifiquemos, lo simple no lo complejifiquemos…

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