Humboldt en la América española

En Europa, durante siglos se escribieron ingente cantidad de páginas lacrimosas por el sufrimiento y destrucción de los indios en el Imperio Español. Montesquie, que como los demás nunca habían visto a un natural de piel cobriza, había escrito: “Para conservar América, España hizo lo que el propio despotismo no hace; destruyó a sus habitantes”

En su viaje alrededor de la América española (1.799 – 1.804), Alexander von Humboldt descubrió el error que circulaba por su continente natal, y realizó un enorme esfuerzo estadístico para dejar constancia de la situación verídica. El prusiano advirtió con sorpresa la enorme cantidad de indios y mestizos existentes. Calculó que había 13 millones, entre indios y mestizos o mulatos – 7 de los primeros y 5 de los segundos- que representaban más de las ¾ partes del total de la población.

Visitó las tierras de lo que hoy son Venezuela, Cuba, Colombia, Ecuador, Perú y México.

Humboldt será el primer europeo no español  en echar por tierra la convicción de sus contemporáneos europeos ilustrados de la destrucción de los habitantes de América. También le sorprendió el aspecto fuerte de los naturales, lo que contradecía la abundante literatura que circulaba por las principales ciudades de Europa sobre la debilidad de los indios. Esto dijo sobre los guaiqueríes de Venezuela:

“Su constitución anunciaba una gran fuerza muscular. De verlos a lo lejos inmóviles en su actitud y destacados sobre el horizonte, se les hubiera tomado por estatuas de bronce”.

Descubrió que los Caribes tenían una gran estatura -1,90-. En sus escritos destruyó tanto la teoría de Buffon sobre la debilidad congénita del indio, tan arraigada entre los europeos, como su uniformidad morfológica preconizada en La Condamine. Humboldt se burlaría de Rousseau y su teoría del buen salvaje al igual que hiciera antes Volney en su Cuadro del clima y del suelo de los EE.UU.

Según las estadísticas de Humboldt, en la América española sólo el 4% de la población era esclava frente al 80 y 90% de las Antillas francesas e inglesas.

Los esclavos transportados a la América española representaron sólo la decimoquinta parte del total transportado en 3 siglos por los países europeos.

La manumisión era mucho más numerosa en los territorios españoles -18% en Cuba- que en los de EE.UU. -3%- o Inglaterra -10% en las Antillas-, debido a la costumbre española de otorgar la libertad en los testamentos de los dueños.

El viajero prusiano descubriría que la legislación negrera española estaba muy lejos de los suplicios y atrocidades –que incluían mutilaciones- previstas en la legislación francesa e inglesa. Para Humboldt, las causas principales del trato más humano recibido en la América española se encontraban tanto en los textos legislativos como en la influencia de la religión y las costumbres sociales.

Y viene a reconocer que la realidad contradecía los prejuicios europeos, que atribuían a los españoles abusos y crímenes cometidos por otros.

Humboldt es considerado por algunos investigadores el segundo descubridor de América, ya que fue el principal destructor de los mitos europeos sobre el supuesto maltrato de la América española. Mitos que sin embargo nunca desaparecieron y, al contrario, se han recrudecido.

Definió la obra construida en la América española como “(…) monumentos de gloria nacional que sobrevivirán a todas las revoluciones políticas”

Fuente: La América de Humboldt (Charles Minguet. Director del Centro de investigaciones hispanoamericanas de la Universidad de Paris X, Nanterre)

Sin tapujos
Marcelino Lastra Muñiz

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19 COMENTARIOS

  1. A ver, Marcelino, contexto en el análisis. Humboldt obtiene permiso de la corona para viajar a los territorios americanos. Y allí, además, está bajo la protección y tiene el apoyo de las autoridades de las colonias. Por tanto, más allá de los estudios naturalistas, los referidos a la estructura social de los territorios debían, lógicamente, estar suavizados lo suficiente para no poner en riesgo, y perjudicar, toda su misión.
    De hecho en vida sus publicaciones son críticas con el esclavismo, pero en tono muy intelectual, por ser contrarias al orden natural, etc… Hay que tener en cuenta que Humboldt conocía perfectamente las relaciones de poder en su época pero no era un político.
    Sí criticó, según leo en Wikipedia-alemán y no en el Wikipedia-español, la actitud de los monjes en Venezuela, despótica con los indios que ocupaban en la agricultura de sus haciendas, y desprovista de sentido cristiano.
    En todo caso, muchas de sus publicaciones en vida, se dieron a conocer en Europa a la vuelta de sus viajes. Pero el carácter «diplomático» y no incendiario de sus escritos parece evidente con los ojos actuales.
    Respecto al comercio de esclavos negros desde España, hay que decir que se hizo tarde y mal. Era un comercio dominado por ingleses, franceses y holandeses, las sociedades creadas en España terminaron perdiendo dinero y disolviéndose. No fuimos ni mejores ni peores, los negreros eran iguales, no creían en la igualdad del ser humano, ni en el reparto de la riqueza, solo que en el comercio siempre hemos ido un paso por detrás. También en esto.

    • Estimado Victor

      teniendo usted razón en su enfoque general, lógicamente Humboldt no iba a tirar piedras contra su propio tejado (sus anfitriones) mientras hacía sus investigaciones; sus observaciones (los posteriores a su viaje) sobre el imperio español, usos y costumbres… si bien no son tan seráfcias cómo algunos dicen, si contradicen de manera clara lo que se quería vender contra España.

      Y ello es importante, y mas viniendo de un luterano.

      Por lo demás conviene recordar respecto los esclavos:

      1/ Que su introducción en América se debe a la Iglesia Católica, con Las Casas y otros, tan interesados de por los indígenas y tan desinteresados por otros.

      2/ Que en la historia de la esclavitud ha habido muchos esclavos BLANCOS, mayormente Uropeos, que solían acabar en los paises islamicos, mayormente la Turquía de entonces (el imperio turco no coincidía ni de lejos con a Turquñia actual). Se cuentan por millones.

      3/ Que el trafico de esclavos es incluso previo al islam. Pero no por casulaida el islam nació en uno de los lugares que mas ha contribuido (y sigue) al tráfico de esclavos en la historia de la humanidad. La península Arábica.

      4/ Que España debido al tratado de Tordesillas (S.XV)perdió la posibildad de expandirse en África, que quedó reservada a los portugueses.

      5/ Es por eso y sólo muy tardíamente que España se incorpora al tráfico de esclavos. Y casualmente quienes mas lo hicieron y con mayor «provecho» fue la bueguesía catalana (los Güell, por ejemplo), y también la vascongada (Zalacaín el aventurero).

      Incluso cuando se abolió la esclavitud se traficaban esclavos de contrabando, y esas burguesias ahora tan nazionalistas estaban de hoz y coz en el negocio.

      6/ Por el lado portugués, cómo curiosidad, se perdió la posibilidad de que Portugal hiciera una especie de Comonwealth a lo luso cuando los últimos reyes de Portugal se enfrentaron al tema de los esclavos en Brasil, ya independientemente. Y los indianos.. los llevaron a Brasil a su independencia respecto Portugal se negaron a tolerar el fin de la esclavitud en sus territorios. A finales del XIX.

      Un cordial saludo

  2. El empeño de algunos comentaristas me recuerda al niño que con una concha llenaba de agua un agujero en la arena de la playa. No entienden que no es lo malo, sino lo bueno y lo malo lo que conforma la historia, y que los hechos se pueden constatar hoy en día. Los habitantes de la América española, de España, son los mismos de hace cinco siglos. Todavía hay comunidades que viven en los mismos lugares y hablan las mismas lenguas que hablaban antes de la llegada de los españoles. Y en cuanto al tráfico de esclavos, un grano en el granero. No hay comparación posible al lado de aquellos que nos condenan. Tomen los comentaristas cualquiera de las democracias que imparten lecciones de moral y verán que sus atrocidades y abusos son proporcionales a su buen nombre. Algunos, como Francia, continúan su colonialismo explotador en África, pero de eso nadie habla. Al contrario, tenemos que soportar su injerencia en la política nacional y su superioridad moral.

    • No estoy de acuerdo. Este tema de la hispanidad y de nuestra historia no suele sacarse en marzo, se saca ahora en función de una efeméride. En otros países hay debates permanentes. Le aseguro que el trágico pasado de Alemania en el siglo XX se sigue tratando hoy en día en los colegios, en los medios de comunicación, y en todo contexto en Alemania. Están muy alertas para no caer en el oscuro pozo de su propia historia. Aunque, claro, la sociedad es muy compleja y las opiniones y manifestaciones de todo signo son imprevisibles.
      Las relaciones internacionales están dominadas por el mantenimiento de cuota de poder pero al mismo tiempo, según en qué países, se tiene en cuenta a la opinión pública y se evita dar pasos en falso que sean sensibles con la común opinión. Por una lado convicción, por otro interés.
      No creo que nadie de fuera pretenda darnos lecciones de nada, creo, más bien, que obedece a un complejo de inferioridad que afecta desde hace mucho a los españoles.

      • Claro, claro… En otros países hay debates permanentes y en el nuestro lo permanente es el debate… y los impuestos. Y está el trágico pasado de Alemania, a la cuál dejaron conquistar muy poquito los que nos robaron a nosotros las conquistas; y el trágico pasado de Rusia con sus traslados masivos de pueblos enteros y sus millones de crímenes; y el trágico pasado de Bélgica en África; y el trágico pasado de Inglaterra allá donde pisaron sus botas… Qué me dice usted de los holandeses, esos amigos de los negros. En Inglaterra, o Reino Unido, el debate es permanente pero muy discreto, porque nadie se entera. Y anda que no tienen los amigos para debatir. Podríamos seguir en USA con Buffalo Bill y esas reservas con cuatro autóctonos alcoholizados aguardando la muerte… En fin.

        • Pues mire usted, que nosotros no tenemos cámaras de gas ni seis millones de judíos asesinados en nuestro haber, tampoco dos guerras mundiales de las que avergonzarnos, que enseñar en la escuela. Y que en USA, faro de la democracia, en los sesenta los negros seguían siendo ciudadanos de segunda. No sé, quizá así lo entienda usted mejor. Por más que se empeñe en denigrar a nuestra historia y nuestros antepasados, son más las cosas para enorgullecernos que las que avergonzarnos. Aquí, la inferioridad la siente el que quiere. El debate…

        • Aquí solo tenemos una 500.000 víctimas de una guerra provocada por el fascista y genocida Franco, y cerca de 120.000-143-000 asesinados en cunetas.

          Es verdad, nosotros podemos hablar con mucho orgullo de nuestro pasado reciente. Orgullo y satisfacción…

          También tenemos a los gitanos (nuestros negros)…pero qué voy a decir yo…

          O nuestro Marruecos, nuestro Sahara, nuestras marchas verdes…nuestra Guinea Ecuatorial…

          Si es que lleva razón Censor: España, grande y libre, y un imperio sin igual….

          Señor…el meteorito….

        • Creo que la clave en la cuestión de la falta de autoestima en los españoles, la tiene el filósofo Gustavo Bueno.

          Nos queremos poco por ignorancia.

          «Lo importante históricamente es que España no pudo seguir la ruta del capitalismo industrial porque estaba ocupada en organizar toda América, todo el mundo casi».

          Y eso los españoles lo desconocen porque:

          «La cultura española es esencialmente analfabeta.»

          Y es por ello que ante la falta de conocimiento propio aquí se plantee el siguiente dilema:

          «Hay misión de futuro para España. Hay que elegir entre ser español o no».

          España preexiste a la Constitución de Cádiz.

          El liberalismo anglosajón y la ilustración francesa enfoca la Historia especialmente desde el siglo XIX.

          Con ello fragmentan la identidad nacional de tal forma que si sólo nos quedamos con lo que ha pasado en España durante los últimos 200 años, jamás comprenderemos quienes somos.

          Es como si a un ser adulto le privas del conocimiento de su infancia, adolescencia y juventud.

          Una biografía incompleta de esta forma rompe la identidad.

      • El complejo de inferioridad lo tiene usted, reaccionar criticando a quien te alaga, cosa excepcional, es francamente enfermizo. La hispanosfera cuenta con un patrimonio historico incomparable, lo deja manifiesto hasta la Unesco que nos coloca a la cabeza del patrimonio de la humanidad (teniendo en cuenta los paises del imperio español, no solo la actual España) pero a pesar de ello no faltara un español creyendose mejor por el echo de criticar a su propia cultura, patetico.

  3. Acabáramos… Y llegó el de los globos y las golosinas a la fiesta. El que dice que España está sembrada de fosas y las cunetas llenas de muertos que no se desentierran porque al que quieren sacar es a Franco. Las víctimas les dan igual, sólo les interesan en lo que les aprovechan. Y nos habla del Marruecos del sultán que se compra un yate de 100 millones de dólares y nos manda a su pueblo a España para que les demos de comer, sanidad, educación y una paguita. Malos que somos los españoles. Del Sáhara nos envían a sus hijos para que los cuidemos. Yo no mandaría a mi hijo con un genocida o asesino. Y así todo.

  4. Venga, Ángel Manuel, que todos conocemos la pésima gestión de la riqueza económica que generó América. La monarquía desde Felipe IV es declinante. La nobleza española -solo se puede hablar en esos términos- no tenía ni punto de comparación con la de otros reinos ni con las habilidades de la burguesía nórdica, que aquí ni existía.
    Vamos, es como si la revolución industrial, o la digital no supusieran un antes y un después. En fin, tenemos muchos cuadros de Velázquez, pero los paños que visten sus retratados se confeccionaban en Holanda.
    No es todo ideología. Es también una cuestión de carácter, y los españoles tendríamos que ser más prudentes y menos arrogantes de lo que fuimos. No se trata de denigrar el pasado, se trata de que cuando se analice el presente, resulte que lo procedente es actuar en consecuencia con el entorno. Historiadores, sí, pero empresarios que anticipen el futuro mejor. Que inventemos nosotros, vaya, y no que inventen ellos. Pero con los políticos que tenemos…Encima alguno quiere ser y aparentar como el conde-duque de Olivares.
    Sin complejos, pero no es como para sentirse orgulloso.

    • Víctor, estoy parcialmente de acuerdo contigo.

      Hay un libro de Julián Marías, España inteligible, en el que se analizan las causas del fracaso del proyecto hispánico.

      Esencialmente la tesis de Julián Marías es que dicho proyecto fue obra de un monarca, Carlos I, que se empeñó en mantener unida a la Cristiandad bajo la primacía política del Sacro Imperio.

      Cuando ya fue insalvable el cisma de occidente y el Sacro Imperio una reminiscencia del pasado, España empeñó todos sus esfuerzos en un ideal respecto que media Europa no compartía. Surge el desencanto español con Europa y se decidió rechazar el nuevo modelo en auge, el del nacionalismo impulsado por el mercantilismo. Sólo con los Borbones se intentó el cambio.

      Ciertamente faltó carácter, pero hubo resistencias.

      El movimiento comunero se opuso a la influencia de los flamencos, interesados en desmantelar nuestra industria manufacturera y canalizar las riquezas americanas.

      La nobleza perjudicó con sus intereses los generales con la aquiescencia de los Habsburgo, pero eso pasó en todas las monarquías europeas.

      La burguesía castellana y mediterránea se obsesionaron con ennoblecerse, algo que también pasaba en el resto de Europa. Pero en América florecieron los comerciantes. Lo que no pasó aquí sucedió allí. Era la misma España. La sociedad americana fue mucho más dinámica que la peninsular.

      España experimentó una sequía demográfica.

      La llegada de metales preciosos a España no hizo más que subir la inflación (fenómeno que por primera vez se estudió en occidente gracias al Padre Mariana).

      Sin embargo, llegaba el quinto real (4/5 partes de la riqueza americana se quedaba en América). Y tal como llegaba sufragaba los préstamos que los banqueros europeos (los genoveses, los Fugger…) realizaban para costear lo inasumible, las guerras del imperio frente a ingleses, holandeses y turcos. Este esfuerzo tremendo se sufragó con la demografía y los recursos de Castilla.

      Llega a decir Ortega que Castilla hizo a España y España deshizo a Castilla.

      El mayor legado de España ha sido la comunidad de hispanohablantes.

      Nuestra adhesión a los intereses de los Habsburgo en Europa y después a los de la Unión europea, han puesto de manifiesto, que las adhesiones internacionales han malogrado el potencial hispano. De Francia también fuimos «esbirros».

      El mayor esplendor fue el otorgado por los Reyes Católicos y por su ingeniero Cisneros.

      Sólo nos va bien cuando marchamos por nuestra cuenta.

      • Mayormente de acuerdo.

        Pero ha olvidado a uno de nuestros grandes enemigos: El Vaticano cómo nación.

        Roma siempre miró con prevención una España demasiado poderosa, como ese Kissinger del que nos habla Marcelino en otra de sus columnas.

        Atendiendo a lo que dice de Castilla.

        Si el imperio, aprovechando todo el saber acumulado y toda el potencial de la Escuala de Salamanca, se hubiera declarado independiente de Roma. Igual que Enrique VIII con su cosa anglicana (que es lo mismo que lo católico a muchos efectos, salvo que su Papa es el Rey/Reina de UK); posiblemente nos hubiera ido mucho mejor.

        El Vaticano/Roma tenía (tiene) sus intereses y España tenía (tiene) los suyos.

        Ahora mismo es notorio cómo desde el Vaticano apuestan por:

        – El apoyo al nazionalismo/separatismo vascongado-catalán

        – El apoyo a las invasiones musulmanas, con eso de los pobrecitos «migrantes» africanos.

        Son sus intereses, los de Roma. Y para ellos legítimos.

        Pero no son los nuestros.

        Esto que vemos ahora no es algo nuevo, en el XVI-XVII-… tambien pasaba.

        Es claro el peso de la cristiandad en nuestra historia, pero el desgaste que supuso para nuestra nación/patria el defender intereses ajenos nos costá mucho.

        La Inqusición puede que no matase mucho, pero el daño, Contrareforma mediante, que hizo en nuestras instituciones (Escuela de Salamanca) fue notable.

        Esa pérdida de musculo intelectual propio es lo que hizo que despuñes pudiesen calar las mentiras ajenas.

        Un cordial saludo

    • Curioso, resultara que el desprecio a su pasado va a ser la mejor estrategia didactica para nuestros colegios, por eso debe ser que en ellos se pasa de puntillas la historia imperial española para solo recalcar el mentado abuso de las conquistas, resultara que la conquista romana de la peninsula durante 200 años debio ser a mase de huntarnos con mantequilla. Debe haberseles escapado a nuestros queridos britanicos las virtudes de dicha metodologia pues en sus colegios siguen enseñando que la primera vuelta al mundo la dio James Cook en 1771 o que, hablando de la mayor invasion naval hasta Normandia protagonizada por el comandante Vernon y que termino con la aplastante derrota en Cartagena de indias, utilizaran para recordarla el eufemismo de ¨Vernon los conquisto hasta donde llegaron sus barcos¨. En cuanto a la industria textil con la que vestia Velazquez no era Holandesa sino britanica y esta no se consiguio con el libre mercado sino con el proteccionismo mas férreo que no reculo en cortar los pulgares de las tejedoras indias que competían con el ¨liberal¨ comercio británico, por no hablar de los niños de 9 años explotados en la revolución industrial y la expropiación masivas de granjas para forzar a los campesinos a desplazarse a trabajar en la industria urbana. Si a un pueblo le bombardeas con un pasado despreciable no conseguirás que nazcan mariposas de quienes convertiste antes en gusanos, me parece de una necedad turbida pretender lo contrario.

  5. Los intereses del Sacro Imperio no coincidieron en muchas ocasiones con los del Papado más proclive a Francia.

    De ahí el famoso Saco de Roma.

    España defendió un proyecto medieval, el del emperador del Sacro Imperio.

    Y eso no llegaba a coincidir precisamente con el de Roma, la primacía del Papado frente al emperador.

  6. En realidad, Humboldt proporcionó los instrumentos para que Bolívar entendiera la maldad del colonialismo español: la degradación sistemática de la naturaleza a través de la esclavitud y la minería……

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