Hartura de miras ante nuevas elecciones

El miope tiene un defecto en el ojo que le dificulta la visión clara de objetos a larga distancia. Es un “corto de miras”. En España somos bastante, pero bastante, miopes para asuntos de política. Malo.Tampoco habría que sorprenderse, que el adoctrinamiento para distanciarse de la actividad política viene de lejos, de los tiempos de la dictadura de Franco.

Y aunque ciertamente hubo una amplia contestación social en el final del Régimen, uno de los mayores “logros” de la Transición consistió en desmovilizar a la ciudadanía, con el pretexto de que el sistema y los representantes parlamentarios (elegidos democráticamente) nos iban a solucionar la vida. Otro gallo cantaría si la ciudadanía se arremangase y ejerciera un control real de la actividad institucional.

Este domingo hay elecciones, pero no hay ilusión. Hace tiempo que se perdió, mucho antes incluso del estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis de 2008, mucho antes del 15-M, de la abdicación de Juan Carlos I (y de eso hace ya cinco años) o del Procés. En su lugar, hay una profunda hartura y desmovilización, y estas elecciones no lo van a solucionar. Pero no nos engañemos, el objetivo de estas elecciones no es distinto del de otras convocatorias: consiste simplemente en renovar el Parlamento y el Gobierno del país. Pretender que estas elecciones ilusionen, o solucionen el hartazgo, es de ilusos.

No obstante, estas elecciones podrían paliar en parte este estado, este problema, con una campaña electoral limpia. Pero a estas alturas, y tal como está el mundo, es demasiado pedir. Deberíamos saber con la mayor claridad posible las propuestas de los distintos partidos, para saber lo que votamos. Aparte de que “del dicho al hecho hay mucho trecho”, estamos informados por las declaraciones que hacen los líderes políticos a la prensa, a menudo con datos falsos (sea por ignorancia, deslices o manipulación) y sin posibilidad de réplica. Son campañas de verdades “a medias”, no de datos contrastables. Campañas de imagen y slogan – por cierto, no me parece que la imagen de Pedro Sánchez mirando su atril en un debate cara a cara sea una imagen precisamente ejemplificante.Pero los españoles somos así; como diría Abascal, hay que llevar a España en el corazón, no en la cabeza ¿Qué más da unas cifras de más o de menos? ¿Qué más da, si a la vez que se pretende desmantelar el sistema público de pensiones, se dice que se defiende? El español vota con dos cojones, no con el cerebro. No es solo que en este país la transparencia brille por su ausencia, es que ya nos hemos acostumbrado tanto a la mentira, que ya no sabemos lo que es verdad y lo que no ¿Cómo puede comprometerse Pablo Casado a ir todas las semanas a Cataluña si logra ser Presidente del Gobierno? ¿Y nadie le dice nada?Es de ilusos creer que “los nuestros” no mienten, por más que unos mientan mucho más que otros. En un sistema como el nuestro, la meritocracia está mal entendida: no se trata de alcanzar méritos profesionales, sino méritos en el escalafón de las sectas – léase partidos.

A consecuencia de ello, en estos años ha ido proliferando una diversa colección de “salvapatrias” de moda: desde Pablo Iglesias, a Albert Rivera, pasando por los independentistas en Cataluña. Ahora, el turno es de Santiago Abascal. Aunque todos los partidos manifiesten sus intenciones, creo que hasta que no actúen no puede entenderse la dimensión real de lo que son (el mejor ejemplo lo encontramos con Ciudadanos ¿no les parece?). Si a Vox había que darle el beneficio de la duda antes de las elecciones andaluzas del año pasado, ya no hay duda de lo que son, sobre todo desde el ejemplo que han dado en Madrid. Creo que si algo define a Vox es su intolerancia. Parece algo insignificante, pero solo mientras sea una fuerza insignificante, porque hay en su discurso y en su modo de proceder una épica del combate, en el que no basta con vencer al adversario, hay aniquilar al enemigo (bastante amplio, bastante diverso: la prensa, los inmigrantes, la progresía …). Para el P.P., Vox es una amenaza, porque al haberle aceptado el discurso, muchos de sus votantes dudan entre apoyar a su viejo partido o a estos que traen “aire fresco” (renovarse o morir). Pero a la vez es una oportunidad, porque alguien les hace la tarea sucia, mientras que Casado abandera la “moderación” – tampoco admite éste el beneficio de la duda, que “Madrid bien vale una misa”. P.P. y Vox no son lo mismo, no son el mismo perro con distinto collar, pero se complementan muy bien, y por eso se entienden y se confunden.

Como decía, el problema de la desilusión viene de lejos, de bastante lejos. La Constitución de 1978 se hizo a partir de otros modelos constitucionales que parecía razonable que pudieran implantarse aquí. Pero en el fondo fue un experimento a ciegas. Algunas cosas han ido bien, y otras no tanto. Por ejemplo, no encuentro sentido a la existencia de las diputaciones provinciales en un Estado autonómico, como tampoco entiendo lo contrario: la supresión de las autonomías en un Estado articulado territorialmente a través de las diputaciones. 

A esta “casa”, como a todas las casas viejas, hay que darle una vuelta, y creo que con la composición del Parlamento que surgió de las pasadas elecciones podría haberse propiciado algún tipo de fórmula o comisión para revisar su estado actual. Esta es la cuestión, y lo demás son parches. Pero aquí estamos instalados en la miopía, en el corto plazo. Parece mentira que siendo la sociedad española una sociedad tan tolerante (¡las cosas que hemos tenido que tragar!), nuestros representantes no lo sean. En este momento, la tolerancia es la única herramienta para lograr un entendimiento productivo y salir del desbloqueo. Pero como nuestros representantes no tienen “altura de miras”, los problemas siguen y seguirán latentes. Y mientras estén latentes, son potencialmente peligrosos. Por lógica.

Pares y nones
Antonio Fernández Reymonde

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23 COMENTARIOS

  1. Hay un origen de estos lodos, y es que desde la derecha y sus lobbies ideológicos-religiosos se han encargado de convertir en «adoctrinamiento» todo lo que sea educar a los/as niños/as como ciudadanos/as y no como súbditos/as.

    En las escuela hay que enseñar que los ciudadan@s tenemos derechos y deberes, y no hay que poner el grito en el cielo por ello. El pensamiento único JAMÁS se puede relacionar con la educación para la ciudadanía. Si se enseña, el/la alumno/a será crítico.

    Lo que sobra en la escuela es adoctrinamiento religioso, que para eso están las parroquias con sus buenos salones.

    El día en que en las aulas se hable de lo que es la Constitución, la defensa de la sanidad pública, de la educación pública, del acceso de todos a las políticas sociales, las pensiones etc etc esos alumnos/as podrán ser críticos/as y verán que es importante leer programas, contrastarlos y NO perderse una sola votación.

    La desafección de la gente con la política es algo muy, pero que muy trabajado en todas las sociedades donde aparecen tipos como Trump, Putin, Bolsonaro…

    Si nos fijamos, cuanto más ultra es un partido, más se ataca a la política, aunque luego se viva de ella usando todas las trampas. Y España solo tiene solución a sus problemas a través de la política, aunque sea de baja estofa, ladrona, impertinente, hueca e, incluso, fascista. Siempre política.

    Si no educamos a nuestros/as hijos/as en ser ciudadanos, está todo perdido y chusma asquerosa seguirá llegando al liderazgo de los partidos. Haciendo aún más infumable la política.

    El Domingo tenemos dos opciones: votar para que la Democracia siga siendo el camino, o votar para que volvamos a los tiempos del CID, donde te cortaban la cabeza a la menor discusión. Y, recuerden, por ahí hay algunos que quieren volver a los tiempos del CID. Por cierto, un tipo que era un mercenario y que NO reconquistó España, porque España NO existía al comienzo del primer milenio. Un tipo, que según Pérez Reverte tiene un 80% de mentiras en torno a su mito…como Abascal.

    • No creo que la raíz del problema esté en el adoctrinamiento en las aulas, aunque en general todo adoctrinamiento (en cualquiera de sus modos) va en contra del libre albedrío del individuo.

      • No, si digo todo lo contrario. Que hay que educar para crear ciudadanos críticos y proactivos con la sociedad a la que pertenecen, aunque la derecha lo llame adoctrinamiento.

        • Es que es adoctrinamiento.

          Y adoctrinamiento es, inculcar unos dogmas sobre una realidad imaginaria o utópica.

          Exactamente la que hacen los nacionalismos periféricos, que necesitan inventarse una Historia para cuadrar su utopía irrealizable, basada únicamente en su supremacismo sobre otros pueblos.

          La izquierda sigue el mismo patrón.

  2. Si hay alguien que puede acabar con esta hartura y desmovilización es precisamente Abascal, o más bien Vox, para no personalizar. Con un discurso claro y directo, sin el miedo al que dirán, está volviendo a ilusionar a muchos españoles, hartos de tanto politiqueo y concesión nacionalista, tanto de PP como del PSOE.
    Por encima de la política están las leyes, y cuando alguien incumple la ley, por muy político que sea el problema se le aplica.

      • Y si la política no se sujeta a las leyes, que puede modificar si alcanza el quórum de mayorías, entonces hace dos cosas.

        1. Manda respetar leyes a los ciudadanos que ella incumple. Eso se llama autoritarismo.

        2. Invita a que los ciudadanos piensen que si no cumplen las leyes, se desenvuelvan en la selva. Se llama revolución y anarquía.

  3. No, si al final vas a tener razón, y el tribunal Supremo, el constitucional y el código penal no valen para nada y que los delitos de rebelión, sedición y prevaricación no existen…

    • Se me olvidó, lo que no existe es el delito de convocatoria de referéndum ilegal, que suprimió zapatero en el 2004 y que ahora el iluminado de Sánchez propone volver a recuperar. O el delito de violación, que desapareció del código penal en 1995, porque la izquierda decía que decir violación era trasnochado, rancio y de derechas y que ahora dicen que es progresista, feminista y de izquierdas…

      • Yo solo tengo razón en lo que te he dicho: La política es lo que se hace en los parlamentos, y de ellos emanan las leyes. El resto es literatura tuya.

        Y tengo razón porque es lo que dice la teoría política y la Constitución Española:

        Título III. De las Cortes Generales
        Capítulo primero. De las Cámaras

        Artículo 66

        Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado.

        Las Cortes Generales ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus Presupuestos, controlan la acción del Gobierno y tienen las demás competencias que les atribuya la Constitución.

        Si hay delitos o no, eso es competencia del Poder Judicial, no de Alpino.

        • Pero qué pasa cuando el Poder Judicial sigue el dictado político?

          La fiscalía como inicialmente la Abogacía del Estado defendieron el delito de rebelión.

          De nuevo la casta sale impune, porque al final con una reducción de la pena por calificarse el delito de otra forma, la CCAA puede aplicar los grados y los permisos carcelarios que desemboquen en indulto encubierto.

          Y esa es la Realidad.

  4. Que vengan de una vez los de Podemos…Y veréis como se acaban las tonterías…Que solo tendremos tiempo de salir a intentar coger un trozo de pan duro…

    • No caerá esa breva. qué horror los robots de Maduro mandando en España…, la gente «inteligente» va a votar a V.O.X. que es quien tiene la varita mágica para arreglar los problemas de España.

      El lunes todos con yate en Marbella. No va a haber amarres suficientes en Puerto Banús. Fijaos en Andalucía desde que está V.O.X. cogiendo por los huevos a PP y Ciudadanos… Ya son la primera región de Europa, con un PIB por encima de Suiza, con colegios privados para todas las familias andaluzas que ya ganan de media 10.000 euros al mes, con hospitales privados y los mejores especialistas de Europa, con residencias para mayores que cuestan 4.000 euros al mes y les da igual, porque ellos lo tienen. Y sin inmigrantes, que estropean el paisaje…Menudo cambio desde que dejó de estar el ladrón PSOE que se lo quedaba todo…

      Si es que no hay como poner al trifachito en las instituciones.

        • Es lo que tiene haber sido gobernado durante casi cuarenta años por la izquierda.

          Puertollano va por ese camino.

          Para tí son muertos de hambre.

          Un facha ejemplar lo denominaría así.

          Hobbes de luto dice:
          5 noviembre, 2019 a las 16:44
          Ya sabes Pohai, en España las leyes se hacen para pillar a robagallinas, incluidas las tributarias.

          Si eres millonario y tienes acceso a buena infeniería fiscal, eludir es un placer.

          Y encima hay tontorrones MUERTOS DE HAMBRE que lo aplauden.

        • Porque claro los muertos de hambre como tú los llamas, jamás deberían votar a otra cosa que no sea la demagogia desilustrada, necia e hipocrita que tú representas.

        • La izquierda progre habla de justicia social en el salón de un hotel de cinco estrellas y es esnobista y protectora de su estatus por mero disimulo de su incompetencia y mediocridad.

      • En Andalucía, los tuyos (por lo que se ve en tus comentarios), están todo el día «ere» que «ere». Ah! y de vez en cuando se les oye también decir «hola chati, a ver unos güisquises que traigo la tarjeta caliente».

  5. Bueno, España es un país acostumbrado al regateo, a los acuerdos concretos y cortoplacistas, pero está poco acostumbrado a grandes pactos de Estado a largo plazo. Tal vez por nuestro carácter. Tal vez por nuestra historia…..

    • Tal vez porque haya partidos políticos que sólo se preocupan de si mismos.

      Primero España y luego el partido, y luego uno mismo…decia el difunto Rubalcaba…

      Eso se acabó en el PSOE de Zapatero y de Pedro Sánchez.

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