Los pacientes atendidos con el PET-TC móvil del SESCAM otorgan un sobresaliente a la asistencia recibida

Los pacientes de las Áreas Sanitarias de Guadalajara, Albacete, Alcázar de San Juan, Toledo, Talavera de la Reina y Cuenca que se han sometido a una prueba de medicina nuclear con el PET-TC móvil del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) otorgan un sobresaliente a la asistencia recibida, según reflejan las diferentes encuestas de satisfacción realizadas por los servicios de Información Atención al Paciente de las respectivas Gerencias de Atención Integrada. 

Así lo ha asegurado el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, afirmando que en una escala del uno al diez, la calificación de los pacientes hacia la atención recibida se sitúa en el 9,12. Las encuestas se han realizado a un total de 1.228 pacientes atendidos.

El servicio de PET-TC móvil del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha comenzó a realizar pruebas diagnósticas en el Hospital Universitario de Guadalajara en el mes de junio de 2017, sumándose tres meses después el de Guadalajara. A partir del mes de abril de 2019 se amplió este servicio a los hospitales de Alcázar de San Juan, Toledo, Talavera de la Reina y Cuenca. Hasta el mes de octubre de este año, más de 5.000 pacientes se han beneficiado de esta prestación en su entorno más cercano, sin tener que desplazarse al Hospital General Universitario de Ciudad Real.

Por otra parte, en las encuestas se ha realizado una pregunta abierta a los usuarios sobre su opinión al respecto de este recurso y la respuesta mayoritaria ha sido que valoran muy positivamente y agradecen la comodidad que supone el hecho de no tener que desplazarse hasta el Hospital General Universitario de Ciudad Real, donde se venían realizando las pruebas de PET-TC.

Transferencia de valor

El consejero de Sanidad ha valorado estos datos y ha destacado la apuesta del Gobierno de Castilla-La Mancha por un servicio “que mejora la accesibilidad” a esta prestación sanitaria en un contexto de gran dispersión territorial, y que también permite mejorar la equidad de la asistencia. Igualmente se ha referido a la transferencia de valor asociada a la puesta en marcha de la Unidad PET-TC móvil.

Así, ha señalado que entre las consecuencias derivadas de este servicio se encuentra la menor incertidumbre sobre la prueba, al realizarse en un entorno “más amigable”, por conocido, para el paciente; el ahorro de tiempo y kilómetros correspondientes a los desplazamientos del paciente y, con frecuencia, de algún acompañante; el ahorro del gasto que supone el desplazamiento; o la pérdida de jornada de trabajo tanto para el paciente como para el acompañante.

En este sentido, según los cálculos realizados por la Red Regional de Medicina Nuclear de Castilla-La Mancha, se ha evitado una pérdida de tiempo en trayectos de un año, dos meses y 20 días y unos gastos por desplazamientos de 200.000 euros.

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