El Quijote deja de ser un referente cultural para los jóvenes

Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan.- Félix Patiño Galán profesor jubilado con gran experiencia en la docencia y miembro de la Sociedad Cervantina de Alcázar, ha llevado a cabo (entre los meses de noviembre y enero de este curso 2019-2020) un amplio estudio entre los estudiantes de segundo de Bachillerato de los institutos de la comarca con el objetivo de determinar su conocimiento sobre el Quijote.

Los institutos donde se ha realizado el estudio son Hermógenes Ruiz de Herencia, Miguel de Cervantes Saavedra de Alcázar de San Juan e Isabel Perillán y Quirós de Campo de Criptana.

Hay que recordar que estos alumnos terminan en este curso su educación obligatoria y están a punto de entrar a la Universidad, a un ciclo formativo superior o de incorporarse a la vida laboral; en cualquier caso se encuentran casi al final del tiempo destinado a haber adquirido las competencias básicas requeridas a un ciudadano medio que le deben servir para desempeñarse en el competitivo y feroz mundo laboral actual.

Los estudiantes debían contestar dos encuestas por escrito, una primera llamada modalidad A compuesta de 30 preguntas abiertas con una única respuesta, de dificultad creciente aunque de nivel básico, que cualquier lector del Quijote debería contestar con relativa facilidad, y también una segunda encuesta, la modalidad B compuesta de 11 preguntas en las que se ofrecían  cuatro respuestas entre las que había que elegir la correcta, también de un nivel asequible a su nivel de formación.

Las hojas de encuesta se repartieron a los alumnos de manera alternada, debiendo estos cumplimentarla sin ayuda alguna, sin hablar con compañeros ni profesor, durante 12 minutos, en clase de Lengua y Literatura. Los encargados de aplicarla han sido los profesores respectivos de esta materia.

Los resultados, no por esperados, dejan de ser desoladores. Muestran que nuestros estudiantes han asimilado detalles captados en su aula repleta de contenidos, que han dejado un rinconcito de honor a Cervantes, pero sólo un rinconcito. También el entorno ha influido un poquito con los nombres de calles y plazas, hoteles, bares o comercios. Pero hemos de admitir que gran parte de ellos ha pasado por delante de muchas referencias quijotescas y no se ha enterado y sobre todo, ha pasado por delante de la obra cumbre de Cervantes sin que haya dejado poso de su lectura en sus almas.

Esto es totalmente palpable en la pregunta «Qué es el Quijote como libro de lectura», a la que un porcentaje ínfimo de estudiantes responde la opción correcta: un libro que pretende orientarnos sobre el modo de comportarnos éticamente en nuestro paso por la vida.

Es notable remarcar que la ubicación geográfica de cada Instituto influye favorablemente en determinadas respuestas, valga como ejemplo que los de Alcázar tienen muy amplio conocimiento sobre las Bodas de Camacho (quizás por la programación cultural y gastronómica de la ciudad, lo que demuestra que todo influye en el conocimiento y difusión de las obras literarias), y que los de Campo de Criptana responden más acertadamente al número de molinos que se citan en el capítulo en que tiene lugar la batalla contra estos ingenios mecánicos.

Merece la pena remarcar algunos aspectos negativos de la encuesta como es el hecho de no conocer lo que es un batán, como tampoco que es un mono el animal adivino que llevaba maese Pedro y lo que todavía es más clamoroso y llama la atención es el desconocimiento profundo del personaje de la pastora Marcela, a pesar de haberla convertido Cervantes en un referente de mujer culta e independiente, poniéndola a la misma altura que el hombre, arquetipo que hoy más que nunca está vigente y al que el escritor se adelantó más de cuatrocientos años.

Podemos concluir a la vista del estudio que los jóvenes de la comarca de la Mancha han dejado de tener el Quijote como su referente cultural y que hacen cierto aquel aserto de que casi todo el mundo conoce el Quijote pero casi nadie lo ha leído.

Por lo tanto tenemos por delante mucho trabajo que hacer si queremos acercar a nuestros jóvenes el conocimiento de la obra y el estudio propone hacerlo  aproximando la obra de Cervantes a todos los niveles escolares, pensando en sus edades diferentes lo que supone un gran esfuerzo de adecuación de vocabulario y medios y de selección de textos (versiones adaptadas). También sería bueno hacer una aproximación sobre personajes, cuentos y textos de todo tipo, seleccionando lo más atractivo de estos para darles un formato adaptado a los escolares. Otra posible acción sería la propuesta de actividades variadas para cada edad con el objetivo del conocimiento básico y de animar a la lectura posterior, con la madurez necesaria. Y sobre todo dar forma a estas actividades mediante juegos, concursos y premios.

Desde esta Sociedad Cervantina, en línea con estas actividades, hago una primera propuesta: (http://cervantesalcazar.com/web/pdf/QUIJOTE_SC_Alcazar.pdf) nuestra web ofrece gratuitamente un Quijote adaptado, una entretenida colección de Refranes cervantinos y una serie de pequeñas píldoras sobre episodios del Quijote (las Quisicosas). Es verdad que para leer el Quijote hay que proponérselo firmemente, y eso también vale para las casi 1000 páginas de nuestro texto adaptado; pero su formato, ilustraciones, letra muy legible, con sutiles retoques en el vocabulario y sintaxis, sin notas al pie, sin perder nada de lo fundamental, es mucho más atractivo, más digestivo que un Quijote convencional, y puede ser una útil herramienta en manos del profesor de enseñanza secundaria en CLM. En definitiva, ganar presencia en todos los medios para situar al Quijote como referente cultural.

Puede consultar el estudio completo en: www.cervantesalcazar.com

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