Monitoras de Animación Sociocultural del Plan de Empleo en Ciudad Real: creatividad, ganas e ilusión

Más de un centenar de niños y niñas de Ciudad Real han pasado ya por el Espacio Joven este verano para participar en las distintas actividades organizadas por la concejalía en torno a talleres, que imparten las monitoras de Animación Sociocultural, dentro del Proyecto de Dinamización del Espacio Joven, en el marco del Plan de Empleo 2019.

Participantes entre los 4 y 12 años, distribuidos en grupos reducidos debido a las medidas de seguridad adoptadas por la pandemia de la COVID 19, y que a lo largo de estos meses han podido disfrutar de actividades al aire libre, gymkanas y numerosas propuestas.   

          Hoy toca taller de manualidades y todos los jóvenes portan sus respectivas mascarillas. Además, antes de comenzar se lavan minuciosamente las manos. Ninguno muestra gran preocupación ni agobio. “Los niños lo llevan bastante bien, los chicos no se quitan la mascarilla para nada, y con el tema de los geles, lavado de manos están muy concienciados, más que los mayores, no se quejan en ningún momento”, comenta una de las monitoras.

            A lo largo de esta semana, se han desarrollado diferentes talleres de reciclaje y de manualidades con temáticas que han ido desde el verano con la creación de kits individuales en torno a abanicos, sandias, helados a la realización de viseras, fundas y divertidos juegos “para dar caza al COVID y normalizar la situación”.

           Lo importante aquí “es la creatividad e imaginación, el aprovechamiento de materiales; es un trabajo muy creativo, y con los niños es muy agradecido, aparte de que estamos trabajando, se disfruta mucho con los niños, son muy ricos y la verdad es que da gusto”, destaca una de las monitoras Julia Domínguez, Licenciada en Sociología, dos años y medio en paro. Su último trabajo también en torno a un Plan de Empleo.

         “Me siento muy contenta, muy agradecida, tampoco me lo esperaba por el tema de la pandemia y todo eso, estaba todo muy en el aire, un ambiente muy raro, fue una sorpresa. Al principio me quede un poco ahí, en estado de shock, que no sabía muy bien para dónde tirar, pero luego la verdad es que eché valor y dije para adelante, y la verdad todo muy bien”.

         Similar es el caso de Carmen García Núñez, decoradora, con diferentes cursos de informadora juvenil, también dos años y medio en paro, y su último trabajo en el marco de un plan de empleo. 

        “La verdad es que yo estoy muy a gusto y contenta, porque hacía tres años que no había vuelto a trabajar; además estoy en una ocupación que me encanta, porque a mí me encantan las manualidades, estar con los niños, y aparte se necesita de vez en cuando salir de la casa, aunque yo ya tengo a los hijos mayores, pero me gusta conocer gente y estar con compañeras. La verdad es que son muy buena gente, sólo llevamos un mes, pero estamos muy bien”, señala.

           El mismo perfil presenta María del Prado Beldad, Licenciada en Derecho, aunque en su caso, según subraya, nunca estuvo muy segura de ejercer la abogacía, de ahí que se adentrará en el mundo de la dinamización cultural, aparte de realizar varios cursos a través de la Cámara de Comercio. Si bien, apunta, no descarta volver a su profesión en ningún momento.

            De momento, lo que tiene claro María del Prado es que en el momento actual está muy contenta y también sorprendida “porque no me espera que me fuesen a coger, porque con tanta gente pues las posibilidades disminuyen, así es que estoy muy contenta, y disfrutando esta oportunidad”.

            Algo diferente es el caso de Miriam Ruiz, nueve años sin trabajar, siempre dedicada a la familia, a pesar de tener un título de Administrativo y cursos de animadora. Sin embargo, destaca que para ella la prioridad durante este tiempo ha sido el cuidado de sus hijos, aunque todas destacan, de una manera u otra, que han tenido que hacer equilibrios en sus vidas para compaginar familia, formación y trayectoria profesional.

          “Yo también estoy muy contenta, muy a gusto y, sobre todo, como dicen las chicas a nivel personal te viene muy bien cambiar de aires, y conocer a más gente que no sólo tu entorno más cercano”, apunta.

          Aroa Amador Oliver es la monitora más joven del grupo, 27 años, y éste es su primer trabajo remunerado. Anteriormente, estuvo empleada en una escuela taller a través de una asociación en la que, además de colaborar ha desarrollado numerosos cursos como el de Animación Sociocultural, puesto que ocupa actualmente dentro de este plan de empleo. Nos cuenta que se ha inscrito muchas veces, pero es la primera vez que consigue un puesto laboral.

          “Yo me siento muy muy contenta, además me gusta mucho estar con niños, tengo dos niñas y muchos sobrinos, además con las compañeras que me ha tocado fenomenal”.

           A pesar de las diferencias,  todas ellas están de acuerdo en destacar la dificultad a la hora de incorporarse al mercado laboral cuando tienes una familia e hijos, “o merece la pena o me quedo en casa, cada cosa su momento”, y por supuesto todas coinciden en que en el actual puesto de trabajo que desarrollan en el Espacio Joven se sienten muy a gusto, contentas, porque además de ser un trabajo y tener su consecuente remuneración, es algo que hacen con gusto, van a trabajar y disfrutan, “no es un trabajo de ir a la oficina, todas venimos con ganas, no nos podemos quejar, y más con todo lo que está pasando”, concluyen. 

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