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Mensaje de Sánchez a la ONU

- 28 septiembre, 2020 – 08:156 Comentarios

He compartido momentos con masones en diferentes lugares de Hispanoamérica.

Un amigo argentino poco proclive a los hijos de la viuda fue quien, paradójicamente, me presentó al primero de ellos. Mi amigo Héctor me hizo una advertencia:

-Los masones creen que los problemas se solucionan con sólo enumerarlos. Son de un panfilismo atroz.

Tras irlos conociendo, mi humilde conclusión fue, y sigue siendo, que los pánfilos son quienes se dejan hipnotizar por su palabrería rimbombante y hueca. El secreto del discurso masónico estriba en aparentar, decir mucho aunque no se exprese nada. Palabrería ampulosa; poco más.

Héctor también se equivocaba cuando afirmó “creen que los problemas se solucionan sólo enumerándolos”. Si fuese así, este grupo de poder no estaría presente en todas las instituciones claves del mundo y de cada país para inyectar su cosmovisión. A la masonería se entra por cooptación. Uno de sus principales atractivos es la ayuda mutua entre sus miembros para medrar en los diferentes ámbitos sociales.

Desconozco si Pedro Sánchez lo es. Si no lo fuera lo disimula muy, pero que muy mal. El homenaje a las víctimas del Covid -19 fue un ritual, al menos, filomasónico. Su mensaje a la Asamblea General de la ONU de 25 de Septiembre de 2.020, con motivo del 75 aniversario de la Carta de San Francisco, cumplió al dedillo con la ortodoxia del buen masón: Palabras fetiche: hermandad, humanidad, unidad;  ramplonería discursiva sin contenido, pero embaucadora, para quien se conforme con naderías sin una mínima concreción. (Anexo1)

Sánchez abogó por dotar de más recursos a la OMS. Seguramente le habrá parecido poco el desastre causado por esta agencia mundialista con su manera de manejar la situación de este evento revolucionario, llamado Covid -19. A nadie en su sano juicio se le ocurriría dotar de más medios a alguien o a algo cuyo principal éxito ha sido sembrar al mundo de cadáveres y pavor. Claro que, un mundialista juzga la realidad ideológicamente, no por los méritos de quien corresponda.

También cabe la posibilidad de que el dolor causado por la OMS fuera el resultado buscado: El encumbramiento de la distopía como forma de alcanzar el reconocimiento mundial.

Asimismo, instó a terminar con el problema del Sahara; y lo dijo como si no fuera nada con él; ¿otra incompetencia más? ¿De verdad Sánchez desconoce que la administradora legal del territorio, de cara a la ONU, sigue siendo España? ¿Qué ha hecho este aspirante a monarca sin corona para solucionarlo? ¿Y Zapatero, el de la Alianza de Civilizaciones?

Cuando habla un masón, o un imitador aventajado, la audiencia suele pensar ¡qué bien habla! Sería mejor preguntarse qué ha hecho el embaucador para mejorar lo que denuncia y qué pasos piensa dar en el futuro para mejorar, aun más, lo conseguido.

Le preocupan a D. Pedro los nacionalismos; por supuesto, los relativos a los países comprometidos con defender a su industria, sus trabajadores o sus fronteras, porque él es íntimo de quienes buscan socavarlas. Seguramente, en su fábula de la realidad, Hungría sea un peligro para todos, sin embargo los nacionalismos fragmentarios, como el catalán, vasco, gallego, etc., no; esos, no.

Siguiendo con el ideario del buen masón, no tuvo pudor en dejar patente su adhesión a la causa, aun a costa de manifestar insensateces, como que la pandemia había vuelto a dejar al descubierto que la mujer es quien más la había sufrido. La idea de la mujer debe tener este hombre le puede lleva a concluir que cuando llueve la mujer se moja más o que en el metro, durante el verano, el olor a sudor afecta más al sexo femenino. Claro que, en la casta masónica las estupideces han adquirido carta de naturaleza.

Si no fuera por lo peligrosa que es, a esta gente habría que dejarla por imposible porque aburren a las piedras. Eso sí, como de costumbre, el masón globalista se refiere a la Humanidad o a la Mujer, como si los problemas de los humanos de Suiza fueran los mismos que los de sus semejantes del Camerún o los de las mujeres de Mónaco parecidos a las de Níger.

En su infantilismo impostado y corrupto, meten a todos en el mismo saco para reivindicarse como los únicos y legítimos defensores de la Humanidad toda. No me extrañaría que alguno levitara tras estos pensamientos.

Asusta escuchar a Sánchez por su simplismo expositivo y nulidad argumentativa. Causa horror pensar que alguien –seguramente muchos- recibirán sus palabras embelesados.

El discurso de nuestro presidente de gobierno habrá sido muy bien recibido por las élites superdotadas del Foro Económico Mundial (FEM), organizador del Foro de Davos, donde el próximo Enero se presentará el plan salvador de la Humanidad –así, en mayúscula-: El Gran Reinicio tras la pandemia, del que hablé en mi artículo del 26/9/2020.

Qué bien le ha venido al globalismo el Covid -19. Nuestro Sánchez más dramático ha demostrado sus dotes actorales –un poco cursis, todo hay que decirlo- cada vez que se refería al terrible problema de la pandemia. Pandemia que hoy se califica como tal porque la propia OMS cambió los requisitos. A partir de ahora, nosotros, las personas, podríamos vivir de pandemia en pandemia por la rebaja de las condiciones exigidas con anterioridad. En un marco pandémico, el agente infeccioso se sobreentiende que se encuentra en todo, simplemente por lo que diga un burócrata de la OMS.

¿Cómo conseguir una dictadura sin lágrimas de tipo cientifista sin una serie de pandemias encadenadas?

Como todos los polichinelas del mundo no deben ser igual de despiertos y dotados para el aprendizaje e, incluso, los habrá cercanos al encefalograma plano, en cuanto a entendederas se refiere, los mandamases del FEM han debido enviarles la lección con anticipación suficiente para que se la aprendan; algo que a Sánchez le habrá venido muy bien para preparar el discurso que vengo comentando.

Los organismos mundiales y mundialistas son muy igualitarios, tanto que nulidades como Bibiana Aído o Leire Pajín pueden vivir a cuerpo de rey a costa de la Humanidad (nunca mejor dicho) en cualquiera de los puestos que los prestidigitadores de la gobernanza mundial crean de la nada para recompensar a sus más ineptos y obedientes “chupamedias”, como diría mi amigo Héctor.

El 25 de Septiembre, Sánchez comenzó a ganarse un puesto de privilegio en cualquiera de las nuevas instituciones que el globalismo tiene en mente establecer para recompensar a sus acólitos más serviles, perdón, quise decir aventajados.

En realidad, ¿cuál es la diferencia?

Marcelino Lastra Muñiz

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Sin tapujos
Marcelino Lastra Muñiz
mlastramuniz@hotmail.com

mlastramuniz@hotmail.com Anexo1: https://www.lamoncloa.gob.es/multimedia/videos/presidente/Paginas/2020/250920-sanchez-onu.aspx

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