Ence realizó 290 contrataciones desde el 14 de marzo de 2020

En los doce meses que han transcurrido desde que el Gobierno decretó, en marzo de 2020, el estado de alarma para frenar la expansión del coronavirus, Ence – Energía y Celulosa no solamente ha mantenido íntegramente su actividad y su empleo, sino que ha creado nuevo empleo sostenible y de calidad en todos sus centros de trabajo, a través de 290 contrataciones.

En detalle, de esas 290 contrataciones realizadas desde el 14 de marzo de 2020, 51 han sido de carácter indefinido: 21 en Pontevedra, 11 en Navia y 19 en Madrid y en sus plantas independientes de energía, situadas en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura. Una apuesta de Ence por el crecimiento de la compañía y la captación y mantenimiento del talento.

Además, se han realizado 239 contrataciones de carácter eventual y temporal, relacionadas con diferentes necesidades: refuerzo de plazas específicas -alentado por los protocolos de seguridad frente al coronavirus-, creación de equipos específicos para mantener retenes y limitar el contacto, cobertura de bajas, o trabajos incluidos dentro de la parada anual de las diferentes plantas, entre otras.

La plantilla directa de la compañía, en un contexto de crisis sanitaria y económica, se ha incrementado de esta manera hasta los 1.176 puestos de trabajo actuales: 443 en Asturias, 440 en Galicia, 122 en Andalucía y 171 en Madrid y en las plantas de energía. Con ello, el empleo directo, indirecto e inducido de todo Ence ha crecido en 2020 hasta situarse en unos 20.000 puestos de trabajo en todo el país.

La actividad de la compañía, incluyendo la gestión forestal, el suministro de celulosa y la generación de energía renovable, fue declarada esencial desde el inicio de la pandemia. Debido a ello, se ha garantizado la continuidad de la práctica totalidad de la actividad y el sostenimiento de miles de puestos de trabajo en diferentes sectores, como el de la celulosa y energético, el forestal y el logístico. De esta manera, y bajo unas estrictas medidas de seguridad, la compañía ha contribuido a mitigar, en la medida de lo posible, los efectos de la crisis sanitaria.

Para Ence, mantener su actividad ha sido una cuestión de responsabilidad hacia la sociedad, dada la importancia que durante esta situación ha cobrado el suministro a la población de estos dos productos. El papel tisú, principal destino de la celulosa de Ence, ha cobrado especial protagonismo en las medidas higiénicas necesarias para prevenir y combatir al Covid-19, ya que con él se fabrican productos tan necesarios como mascarillas, batas y el papel industrial e higiénico. Asimismo, la producción eléctrica renovable es fundamental para el funcionamiento de hospitales, industrias y hogares.

Este impulso al empleo en un periodo de extraordinaria dificultad reafirma el importante papel que ha jugado y jugará el tejido industrial nacional en el actual contexto de crisis. Empresas como Ence, que apuestan por mantener sus plantas y actividad en España a pesar de la constante deslocalización de puestos de trabajo, han permitido amortiguar el impacto de la pandemia en el tejido productivo y el empleo del sector industrial.

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