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La Universidad de Castilla-La Mancha

- 15 junio, 2021 – 07:359 Comentarios

Emilio Nieto López, primer decano de la Facultad de Educación de Ciudad Real.- La Universidad de Castilla La Mancha cumplirá el 30 de junio del 2021  treinta y nueve años  desde su fundación por Ley del 30 de junio de 1982 aunque su puesta  efectiva se llevó a cabo el 4 de octubre de 1985 lo que nos llevaría a pensar que si tomáramos esta última fecha nuestra Universidad cumplirá treinta y seis años de edad en octubre de 2021.

Creo que nadie duda de los grandes beneficios culturales, sociales, de investigación y de progreso que ha traído a la región Castellano-Manchega la Universidad, nadie podrá poner en tela de juicio que la Universidad ha supuesto, para nuestra tierra, la mayor inversión en capital humano, cultural, social, educativo y posiblemente político, nunca antes alcanzado.

Sin duda, para lograr todo esto la Universidad ha tenido que doblegar, en algunos casos, hasta voluntades, y en la mayoría de ellos sobreponerse a problemas de toda índole, empezando por su emplazamiento en los distintos campus provinciales y pasando por decisiones muy duras sobre la implantación de los diferentes títulos en esos mismos campus, rompiendo, en muchas ocasiones, sinergias políticas y municipales capaces de cambiar la identidad de nuestra Universidad, sino hubiera habido un claro deseo académico y un objetivo decisivo de apuesta por la Institución Académica por excelencia. No todas las capitales, donde se han implando los más de 86  Grados universitarios, están conformes con la distribución realizada por el gobierno autonómico, a propuesta de la Universidad; todos querrían que todas las titulaciones se implantaran en su campus aunque saben perfectamente que son incapaces de poderlos mantener ni  administrativa ni académicamente y, mucho menos, económicamente.

Señalado todo esto, es cierto que la Universidad de Castilla La Mancha se acomodó a un modelo totalmente descentralizado en campus provinciales y a veces en campus municipales dotándoles a todos de las mismas titulaciones, es decir se repitieron muchas  titulaciones en los cuatro campus. Es cierto que se optó por un modelo poco usual en España ya que, en la mayoría de las regiones o autonomías el modelo es provincial mientras que el modelo de nuestra universidad es regional con un solo rectorado y por lo tanto con poca representación en el Consejo de Universidades de España, ya que mientras la Autonomía de Andalucía, por ejemplo, tiene ocho rectores y por lo tanto está representada en el mencionado organismo con ocho votos,  nuestra universidad solamente tiene uno. Por otra parte, el proyecto académico de nuestra Universidad está totalmente atomizado en los cuatro campus haciendo muy difícil, por no decir imposible, un proyecto académico diversificado e intensificado en un área de conocimiento específico capaz de competir con otras universidades del mundo. En aquellos primeros momentos de funcionamiento de nuestra Universidad, era más importante la implantación y, permítanme decir; café para todos, que realizar un gran proyecto de especialización en áreas de conocimiento significativas.

Sin querer ahondar más en todo lo señalado y habiendo alcanzado la Universidad Castellano-Manchega la mayoría  cualificada de edad  parece oportuno que las autoridades políticas y académicas realicen un examen de funcionamiento y de logros adquiridos que nos conduzcan a saber decidir bien  por si se debe seguir con el modelo regional de multicampus con titulaciones repetidas en todos  ellos y por lo tanto seguir engrosando el grupo de universidades G9 donde hay, al menos, tres autonomías uniprovinciales ( Cantabria, la Rioja , Murcia)  o por el contrario optar por el modelo nacional es decir una universidad por provincia mucho más ajustada a las demandas sociales de cada provincia y con una amplia representación en la CRUE ( cinco votos).Este modelo reduciría muy notablemente los desplazamientos de profesorado, la gestión sería mucho más directa, los departamentos  estarían en  el propio campus, se podría lograr especializaciones por provincia, los rectores se agruparían en la conferencia de rectores regionales, habría más competencia entre los campus  y un largo etcétera de posibilidades

No me gustaría que mis reflexiones pudieran dañar sensibilidades pero, es evidente, que todo se puede mejorar y que todo se debe someter, después de un cierto tiempo, a reflexión y a estudio, y es eso sencillamente lo que quiero que hagan los responsables políticos y académicos.

En estos momentos, el mundo camina rápidamente por el sendero de la investigación y de la tecnología al más alto nivel y ejemplo de ello lo tenemos en las vacunas nacidas para poder controlar el cobit 19. Aquellos países que han logrado inventar vacunas (EE.UU, Reino Unido, Rusia, China) han logrado, aparte de salvar vidas, algo muy importante, también engrosar grandes beneficios para las arcas estatales y empresariales. Creo, que nadie duda que es necesario la especialización en las diferentes ramas del saber y para lograr este objetivo es imprescindible dotar a la sociedad de centros de investigación.

La Universidad de Castilla La Mancha debe convertirse en un gran centro de investigación en todas las áreas del saber y no debería quedarse solamente en generar titulados universitarios que, después, se especializan fuera de nuestras fronteras, porque de seguir así estamos malgastando el dinero de los contribuyentes que decididamente apostaron por la gran Universidad de Castilla La Mancha.

Es cierto que para lograr este objetivo, por otro lado prioritario y fundamental en la magna institución regional, es preciso apostar por una mayor contribución económica por parte del gobierno regional. No parece de recibo que una universidad provincial como puede ser la de Córdoba, por ejemplo, tenga mayor presupuesto que toda la Universidad regional de Castilla La Mancha.

Como antes señalaba, nuestra Universidad es mayor de edad y por ende debe cambiar las sinergias iniciales y evaluar las actuaciones llevadas a cabo hasta este momento para poder configurar un proyecto mucho más atrayente para nuestros jóvenes. Hay que pensar que la universidad no es un fin en sí misma. Los estudios universitarios, hace mucho tiempo, dejaron de tener una finalidad completa para convertirse en un principio, bien profesional, bien investigador, o bien como generador de patentes para el progreso de la ciudadanía. Parece evidente que este modelo que diseñamos, mucho más creativo y posiblemente más difícil de poder implantar cuando se depende de cinco campus y dos subcampus, requiere, cuando menos, de un gran análisis social y político para saber si se debe seguir con el modelo regional o el  modelo nacional por provincias.

Crear grupos de investigación sé que es un aspecto de la Universidad nada fácil de llevar a cabo, y que en él se ha puesto un gran empeño, si hay que compaginarlo con la docencia y sobre todo con el gran problema de la selección del profesorado que, como se decía del tren, hace unos años, se sabe cuándo sale pero no cuando llega. Esto mismo pasa en todas las universidades de España, y por lo tanto en la nuestra, un profesor sabe cuándo entra pero no cuando es verdaderamente profesor o mejor dicho pertenece a uno de los dos cuerpos de titulares y catedráticos. No está bien definida la carrera universitaria como no lo está la carrera del docente y este problema también repercute muy negativamente en el campo de la especialización e investigación universitaria.

Hay veces que los cambios no son buenos pero en este campo es casi imprescindible. La Universidad Española sigue anclada en el siglo diez y ocho no sólo en sus formas sino también en sus contenidos. Por ejemplo, la minoría gobierna a la mayoría. No vale lo mismo un voto de un catedrático que el voto de un contratado o un ayudante que, entre otras cosas,  la mayoría de las veces, da más docencia que el catedrático. Las votaciones son ponderadas por estamentos como se hacía en la Edad Media. Entonces era entendible pero en estos momentos, ha pasado en demasía tiempo para que esto hubiere cambiado y se hubiese legislado estatutariamente un sistema representativo mucho más correcto como se hace en todas las votaciones del mundo. En definitiva apostamos por una Universidad mucho más dinámica, con mayor presupuesto y sobre todo con más implicaciones en el mundo de la investigación y de la tecnología.

9 Comentarios »

  • Charles dice:

    Bueno, lo cierto es que más allá de las enseñanzas y los programas propios de cada Facultad, sean de letras o de ciencias, desde las Universidades se debe preparar a los alumnos para que se enfrenten a un nuevo ecosistema digital. Ahora más que nunca necesitamos gente entrenada para gestionar la incertidumbre y capaz de afrontar una realidad distinta…..

  • Poesia Social dice:

    Erase una vez un Rey que puso un dictador….un putero campechano, un ejemplar ladrón…
    Le pillaron y huyó… con todos los gastos pagados por el pueblo al que robo… «la justicia es igual para todos» decian sus voceros por TV pero al que encarcelaron fue al rapero que le definió.
    Su hijo heredó… tambien las cuentas en Suiza del Emérito trincón… El resto de la Familia como buenos borbones… Golfos y ladrones…
    La carcunda encima les aplaudio y si no gritabas ViVa el Rey!! eras un mal Español… Y colorin colorado este cuento de chorizos se acabo…

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