El barrio del Perchel: una ocasión perdida

Emilio Nieto López, primer decano de la Facultad de Educación de Ciudad Real.- La iglesia de Santiago es un edificio religioso perteneciente al románico rural o tardío y al gótico cisterciense de finales del siglo XIII e inicios del siglo XIV con reminiscencias islámicas y está declarada como Bien de Interés Cultural desde 1982.

Esta iglesia  se ubicó en una zona de huertas y huertos que, por aquel entonces, ocupaban el espacio del actual barrio del Perchel y se edificó sobre una pequeña ermita. La torre de la iglesia que, en estos momentos es el campanario de Santiago, se construyó a principios del siglo XIII sobre una antigua  torre de vigilancia y defensa del lugar en fecha contemporánea a la destrucción de Alarcos.

            La nave central posee un artesonado mudéjar  del siglo XIV de tradición almohade realizado en madera policromada en amarillo oropimente bajo barnices. Posiblemente este retablo fue reutilizado del que desapareció de la sinagoga judía de Ciudad Real, dada la similitud que tiene con el artesonado de la Sinagoga del Tránsito de Toledo.

            El altar estaba presidido por la imagen de Santiago Apóstol, en un retablo Barroco que fue totalmente destruido al inicio de la guerra civil española por un grupo de fanáticos milicianos, verdaderos terroristas de la cultura española y eclesiástica, que se dedicaron a quemar, como también hicieron con la talla de la Virgen Blanca y destruir todo aquello que tuviera al algún signo cristiano y que tanto daño hicieron a la cultura y creencia de los ciudadrealeños, pero aún no han pedido perdón por tantos crímenes y desatinos cometidos.

             Muy cerca, entre las calles Estrella, Ángel, San Antón y Norte se encontraba la famosa Judería. En el año 1991, como muchos de los vecinos de Ciudad Real saben, apareció en la calle del Ángel una portada judía en perfecto estado de conservación y en las obras de remodelación  de la iglesia de Santiago llevadas acabo en el año 1985 se descubrieron sepulcros  y cadáveres de cristianos y judíos. Esto nos indica claramente  que en el barrio convivían ambas culturas.

Santiago formó parte,  juntamente con  San Pedro y Santa María, de los tres barrios o Colaciones originarios de Ciudad Real. En definitiva este barrio es uno de los más antiguos de la capital y en el que aún podemos leer la historia de nuestra ciudad. Como ha ocurrido en muchas ciudades de nuestro entorno, Toledo, Cáceres, Cuenca, Ávila las autoridades urbanísticas, con sensibilidad en el alma y con criterio  maduro y sensato pensaron en la historia de sus ciudades y optaron por conservar  todo aquello que de valor ecológico, social, histórico, cultural y antropológico,  vivía aún en sus calles, casas, palacios y  monumentos. Pero esto no ha sido siempre así ya que en el barrio del Perchel solamente se ha conservado la iglesia de Santiago  rodeada de casas y casitas y sin posibilidad de dotarla de una gran zona verde que sirva para contemplarla y admirarla.

            Creo que se ha perdido una ocasión histórica para convertir a este barrio o bien en un museo permanente y vivo en el que pudiéramos recrearnos en su historia o  por el contrario realizar una perfecta planificación urbanística en la que la iglesia de Santiago fuera el centro del barrio. Santiago  es acosada por todas las direcciones y por todos los puntos cardinales. Ya han comenzado las obras de encajonamiento, casi eterno, por el saliente; en breve comenzarán a derribar las casas del norte y donde solamente hoy hay casas de una planta, se autorizarán cuantas  plantas se estime conveniente como ha ocurrido en su parte poniente y en todo el casco urbano de Ciudad Real. Mucho me  temo que mis palabras no se tomen en consideración y, que como ocurrió con San Pedro por la parte del saliente que se ha edificado hasta el último metro  y por lo tanto sin poder ser visibilizada desde que se entra en Ciudad Real por la calle de la Mata, uno de los edificios más hermosos que  tiene la capital y como ocurrió con la plaza de los Remedios por el empecinamiento del concejal responsable que encajonó la ermita para siempre rodeándola de grandes edificios; ¡lástima me da¡ cuando paso por esa ermita que podría haberse contemplado desde todos los puntos cardinales. Santiago puede quedar encajonado para siempre entre pisos y más pisos, como si no hubiera espacio para construir  en la llanura manchega.

            El barrio del Perchel es un claro ejemplo de lo que nunca se debió consentir  por parte de la ciudadanía, hacer  a un concejal de urbanismo que, a mi entender,  ni sentía, ni quería a su capital y mucho menos comprendía del valor que tiene, para la sociedad, la conservación de su patrimonio; es cierto que para que esto suceda hay que sentir  y vivir nuestra historia y llevarla muy centro en el corazón. Cada uno de los equipos de gobierno municipal que nos han gobernado, han puesto, como se dice vulgarmente, “la era donde han querido”  y han manejado la piqueta de la destrucción de nuestro patrimonio como les ha venido en gana pero, eso sí, con el consentimiento o al menos sin la protesta correspondiente de la ciudadanía.  El barrio del Perchel se merecía y se merece una atención especial y un tratamiento singular  de los equipos de gobierno municipales al ser un espacio de la ciudad donde la fuerza y el coraje de sus vecinos  vibra permanentemente por  conservar sus tradiciones y su propia cultura como ocurre en la Semana Santa con la Dolorosa del Perchel.

Debemos apostar decididamente por llevar a cabo un trabajo serio y riguroso  para salvar lo que aún queda en pie y, de acuerdo con el criterio de los vecinos del barrio, dotar a Santiago de un gran espacio abierto, entorno a todo su perímetro, para que  su insigne iglesia siga siendo el orgullo y la pasión de las almas de los vecinos del Perchel y de todos los ciudadrealeños. Evidentemente esta nueva estructura del barrio, mucho más consensuada con los moradores del barrio, mucho más moderna y acorde con la ciudad abierta  que siempre he  deseado,  llevaría aparejada una nueva concepción urbanística pensada, meditada y razonada que hiciera posible que la iglesia de Santiago sea el centro del barrio. Causa dolor pasear por sus calles, y pensar  cómo podría haber quedado el barrio y cómo está en este momento. Creemos que esto no se lo merecen los vecinos del barrio del Perchel ni los ciudadanos de Ciudad Real.

            Se ha perdido, posiblemente para siempre, crear un barrio en el que sus calles fueran como las calles de una ciudad moderna, no como las calles que han diseñado  los correspondientes equipos municipales  para Ciudad Real, que como venimos diciendo parecen hechas para que por ellas siga caminando Don Quijote y Sancho,  queridísimos personajes del alma a los que como Dulcinea rendimos admiración, pero que evidentemente pertenecen a otros siglos que ya nunca podrán  volver. El barrio del Perchel podría y así debiera seguir siendo  o una reliquia histórica o un barrio moderno  con grandes avenidas y espacios verdes. No nos digan los señores concejales de urbanismo precedentes que esto no lo han hecho ustedes y que lo han hecho o mandado hacer a otras personas porque aún están los ladrillos calientes y el cemento hierve entre sus venas. Se me olvidaba decirles que hay otros materiales más modernos para construir y no solamente ladrillos rojos. Esto  lo digo, por si no se han dado cuenta de qué color son casi todas las fachadas de los nuevos edificios que se han construido y posiblemente se seguirán construyendo. El Perchel se merece un gran esfuerzo colectivo y la iglesia de Santiago un gran espacio abierto y libre.

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9 COMENTARIOS

  1. Emilín, la ocasión perdida fue entre los 70-80 del siglo pasado, cuando se demolió todo lo bonito que había en la ciudad sin el menor reparo.

    No me jodas!

    o es que como estaban los que a tí te molan de las gafillas a lo Matías Prats padre, fue una buena acción?

    Qué coño queda ahora del Perchel??? Nada más que cuatro casuchas que desentonan con los pisos horrorosos de alrededor.

    Ciudad Real es un Getafe, pero aún más cutre. Gracias a quienes solo querían edificar a toda costa dentro de Rondas. Esos muy mucho españoles…

    • Actualmente el monumento de la Iglesia de Santiago está rodeado por tres calles abiertas al tráfico rodado de vehículos y además tiene en su parte posterior unas construcciones adosadas que nada tienen que ver con el mismo y que han servido durante años para las actividades de la propia parroquia, incluso en su momento fueron una guardería para las familias trabajadora del barrio. La Iglesia de Santiago, que en diferentes fases desde 1980 hasta la fecha, ha ido recibiendo fondos del estado y de la comunidad autónoma, para una completa restauración, hasta convertirse en uno de los monumentos más importante de la ciudad, adolece sin embargo de un entorno adecuado que contribuya a ensalzarlo y permita incluirlo como atractivo turístico, además claro está, de poder hacer del barrio del perchel una de las partes mas emblemáticas de la Capital.

      Una peatonalización del entorno, en dos de las calles que rodean al monumento, este y oeste, la recuperación de la fachada norte donde están adosadas las construcciones que han servido para actividades parroquiales y la conexión de la Plazoleta de Santiago con la otra plaza de la ciudad, Agustín Salido, permitirá crear un perímetro alrededor del monumento y actual convento, que, sin lugar a dudas, se convertirá en uno de los mejores espacios de Ciudad Real. Se ganara un espacio único en el centro, se conseguirá embellecer el barrio más popular, dispondrá de un lugar para el turismo que nos visite y se relanzara económicamente la zona.

      En la actualidad se da la circunstancia de que existen dos solares sin construir al lado del monumento, uno de ellos dedicado a huerto urbano el año pasado, que pueden permitir el traslado de las dependencias anexas, utilizando solo su parte baja, y así recuperar la fachada norte, e igualmente tendrían continuidad las actividades de la parroquia en el barrio, incluso con mejores instalaciones. O se establece ahora el plan de actuación o quedaran pocas oportunidades cuando se terminen de edificar los solares.

      Una negociación entre los distintos agentes y propietarios que tienen que intervenir en la ordenación de la zona, Ayuntamiento de Ciudad Real, propietarios privados, Junta de Comunidades, Obispado y el reciente titular de la Parroquia para ver sus necesidades de actividad, permitirá diseñar uno de los espacios turístico más importante y emblemático de la ciudad. Esto es la Política Municipal con Mayúsculas: crear nuevos espacios y recuperar la ciudad para nuevas actividades económicas.

  2. Bueno, también debemos traer a la memoria que en el siglo XV la aljama fue asaltada y masacrada, y cuando la Inquisición se instauró en la ciudad, huyeron en masa. Siglos después fueron instalándose en el lugar pescadores y agricultores cristianos en lo que hoy conocemos como barrio ‘El Perchel’.
    Y no me queda más remedio que hablar de ellos…..

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