El rector subraya la colaboración del Gobierno regional y la UCLM para garantizar la suficiencia financiera de la institución académica

La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha celebrado hoy la apertura del curso académico 2021/2022 en el Campus de Albacete con un acto que ha estado presidido por el rector, Julián Garde, y al que ha asistido la consejera de Educación, Cultura y Deportes, Rosa Ana Rodríguez. Ante un escenario que ha contado con las oportunas medidas sanitarias y de seguridad a causa de la pandemia, el rector ha subrayado importancia de conseguir nuevos acuerdos entre la UCLM y el Gobierno regional que garanticen la financiación estable de la institución académica para los próximos años.

El Paraninfo universitario del Campus de Albacete ha acogido esta mañana el acto de apertura del curso académico 2021/2022 de la Universidad de Castilla-La Mancha, la primera que preside como rector Julián Garde. Una apertura de curso, tal y como dijo, “especial”, puesto que “se inicia el primer curso en el que recobramos nuestra normalidad casi total”, en referencia a la pandemia. Momento en el que tuvo palabras de recuerdo para aquellos compañeros de la UCLM que ya no se encuentran entre nosotros y de agradecimiento para la ciencia, gestores y sanitarios, ya que estamos cerca de la inmunización y protección total”. Esfuerzos, dijo, a los que también contribuye la UCLM, primera universidad española en obtener la certificación de Seguridad y Salud frente al COVID-19 en el Trabajo de AENOR, y pionera en llevar a cabo un proyecto piloto de cribado de SARS-COV-2 con voluntarios/as en todo los campus y sedes de la institución.

En este contexto, Julián Garde ha puesto en valor el “papel trascendental” que tiene la investigación y que recae en los investigadores e investigadoras, “qué magnífica manera de demostrar de forma palmaria que la investigación nunca es un gasto para la sociedad y siempre, una magnífica inversión”. Investigación que, junto a la docencia, transferencia, difusión cultural y práctica deportiva, representan las misiones que abandera la UCLM y que, en estos tiempos de incertidumbre, tal y como señaló, la institución académica las ha llevado a cabo con un “formidable trabajo” con el fin de “conservar nuestra consideración como institución universitaria de carácter presencial, necesaria para lograr la formación completa de nuestros jóvenes y para ayudar en el progreso”, defendió Garde.

La investigación, como una de las misiones de la UCLM, continuó el rector, sería inalcanzable sin el compromiso del Gobierno regional, “un factor fundamental”, afirmó. Por ello, quiso poner en valor la colaboración entre ambas instituciones. “Es por esto por lo que el Gobierno regional y la UCLM han de trabajar por conseguir nuevos acuerdos para los próximos años. Acuerdos basados en el cumplimiento de objetivos, capaces de garantizar la financiación estable de nuestra institución en los tiempos venideros”, indicó el rector, a lo que añadía que con esa capacidad financiera se podrá hacer “lo que los estudios y análisis oficiales aseguran que hacemos bien”.

Durante su exposición, en la que el rector destacó que el progreso social se convertirá en una realidad si se apoya en la “sociedad del conocimiento”, recordó los éxitos de los investigadores e investigadoras de la UCLM, quienes han conseguido un total de 51 proyectos por más de 6 millones de euros en la última convocatoria del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación. En este sentido, hizo alusión a la convocatoria regional de ayuda a la realización de proyectos científicos y transferencia tecnológica, recién abierta, y que contempla en una de sus partidas la destinada al retorno y retención del talento.

De otro lado, Julián Garde indicó que durante el curso 2020/2021 que la UCLM ha sido una de las instituciones universitarias con índices de presencialidad más altos, por lo que rindió tributo a todos los profesores y profesoras, al personal de administración y servicios, y a los estudiantes “por su formidable esfuerzo”.

En este nuevo curso que comienza, el rector habló de un aumento en el número de estudiantes, con datos provisionales, que reflejan que, a día de hoy, la UCLM cuenta con 5742 alumnos de nuevo ingreso en los distintos grados, mientras que el pasado año eran 5474 los estudiantes, lo que supone un incremento del 10 por ciento, teniendo en cuenta aquellos que superaron con éxito las pruebas de la EvAU.

En su alocución, el rector recordó que la Universidad regional tiene posicionadas trece áreas científicas entre las mejores del mundo en la versión del prestigioso ranking de Shangái, un logro colectivo, pese a haber vivido la institución situaciones extraordinarias como la pandemia, la tormenta de nieve Filomena o un ciberataque, que sirvió para demostrar “los excelentes profesionales” del área TIC de la UCLM, como subrayó Garde, mientras añadía que ante la adversidad se sale reforzado y con el mismo planteamiento y estrategia: serenidad y compromiso.

Durante su intervención en el acto de apertura, al que asistió la consejera de Educación, Cultura y Deportes, Rosa Ana Rodríguez; el alcalde de Albacete, Emilio Sáez; y el presidente del Consejo Social de la UCLM, Félix Sanz Roldán, así como distintas autoridades civiles y militares, el rector se refirió también al anteproyecto de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), “que me genera dudas en su formato actual”, dijo, aunque sí compartiendo aspectos como “la necesidad de incentivar la transformación del sistema universitario”, al igual que algunas de las reformas que prevé en materia de igualdad e inclusión.

Con la premisa de que la enseñanza debe poner al estudiante en el centro del tablero, Julián Garde, se dirigió a todos ellos para expresar su empeño en que la Universidad continúe siendo “un lugar en el que las personas confluyan y puedan prosperar desde el punto de vista intelectual y humano”, señaló, a la vez que recordó que, aun estando inmersos en una crisis sanitaria, se debe de mirar todos juntos hacia adelante para idear y alcanzar nuevos horizontes.

Por su parte, la consejera de Educación, Cultura y Deportes, Rosa Ana Rodríguez ha hecho público el compromiso del Gobierno regional de “aumentar la nominativa de la UCLM para así garantizar el adecuado funcionamiento de la institución, considerando el proceso de implementación e implantación de las nuevas titulaciones puestas en marcha en la pasada legislatura”. Igualmente, en su intervención, se ha referido al compromiso de trabajar juntos en el desarrollo de un nuevo contrato-programa que seguirá haciendo posible que la UCLM continúe creciendo y siga siendo el motor de desarrollo regional.

Memoria del curso 2020-2021

En el transcurso del acto de apertura –y cumpliendo con el ceremonial-, la secretaria general, Isabel Gallego, leyó la memoria académica del pasado curso, un documento que presenta la actividad desarrollada por la institución en ese período. En ese curso, “extraordinario” y “desarrollado en circunstancias tristemente especiales”, Gallego reseñó que, a diferencia de otras instituciones, “la UCLM optó por la mayor presencialidad segura” y la “cercanía” y extremó las actuaciones para garantizar un retorno a las aulas con la máxima seguridad, hecho que hoy permite celebrar que “durante el curso anterior no se produjera ni un solo brote de coronavirus en nuestras aulas”. En el ámbito de la docencia, la secretaria académica informó de que la matrícula de grado y máster creció un 2,3 % respecto al curso anterior -un 12,2 % en la de máster-, alcanzando los 25 151 alumnos, a los que hay que sumar 1554 doctorandos y 2428 estudiantes que cursaron algún título propio.

En cuanto a la evolución de la investigación, la secretaria general apuntó que los grupos de investigación de la UCLM captaron en 2020 a través de convocatorias competitivas europeas, nacionales y regionales 40,25 millones de euros; que el plan propio de investigación inyectó más de 11,5 millones de euros a los grupos; y que se prestaron servicios de transferencia del conocimiento por un importe superior a los 2,4 millones de euros. Asimismo, recordó que, pese a la situación de pandemia, la UCLM mantuvo la cuarta de sus misiones encomendada, la cultural, con la recuperación del programa ‘Cultura de Estío’ y la programación de 46 cursos de verano.

Junto a las misiones, Isabel Gallego indicó que la Universidad regional afrontó el curso pasado grandes retos como el de la sostenibilidad social, con la concesión de 233 ayudas para estudiantes en situaciones especiales o la aprobación del I Plan de Igualdad; la transformación digital, donde se avanzó en la elaboración de la Estrategia UCLMdigital; la internacionalización, con la llegada a sus aulas de 273 estudiantes de distintos países y procuró la formación de 213 estudiantes en universidades extranjeras; y la vinculación con el entorno. Respecto a esta última, Gallego aseguró que la UCLM “ha redoblado” sus esfuerzos para darse a conocer a la sociedad y que han sido “innumerables” las actuaciones que “hacen visible el compromiso que como institución tenemos contraído con nuestra Comunidad Autónoma”, destacando entre todos ellos el programa UCLM Rural.

Para hacer frente a las misiones encomendadas y los retos, la secretaria académica indicó que la UCLM contó en el curso 2020/2021 con una de sus “principales fuentes de riqueza”, su capital humano, viendo crecer la plantilla de personal docente e investigador en un 2 % y la de personal de administración y servicios en un 1,4 %; con medios materiales, que quedan reflejados en la finalización de diferentes obras; y con medios económicos. En este último capítulo, los datos, dijo, “no reflejan crecimiento”, ya que el resultado presupuestario de la UCLM en el ejercicio 2020 arrojó un déficit presupuestario de 15,1 millones de euros y el presupuesto aprobado para 2021 de 269,13 millones de euros desciende ligeramente con respecto al ejercicio anterior.

Lección inaugural

Otro de los momentos más solemnes de la ceremonia se correspondió con la lección inaugural “Enfermedades ‘oscurecidas’: una mirada desde el modelo del cáncer”, a cargo del catedrático de Historia de la Ciencia José Martínez Pérez, quien se ocupó de explorar el fenómeno que sugiere denominar “oscurecimiento de una enfermedad”,  a lo que denominó como el proceso mediante el cual una enfermedad ve reducido el interés y la preocupación con que es contemplada por un grupo humano, quedando así “oscurecida” con respecto a otras.

Este fenómeno, que puede afectar en algún momento a un proceso morboso determinado en función de la manera en que operan sobre él diferentes fuerzas, continuó, posee consecuencias casi siempre desfavorables sobre las actuaciones dirigidas a su control sanitario. “No se trata, pues, de que una enfermedad sea “oscura” por su naturaleza o su comportamiento clínico, sino que el “oscurecimiento de una enfermedad” supone el resultado de la actuación sobre ella de una serie de fuerzas, entre las que ocupan un lugar destacado las que son generadas por los propios seres humanos”, afirmó.

Para desarrollar su exposición, Martínez Pérez tomó como modelo el caso del cáncer. Un grupo de enfermedades que estuvieron ensombrecidas durante mucho tiempo, como explicó, debido a una serie de factores, entre los que destacó los de índole científico -el modo de interpretar la naturaleza de la enfermedad-, social -la presencia de fenómenos como las guerras o las crisis de subsistencia que acaparaban la preocupación de los ciudadanos-, los culturales -la ética de la relación médico-enfermo- o la ansiedad que producían otras enfermedades, como las epidémicas.

A partir del siglo XIX, el cáncer fue perdiendo su condición de enfermedad “oscurecida” por la progresiva acción de una serie de fuerzas, tal y como explicó, que habrían impulsado al cáncer hacia un lugar de privilegio entre las preocupaciones sociales de los ciudadanos de los países desarrollados y que habrían conducido a que se fuera configurando una suerte de “cáncer actual”. Para concluir, Martínez Pérez expuso los riesgos de que esa posición pudiera ceder ante situaciones como la crisis económica y a la acción de la actual pandemia, advirtiendo de la necesidad de mantener los logros que se han ido alcanzando a lo largo de la última centuria en relación con la lucha contra el cáncer y poder así seguir avanzando en su control.

La Asociación Musical de la UCLM ha sido la encargada de amenizar la ceremonia con diferentes piezas musicales, a carago de María Escales Tur (clarinete), Fátima Calonge De la Torre (Fagot) y Azucena Álvarez Cordero (flauta).

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