Ciudad Real sigue amurallada

Emilio Nieto López, primer decano de la Facultad de Educación de Ciudad Real.- Cuando  nos acercamos al recorrido que, un día, con un par de bueyes  y un arado romano, el mismo Alfonso X el Sabio realizó para delimitar  por donde debía ir la muralla que   separaba la ciudad del campo agreste dominado por los calatravos, nos damos cuenta que durante estos años de destrucción de la inmensa muralla, llamada por algunos “cerca”, se ha ido construyendo una muralla mucho más elevada  y de materiales menos nobles que los que utilizaron nuestros antepasados de los siglos trece y catorce para amurallar nuestra ciudad.

Sí, Ciudad Real tiene una gran muralla pero hecha de ladrillo rojo y feo. Esta muralla, que se ha edificado muy rápidamente, mide casi veinte metros  de altura  en oposición a aquella magnífica muralla de unos seis o siete metros  con más de 18 torreones y ocho puertas, más aún, esta nueva muralla de ladrillo no guarda ninguna simetría ni  tiene ninguna identidad, eso sí recorre casi el mismo surco que sirvió para la planificación de la hermosa muralla en forma de elipse cuya parte mayor, desde la antigua puerta de la Ciruela hasta la puerta de Toledo, medía 2.004 varas y en su parte más angosta, desde la puerta de Alarcos hasta la de Calatrava, unas  1.800 varas.

La nueva muralla  se ha realizado, con el beneplácito de las diferentes  corporaciones municipales tanto de un color como del otro y en algún caso, muy significativo en Ciudad Real, bajo ningún color como se definían los independientes.  En todos los casos se ha dejado hacer sin poner cortapisas y lo que parece peor, sin tener en consideración que, donde hoy hay una muralla de ladrillos y de hormigón que tanto afean a nuestra ciudad, estuvo una joya llamada la muralla de Alfonso X el Sabio, fundador de Ciudad Real.

Durante muchos años la ciudad estuvo encorsetada y  yo diría atada a la muralla, al menos muy condicionada en su crecimiento y expansión pero esa atadura me parece que obedecía  más al sentimiento de remordimiento  que pesaba sobre las diferentes  corporaciones municipales por la destrucción total  de la joya de la muralla destruida que  por el deseo de romper el cerco creado por el fundador de la ciudad.

Nadie puede poner en duda que todos somos culpables de la destrucción de la muralla de nuestra ciudad, porque todos, unos más que otros  hemos colaborado esparciendo  piedras sacadas de la muralla para realizar obras municipales y particulares. La destrucción de la muralla ha sido, sin duda, el mayor agravio cometido contra la cultura y el patrimonio que jamás se ha realizado en Ciudad Real desde su fundación a pesar de las barbaridades  y atropellos cometidos por socialistas y comunistas contra archivos, bibliotecas, iglesias y catedral en la guerra civil española.

Es cierto que las murallas sufrieron muchos avatares, unos cometidos por los calatravos que acechaban para  conquistar la plaza real fortificada, o bien  por las inclemencias del tiempo como ocurrió en 1508 por el desbordamiento del río Guadiana que inundó toda la ciudad causando graves daños a la muralla, en otras ocasiones con el consentimiento del ayuntamiento  como ocurrió en 1767 que se derriba el primer tramo de la muralla para  acceder al Hospital de las Carmelitas o  cuando en los años 1853 a 1862  se derribó el tramo comprendido entre la puerta de la Mata y Toledo para obras municipales o para desecar la famosa laguna de los Terreros y por fin,  en reunión plenaria del consistorio municipal regido por el socialista D. José  Maestro,  el  31 de octubre de 1932 acuerda comunicar a los propietarios de las partes de la muralla que aún estaba en pie, que derriben la muralla y si no lo hacen será el propio ayuntamiento  el que lo ejecute pasando las costas correspondientes  a sus respectivos propietarios. Así termina este gravísimo atentado contra el patrimonio de todos.

Decía que la muralla de Alfonso X el Sabio  se destruyó porque un montón de analfabetos se encargaron de la “cosa” publica municipal, y, o no quisieron o no supieron  mantener lo mejor que tenía Ciudad Real para la posterioridad, sin embargo   si han sabido construirnos una nueva  muralla de ladrillo rojo  todo a lo largo del circuito ovoide donde, en el siglo pasado, aún se podía comprobar por donde iban los muros y puertas de la  amurallada ciudad del Rey.

Aquella muralla, con  sus tres primeras puertas, Toledo, Alarcos y el  Portigo de Santa María, ésta última para dar acceso de entrada y salida a la ciudad vieja de Santa María del Guadiana, daba a la ciudad un gran prestigio y una gran visibilidad  para todas las poblaciones  que nos rodeaban, de tal manera que la destrucción de la muralla  estuvo acompaña del decaimiento  cultural y social de la ciudad  hasta el punto de  que la capitalidad se trasladó a Almagro y muchos de los pueblos cercanos, como Valdepeñas, Puertollano, Alcázar etc. llegaron a considerar a  nuestra ciudad como la “ capitaleja”  entre otras cosas, debido al deterioro y estado lamentable de sus calles y de sus instituciones.

Las tres puertas de inicio  planificadas y mandadas construir  por Alfonso X  para hacer más fácil la defensa de la ciudad  se cerraban al anochecer y se abrían al salir el sol ,según  nos dice Hervás, fueron aumentando paulatinamente conforme iban ampliándose las necesidades que tenía la ciudad:  así  nos dice Delgado Merchán que la puerta de Granada que recibía los rayos del sol a mediodía, ya existía en el siglo XV con el nombre de puerta de Miguelturra, aunque hay historiadores que nos dicen que fue mandada construir por Carlos I de España y V de Alemania.

La puerta de La Mata que miraba al sol naciente, estaba guarnecida por dos  grandes torreones con el escudo de los Reyes Católicos como ocurría con la Puerta de Alarcos por lo que se entiende que fueron ellos los que mandaron construirlas.  La imponente puerta de Alarcos, que miraba hacia la antigua ciudad de Alarcos, construida  por Alfonso XVIII y destruida por Almansur,  era una puerta con cuatro soberbias Guardas en la Quatermión de sus torres; Pero según nos cuenta  Ramírez de Arellano en 1893 esta puerta estaba constituida por  un sencillo arco sin más adornos que el Blasón de España entre dos reyes de armas.

La puerta de Ciruela (antes llamada Cihiruela) según Eduardo  Portuondo existía desde principios del siglo XVII  siendo  su construcción de la misma fecha que  la Puerta Calatrava. A la entrada de esta puerta  se negoció por parte del alcalde de la ciudad con el general francés Sebastini para que la capital no fuera quemada y saqueada por sus tropas. La puerta Ciruela fue remodela por la llegada del ferrocarril ampliándose su arco y su construcción. Tenemos una magnífica descripción de esta puerta realizada por Domingo Clemente quien nos relata perfectamente su configuración arquitectónica. Esta remodelación se realizó por el arquitecto D. Cirilo  Vara y Sosa siendo regidor de la ciudad D. Enrique de Cisneros y Nuevas.

La puerta del Carmen era de una construcción sencilla de poco valor artístico y constaba de un solo arco apoyado sobre dos pilares y se abrió en el siglo XVIII  entre las puertas Toledo y el postigo de Santa María para dar servicio de entrada y salida al convento de los Carmelitas Descalzos  que se encontraba en los terrenos del antiguo Hospital Provincial sito donde se ubica actualmente el periódico Lanza.

En definitiva las ocho puertas de la muralla coincidían con las actuales entradas y salidas de Ciudad Real y por lo tanto muy poco ha cambiado la configuración de nuestra ciudad en relación con la que mandó construir Alfonso X. El Sabio. Siendo esto así me parece que sería una gran apuesta de futuro reconstruir una a una las seis puertas que aún siguen destruidas. Digo seis porque la puerta de Toledo se mantiene en pie y la Puerta de Santa María se ha edificado en el siglo XX a imagen y semejanza de la que se construyó en el siglo XIII.

Creo que sería una buena iniciativa para este gobierno municipal y para los que puedan venir en el futuro, de tal manera que se debería fijar un montante económico suficiente para que en una legislatura se levantara una puerta tal  y así sucesivamente siguiendo los dibujos que nos presenta  José Golderos Vicario en su obra:   Siete siglos  a través de sus calles y plazas 1.245- 1945.  Estas puertas deberían ocupar las rotondas de las calles que llevan su nombre.

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29 COMENTARIOS

  1. Para hacer una muralla
    Tráiganme todas las manos
    Tráiganme todas las manos
    Los negros sus manos negras
    Los blancos sus blancas manos
    Una muralla que vaya
    Desde la playa hasta el monte
    Desde el monte hasta la playa
    Allá sobre el horizonte

    ¡tun tun! ¿quién es?
    Una rosa y un clavel…
    ¡abre la muralla!
    ¡tun tun! ¿quién es?
    El sable del coronel
    ¡cierra la muralla!
    ¡tun tun! ¿quién es?
    La paloma y el laurel
    ¡abre la muralla!
    ¡tun tun! ¿quién es?
    El alacrán y el ciempiés…
    ¡cierra la muralla!

    Al corazón del amigo abre la muralla
    Al veneno y al puñal cierra la muralla
    Al mirto y la yerbabuena abre la muralla
    Al diente de la serpiente cierra la muralla
    Al ruiseñor en la flor abre la muralla…

    Alcemos una muralla
    Juntando todas las manos
    Los negros sus manos negras
    Los blancos sus blancas manos
    Una muralla que vaya
    Desde la playa hasta el monte
    Desde el monte hasta la playa
    Allá sobre el horizonte…

  2. «Lo que marca el fracaso del comunismo no es la caída del Muro de Berlín, en 1989, sino su construcción en 1961».

    Jean Francois Revel

  3. Esto es el comunismo en estado puro.Arruinar al País mientras los suyos viven de lujo.Esta banda de delincuentes pretende ahogarnos de lo que ya nos está ahogando el Felon.

  4. Yo si considero la idea interesante, no se pretende resucitar lo ya perdido pero al menos no olvidarlo.
    Yo añadiría que junto a la puerta de Toledo a pequeña escala se levante una maqueta del Ciudad Real medieval, sería una añadido turístico más a la Puerta de Toledo. Serviría además de visita turística, de aprendizaje para nuestros escolares, a fin de que de algún modo conozcan nuestra historia pasada y perdida.
    Prefiero estas medidas que lo que muchos ayuntamientos se gastaron en monumentos, en la época de Zapatero, en las rotondas, con el Plan PLANE que encima nos arruinó.

  5. Magnífico el artículo sobre lo que fue y no pudo ser, pero no por sacar ‘tajada’ política diciendo que la culpa es de socialistas y comunistas porque esta muralla y ‘otras’ no las han derribado solo estas ideologías, han sido todas, por cierto, empezando (por razón cronológica) con los mencionados Reyes Católicos, que más bien fueron Reyes Fanáticos (Santo Oficio de la sanguinaria e intolerante Inquisición, expulsión e incautación de bienes de los judíos, extensión religiosa americana a golpe de espada). Respecto lo de construir de nuevo las puertas de las murallas, ya lo intentó como alcalde Gil-Ortega pero los arqueólogos lo disuadieron diciendo que serían ‘falsos históricos’ más propios de recreaciones de parques temáticos (esto último lo dice servidor).

    • Ciudad Real fue zona republicana durante la guerra civil y sus destrozos contra el patrimonio histórico numerosos. También cometieron todo tipo de abusos y asesinatos.

      Es la Historia de tu partido, analfabeto.

  6. La mayoría de ciudades españolas tuvieron su muralla defensiva. Pero solo en Ciudad Real se llora tan a menudo por su derribo, algo que era completamente necesario para la expansión de la ciudad y su modernización. Aunque, efectivamente, lo que se construyó posteriormente casi que fue menos estético aun, pero por lo menos más práctico.
    Muchos piensan, cuando se habla de muralla, que la nuestra era algo parecido a la de Ávila. Pero la triste realidad es que no era más que un montón de piedras y tierra amontonados; vamos, una cerca de toda la vida.
    Resulta curioso que muchos piensen que aquella pared de pedruscos, puestos a lo loco, podría haber interesado al turismo de hoy en día.

    • Sea de sillares bien tallados o de argamasa y piedra como aludes era nuestra historia y la hemos perdido, al igual que las puertas que tenía. Ya no se puede hacer nada salvo donde aparezcan restos sacarlos a la luz, aunque sea solo la base.
      Si podemos hacer la recreación de una maqueta en algún parque, a fin de poder comprender cómo fue el Ciudad Real medieval y en alguna rotonda recrear las puertas. Siempre será más interesante que poner monumentos, por llamarlos de alguna forma como se pusieron en muchas ciudades con el famoso PLANE del más inútil presidente que ha tenido España, Zapatero, aunque Pedro Sánchez lo va a adelantar.

  7. La llamada puerta de Santa Maria, es la puerta de la capilla del desaparecido convento de la calle Altagracia.
    Que tras su derribo, estar almacenado en instalaciones municipales, durante la época en que Lorenzo Selas, la reedifucaron en ese lugar, al igual que le dio al arco del Torreón la forma actual.

    • La llamada Puerta de Santa María no es la puerta de la capilla del convento de la calle Altagracia, sino una réplica bastante mal hecha. Lo único auténtico en ella es la imagen de la Virgen.
      Cuando se derribó el convento la puerta se desmontó y las piedras estuvieron en el cementerio porque se iba a reconstruir allí, pero por motivos que desconozco al final se hizo una réplica que es lo que hoy vemos.

  8. En vez de construir puertas falsas inventadas sacadas de los dibujos de José Golderos, los cuales no se basan en nada más que en su imaginación, lo que habría que hacer es la limpieza y restauración completa del único tramo de la muralla que se conserva, en la Ronda de la Mata. Que se haga un estudio arqueológico serio, se adecúe el entorno eliminando los cipreses y palmeras que la están destruyendo, se reconstruyan las almenas y que pueda ser visitable y accesible en su zona superior. Y que se haga esta restauración con rigor, no como la chapuza que hicieron con la Puerta de Toledo.

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