Ciudad Real: El obispo preside la eucaristía en la jornada nacional de Mano Unidas

Eduardo Muñoz Martínez.– Este domingo se celebró la Jornada Nacional de Manos Unidas, y con tal motivo el obispo de la Diócesis de Ciudad Real, Gerardo Melgar, presidió la eucaristía celebrada a las doce del mediodía en la Santa Iglesia Catedral Basílica, a la que asistieron unas trescientas personas, además de un numeroso grupo de miembros y voluntarios de la Organización no Gubernamental para el Desarrollo, que junto con el coro de la Parroquia de Santiago, Apóstol, de nuestra ciudad, se encargaron de las lecturas, cantos, peticiones, moniciones, etcétera.

En la homilía el prelado profundizó en el sentido de la Jornada, en el contenido de la Campaña contra el Hambre de este año, presentada bajo el lema «frenar la necesidad está en tu mano». Los medios de comunicación, decía él, nos hablan de personas, de niños, de colectivos que pasan hambre.

Nos sentimos mal al verlas, apuntaba, sintiendo lástima, rabia…, de que esto sea así en pleno siglo XXI. Tal vez nuestro compromiso no vaya más allá de ahí, mientras que a nosotros nos sobra tanto en la vida, tantas cosas que no son necesarias, mientras que a muchos les falta lo más elemental.

Tienen hambre no solo de pan, que también, sino de otras necesidades que no pueden cubrir. A veces nos solemos excusar en buscar «culpables», en criticar a los poderosos, a los políticos, a las grandes potencias…

Es verdad que tienen una gran responsabilidad, indicaba Melgar, pero nosotros no podemos quedarnos fuera. Se nos invitaba a implicarnos, con nuestro compromiso, con nuestra concienciación, con nuestro trabajo, hasta que desaparezca este problema en la humanidad.

Hemos de contribuir, nos exhortaba a ello don Gerardo, a crear un mundo más humano, más fraterno, más solidario, en el que lográramos una auténtica globalización de la justicia, de la solidaridad, de la igualdad, para que la persona sea el centro de la liberación del «salvaje capitalismo» que campa a sus anchas, enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza a la mayoría. En definitiva, concluía el obispo, como cristianos que somos, no podemos desentendernos del problema del hambre en el mundo.

Cabe destacar que en la colecta se notó la generosidad de los oferentes, a la hora de ayudar al fondo de la ONGD, que ayudará, obviamente, a sufragar los proyectos de desarrollo asumidos por Manos Unidas, de los que ya hemos hablado en otro momento.

Relacionados

1 COMENTARIO

  1. Resumiendo………….al no implicarse dios con su amor infinito, nos pasa la patata caliente a nosotros ¿ entonces eso del amor divino hacia su creacion es un timo inventado por los » vividores no ?

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img