Tierra

“Tierra”, una palabra que puede significarlo todo, pero sólo si somos conscientes de que es nuestro planeta; el hogar que debemos cuidar y proteger, y que sin él no podríamos existir.

Con esa idea se abrió el telón del Teatro Quijano, una tarde de abril de 2023. En frente, cientos de personas, de todas las edades, fuimos allí convencidos de que nuestros hijos iban a descubrir la manera de hacer realidad el sueño de mantener vivo el tercer planeta de este sistema solar: un mundo de color azul que alberga el secreto mejor guardado del universo, LA VIDA.

Sobre el escenario, una niña enamorada de la fantasía y de la magia se iba a convertir en la heroína de esta historia. Su nombre era Aurora y contaba como escudero con Zeo, un compañero inseparable, con el corazón de trapo y su fiel amigo. Juntos formaron la pareja ideal para lograr su gran misión: concienciarnos del Cambio Climático y de sus consecuencias. El viaje por las estrellas al que nos invitaron Olga, Juan y Rubén fue emocionante, y el mensaje llegó, y lo hizo alto y claro, de forma sencilla y emotiva en algunos momentos. Para darle cuerpo a la representación, estuvieron bien acompañados por una voz en off, sublime, de Tom Medina; y el sonido e iluminación pusieron el toque de calidad a la obra, de manos de Javier.

Hasta aquí, ya podríamos calificar de genial la tarde del sábado, pero sería injusto y me quedaría con una pequeña porción de la realidad. Esta idea llamada «Tierra» no sólo se detiene en la importancia de sanar nuestro planeta, como cantaría Michael Jackson en Heal de Word, va mucho más allá. En todo este entramado de marionetas, en donde podemos descubrir la diversidad de personalidades que nos rodean habitualmente, hay mucho más. Se juega con los sentimientos: tristeza, enfado, egoísmo y esperanza, y se van entrelazando para dar paso a los personajes con los que dialoga Aurora. Ratín, El rey Basu, Turo, Orange, Repi, … Un grupete de títeres que pusieron el alma en hacernos sonreír a todos. Los espectadores más pequeños han percibido esas emociones, y han bailado, cantado y hasta se han asustado. Por momentos, he viajado hasta mi infancia y he disfrutado de lo que esos rostros estaban experimentando, la inocencia de cuando yo era crío.

En todas las historias hay un tenebroso lado oscuro, en este caso es el Emperador Vilán, imprescindible en cualquier cuento o relato que desee tener su puntito de sal, y que aportó justo lo que le faltaba a la obra. Me quedé con las ganas de aplaudir. ¡Ah! ¡Pues no!, lo hice bien fuerte, y muy agradecido por el trabajo que rubricaron. Y, cuando miré a mi alrededor, descubrí que no estaba solo en ese reconocimiento a una labor bien forjada. ¡Merecida ovación!

Ya estábamos dispuestos a levantarnos, y llegó la sorpresa final… ¡Las Rockers!, entusiasmadas con su mensaje y que nos hicieron sacar una última sonrisa. ¡Enhorabuena a todas!

Me voy a despedir ya; si continúo contado cosas desvelaré demasiado y esta obra de teatro infantil (familiar) hay que ir a verla. Nada es comparable como el acomodarse en una butaca, rodeado de gente, y sentir la voz de los actores y títeres. Si tenéis la posibilidad de ir a verla, ¡no lo dudéis! Vuestros hijos, y el niño que lleváis dentro, os lo agradecerán.

Los Bichos de Luz lo han vuelto a lograr, con mucho esfuerzo y pasión a raudales han hecho florecer un sueño…

TIERRA, una idea y mucho más que un lugar.

Teatro Quijano de Ciudad Real 15-04-2023

Julián García Gallego (Sin palabras mudas)

JYDC
Sin palabras mudas

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