Eduardo Muñoz Martínez.- Aunque el pasado verano comenzaban a desarrollarse los primeros eventos programados con motivo de la efemérides, será el próximo 8 de septiembre, – en que celebraremos la Natividad de la Virgen María -, cuando realmente se cumplan 85 años de la llegada de las Religiosas Adoratrices a nuestra ciudad en un ya lejano 1939.
Dentro de este amplio elenco de actividades, se encuadra,sin duda, la Eucaristía de Acción de Gracias que el próximo sábado, día 15, de este mes de junio, se celebrará, a las 20:30 horas, en la Parroquia de Santiago, Apóstol, que será presidida por los sacerdotes de esta comunidad parroquial, Rafael Melgar Martín – Fontecha y Antonio Ruiz García.
Tres hitos son la clave, cabe entender, que marcan su carisma recibido y que ahora, una vez más agradecen, de oración y liberación. Nos detendremos en dos frases de Santa María Micaela, «El mundo es para mí un sagrario», y «Por una sola daría yo la vida», y el testimonio de que «a través de sus proyectos, viven comprometidas con la mujer explotada por diferentes formas de esclavitud».
Es fácil que surjan, por parte de una parte de la ciudadanía, al menos, un par de preguntas cuyas respuestas llevan a hacer un poco de historia. Quién fue Santa María Micaela? Quienes son las Religiosas Adoratrices del Santísimo Sacramento?
La Congregación fue fundada por María de la Soledad Micaela Agustina Antonia Bibiana Desmaissieres y López de Dicastillo, -Santa María Micaela del Santísimo Sacramento -, que nace en Madrid, en 1809, y allí fallece, en1865, viviendo en 1857 la profesión de las primeras Religiosas Adoratrices del Santísimo Sacramento. María Micaela fue beatificada en 1925, y canonizada nueve años más tarde, por Pío XI, Achille Damiano Ambroglio Ratti, que nació en 1857, en Desio, falleciendo en Ciudad del Vaticano, en 1939, Papa 159 de la Iglesia Católica.








