Hoy se conmemora el Día Mundial Contra el Cáncer y, por este motivo, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha quiere destacar el importante papel que juega la Fisioterapia en la recuperación de los pacientes, apoyando la intervención multidisciplinar, y ayudando a mantener una buena calidad de vida, durante y después de los tratamientos.
El objetivo de la Fisioterapia oncológica es ayudar tanto antes de la intervención, como en el tratamiento de recuperación y durante la vida del paciente después del cáncer, siendo más eficaz cuanto más temprana sea la intervención.
Además, los expertos señalan el beneficio, tanto a nivel físico como emocional, del Ejercicio Terapéutico, siempre bajo la supervisión del fisioterapeuta, como herramienta imprescindible en la recuperación de un proceso oncológico. Este ejercicio, en una fase inicial, debe ser individual y adaptado a las necesidades y grado de tolerancia al mismo que tenga el paciente afectado.
Así se viene realizando en las distintas delegaciones provinciales de la Asociación Española Contra el Cáncer en Castilla-La Mancha, o en la Asociación SAMPO (Servicio de Apoyo Multidisciplinar al Paciente Oncológico), siendo ésta la primera asociación regional incluida en el mapa de derivación de ejercicio supervisado a pacientes con cáncer, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Retomar la vida cotidiana después de los tratamientos no es tarea sencilla. En este sentido, numerosos estudios confirman que la Fisioterapia ayuda en el proceso de recuperación tras una operación y evita posibles complicaciones tras la cirugía, como es la perdida de movilidad, tratamiento de cicatrices retractiles, fibrosis, y el cansancio o dolores varios.
La Fisioterapia, tiene un papel muy importante en los problemas relacionados con la cirugía, radioterapia y quimioterapia tales como: limitación articular, contracturas o adherencias. Las técnicas aplicadas, en función del tipo de cáncer y de sus síntomas, ayudan a la recuperación y al tratamiento de las secuelas de los diversos tumores, entre los que se encuentran los trastornos motores y neurológicos, las dificultades respiratorias, el dolor, la pérdida de coordinación estática y dinámica, las dificultades en el equilibrio y la propiocepción, así como las dificultades en la marcha y la deambulación autónoma.
Desde COFICAM también queremos concienciar sobre la importancia de conocer las técnicas de autoexploración, como por ejemplo en un tumor de mama, las revisiones periódicas y la realización de las pruebas preventivas, ya que son fundamentales para poder detectar a tiempo esta enfermedad. El diagnóstico precoz es vital para las posibilidades de curación, que en algunos casos pueden ser del 100% si se detecta a tiempo.