Julio Criado García.- Vaya por delante mi agradecimiento a todos los medios de comunicación que tanto a nivel local, provincial, regional e incluso nacional, se hicieron eco de mi artículo de opinión, “Morir por vergüenza, pudor e ignorancia”. Especialmente a Marián Gascón y a Fabián Urbina, de Castilla-La Mancha Media (CMM TV) por su reportaje; a Julián Camacho, de Imás TV y Onda Cero, por su entrevista y compromiso personal de visibilizar el cáncer en general y el de próstata en particular; y a Alberto Morlanes de El Español. El digital de Castilla La Mancha, por su interpretación tan profesional de mi artículo de opinión. A todos GRACIAS.
También mi mayor agradecimiento a mi amigo y poeta Marciano Sánchez Cabanillas, presidente regional de la AECC, por su apoyo y por acompañarme en esta pelea; a los poetas del Grupo Oretania, especialmente a mi amigo Luis Díaz-Cacho por su apoyo incondicional. Gracias a todos los que me han llamado, escrito o simplemente parado por la calle para mostrarme su apoyo y darme fuerza para seguir con esta acción divulgativa, cuyo objetivo es incidir en la prevención del cáncer de próstata, naturalizarlo y visibilizarlo, al igual que sucede con otros cánceres, por ejemplo, el cáncer de mama que puede ser considerado el motor de muchas iniciativas, que han fomentado la investigación, la información, la detección precoz y las campañas de concienciación. Esto sucede en gran parte porque las propias pacientes con cáncer de mama dan voz a la enfermedad, no siendo así en el caso de varones con cáncer de próstata.
Intentaré cumplir lo prometido en ese artículo: “seguiré opinando, informando y preguntando”, para ello tengo previsto reunirme con cargos institucionales, líderes políticos, empresariales, sindicales, deportivos, religiosos y, de manera muy particular, con profesionales del sector sanitario. No me limitare a los despachos o consultas, pues también buscaré dar voz a otros enfermos y familiares.
A todos ellos, como gesto simbólico les haré entrega de un lazo de color azul celeste, emblema mundial de la lucha contra esta afección oncológica masculina, solicitando en este sentido que el 11 de junio de 2026, Día Mundial del Cáncer de Próstata, las fachadas de edificios consistoriales o institucionales se engalanen con un gran lazo azul y que los monumentos más emblemáticos se iluminen con ese mismo color como apoyo inequívoco y de concienciación hacia toda la ciudadanía.
También les pediré el compromiso de incluir la PSA, el Antígeno Prostático Específico, en los chequeos de salud de sus trabajadores o asociados con edades superiores a los 45 años de edad, una medida de prevención para obtener un diagnóstico precoz. Es extremadamente importante identificar el cáncer de próstata tempranamente, en sus primeros estadios, cuando está localizado y confinado en la glándula. Es entonces cuando los tratamientos aplicados tienen los mejores resultados en la curación.
Así lo he hecho ya en Argamasilla de Calatrava, donde su alcalde, Jesús Ruiz y el concejal Sergio Gijón, me recibieron y se comprometieron a que este ayuntamiento incluirá el cribado de PSA para sus trabajadores, así como el de trabajar por la divulgación y concienciación contribuyendo a visibilizar una afección que suele sufrirse en silencio. Y para el 11 de junio de 2026, Día Mundial del Cáncer de Próstata, el Ayuntamiento lucirá un gran lazo azul celeste y el monumento más emblemático de la localidad, el monumento al Hortelano, durante ese día lucirá dicho color. No puedo por menos que estarles muy agradecido por su buena disposición y sensibilidad.
Aprovecho la ocasión para dar respuesta a una simple pregunta: ¿Cómo funciona el análisis PSA? Es una prueba sencilla y rápida que consiste en extraer una muestra de sangre para analizarla y medir el nivel de PSA. Un nivel de PSA inferior a 4 ng/mL se considera normal y, sin embargo, un resultado entre 4 y 10 ng/mL ya eleva la probabilidad de padecer cáncer de próstata al 25%, en tanto que, si se supera esos 10 ng/mL, la probabilidad asciende a más del 50% y un valor de 15 ng/mL ya sugiere una altísima probabilidad de la enfermedad. Hay que tener en cuenta que un resultado elevado no significa necesariamente cáncer, pero sí indica que se necesitan pruebas adicionales para descartar otras posibles causas o confirmar el diagnóstico.
Por desgracia la ignorancia y el temor que existe a un examen de próstata es más peligroso que el cáncer en sí, y se da la paradoja de que este cáncer, siendo el de mayor prevalencia, teniendo una de las tasas de curación más altas con un 90% de supervivencia neta estandarizada, sin embargo, es uno de los más letales para los hombres en España. Eso nos lleva a que en este presente año 2025, se estima que 32.188 varones recibirán este diagnóstico, lo que supone que ochenta y nueve familias cada día se enfrentarán a esta noticia y que, pese a su alta curabilidad si se detecta a tiempo, más de 6.000 hombres fallecerán por esta causa antes de que termine el año.
Lo dicho seguiré opinando, informando y preguntando.