El Colegio de Arquitectos ha inaugurado esta tarde una exposición sobre la obra de Fernando Higueras, quien firmara edificios tan emblemáticos en la provincia como el Ayuntamiento de Ciudad Real o el Museo Antonio López-Torres de Tomelloso. Al evento ha asistido Lola Botia, presidenta de la Fundación Antonio Higueras, además de pareja y colaboradora del reconocido arquitecto hasta su fallecimiento, y el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares.








Teodoro Sánchez Mingallón, integrante de la Comisión de Cultura del Colegio, comentaba momentos ante de la charla que ha seguido a la visita a la exposición, que a Higueras se le conoce por La Corona de Espinas, sede del Instituto de Patrimonio Cultural de España, en Madrid, sin desdeñar los dos edificios que proyectó en la provincia de Ciudad Real.
El Consistorio de la capital es un edificio en el que el arquitecto interpreta el neogótico, “una pieza singular, dicen que desubicada, pero interesante como edificio singular y de una gran calidad”. Del Museo López-Torres, destaca su cubierta y la luz cenital espectacular que proyecta. La exposición que acoge el Colegio de Arquitectos se compone de copias de planos originales de estas dos construcciones.
De Higueras, “dicen que es el último arquitecto heroico, que no se alineó con las modas” del momento. Recuerda que premio nacional de arquitectura recién salido de la carrera. De su arquitectura comenta que sobresalen las formas naturales y su dominio de la geometría. Sin olvidar si predilección por el hormigón, no en vano “se le reconoce como el mejor brutalista de España, junto con Javier Carvajal”.







