Lo que nos queda

Anselmo Alañón Alcaide.- En un horizonte cercano, vivimos en la misma galaxia, todos somos acreedores del mismo mundo, el mismo que nos exige un cambio de rumbo.

Cambiar nuestra mentalidad, en medio de la vertiginosidad, de cambios bruscos, de nuevos parámetros, nuevas consignas.
Pensamos en que estamos progresando de modo acelerado, a cambio de tener el control de nuestras vidas, el control de nuestra salud, y del propio paso del tiempo. Como si fuésemos » dioses «, creemos tenerlo todo a nuestro alcance. Las nuevas tecnologías nos han abierto nuevas posibilidades: de conocimiento aparentemente más accesible.

Sabemos todo: la predicción de la meteorología, en cada momento, tenemos noticias que se dan en cada punto equidistante del planeta, estamos actualizando la realidad cada segundo. Todo controlado. Aunque seguimos siendo incompletos, imperfectos y perecederos. Somos perfectibles, moldeables e influenciables. Rehenes del tiempo y del espacio, y además somos finitos.

La eternidad, sigue siendo un deseo lejano, al menos en esta dimensión. ¿Qué nos queda? La única opción que permanece impasible ante nosotros, es sin duda el amor. Es precisamente lo que celebramos en estas fechas.
En un mundo lleno de afanes consumistas, que en el fondo no colman nuestros deseos de felicidad, como si lo hace el amor.
Amor como empatia. «Amor al prójimo», es lo que nos queda.

Relacionados

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img