Hay viajes que no se miden en kilómetros, sino en emociones. El pasado 5 de diciembre, en Barcelona, la guitarrista y creadora Silvia Nogales Barrios puso el broche final a la Gira Nacional 2025 de «Las Voces de Cervantes». Un recorrido que, emulando el derrotero del Caballero de la Triste Figura, comenzó en la aridez de La Mancha y ha encontrado su descanso a orillas del Mediterráneo.










Esta gira, que ha contado con el prestigioso apoyo del INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música), consolida a la producción como uno de los proyectos interdisciplinares de la temporada, avalado por un sello de calidad institucional que reconoce su excelencia y su contribución a la difusión del patrimonio clásico.
LA ARQUITECTURA DE UN SUEÑO ESCÉNICO
Más que un concierto, «Las Voces de Cervantes» se ha revelado como espectáculo vivo. Bajo la idea original de Silvia Nogales y la dirección de Fredeswinda Gijón el escenario se transformó cada noche en un espacio donde las disciplinas artísticas respiraban al unísono.
El éxito de la propuesta reside en la simbiosis de un elenco de primer nivel: la dirección escénica, escenografía y vestuario de Fredeswinda Gijón, que dotó de una estética poética y brillante a la narrativa; la actriz Esther Acevedo, que prestó piel y voz a los personajes y músicas cervantinas; y el trazo efímero y genial de JOMA, cuyos dibujos en directo dialogaban con cada nota y cada palabra. Todo ello, sostenido por la guitarra en directo de Silvia Nogales, hilo conductor y alma sonora de este retablo literario.
CRÓNICA DE UN VIAJE: DE LA TIERRA AL MAR
La gira ha sido una cartografía de la memoria cervantina. El telón se alzó en Puertollano y resonó con fuerza en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, templo de nuestro Siglo de Oro. Las cuerdas y las voces viajaron por Jaén y Campo de Criptana, entre molinos y gigantes, para después conquistar escenarios urbanos y diversos: desde la intimidad de la Sala Umbral de Primavera y el Centro Cultural Galileo en Madrid, hasta la solemnidad del Teatro San Francisco de León y la brisa atlántica de Tenerife.
Finalmente, Barcelona. La ciudad donde Don Quijote vio el mar por primera vez y donde recuperó la cordura, ha sido el puerto de llegada para este proyecto el pasado 5 de diciembre. Un cierre circular, poético y necesario.
UN LEGADO DE SENSIBILIDAD
«Las Voces de Cervantes» se despide de la carretera dejando un poso de belleza y reivindicación. Ha sido un homenaje a la libertad de Marcela, a la idealización de Dulcinea y a la humanidad de los personajes femeninos que habitaron la pluma de Cervantes. Gracias al impulso del INAEM, las Ayudas a la Producción de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la acogida de los teatros, Silvia Nogales y su equipo han demostrado que los clásicos, cuando se tocan con verdad y se visten con arte, siguen hablándonos directamente al corazón.






