Vecinos del barrio de Los Remedios, en Ciudad Real, quieren hacer pública una grave situación ocurrida en la mañana del sábado, en la calle Cuenca 4, que ha terminado con una agresión física, atención médica hospitalaria y una denuncia ante la Policía.
Según relatan los afectados, un individuo estuvo llamando de manera insistente a todos los porteros de un edificio, intentando acceder a un piso donde residen dos mujeres que se han incorporado recientemente al barrio. Ante la negativa de estas a abrirle la puerta, el hombre comenzó a molestar al resto de vecinos, alterando gravemente la convivencia del inmueble.
Uno de los residentes del edificio, que no conocía de nada al individuo, se limitó a pedirle que dejara de llamar a todos los pisos, apelando a unas normas básicas de respeto vecinal. La reacción fue inmediata: el individuo respondió con insultos, provocaciones y posteriormente agredió físicamente al vecino, propinándole varios golpes en la cabeza, según relatan los denunciantes.
Los hechos ocurrieron en presencia de otros vecinos y de un menor hijo del agredido, lo que ha generado una profunda preocupación entre las familias del entorno.
Tras la agresión, se dio aviso a la Policía, que acudió al lugar, más tarde informó que identificó al agresor y recogió los hechos. El vecino agredido tuvo que acudir al centro de salud y posteriormente al Hospital General Universitario de Ciudad Real, donde fue atendido por mareos, cefalea intensa y visión nublada, síntomas compatibles con un traumatismo craneal. Existen partes médicos y denuncia interpuesta.
Asimismo, los vecinos han intentado contactar con la propietaria del piso implicado, que fue adquirido y reformado recientemente y posteriormente alquilado, sin que hasta el momento haya sido posible localizarla para informarle de los hechos y de los problemas de convivencia generados en torno a dicha vivienda.
Los residentes del barrio manifiestan su indignación y preocupación por la «sensación de inseguridad creciente», y solicitan que este tipo de hechos no queden impunes, así como «una mayor implicación y responsabilidad tanto de las autoridades competentes como de los propietarios de viviendas en alquiler».
«El barrio de Los Remedios ha sido tradicionalmente una zona tranquila y familiar, y los vecinos reclaman que se preserve la convivencia, la seguridad y el respeto que siempre lo han caracterizado», concluyen.




