Sin embargo, los datos no dicen lo mismo. Según la última Encuesta Anual Laboral, en Castilla-La Mancha un 26,1 % de las empresas no proporcionaron formación a sus trabajadores /as. Un 58,3 % de las empresas de nuestra comunidad autónoma impartieron cursos y otros tipos de formación, y un 24,9 % sólo impartieron cursos. Y en cuanto a las empresas que proporcionaron formación a sus trabajadores sobre seguridad y salud laboral, fueron un 80 %. Por lo que un 20 % de las empresas de la región continúan sin formar a sus trabajadores /as en riesgos laborales. Y los principales motivos que argumentan para no dar esa formación son que el nivel de formación de los empleados era el apropiado para las necesidades de la empresa, y que la empresa prefiere contratar a personal con la cualificación, habilidades y competencias necesarias.
El responsable de Formación y Proyectos de UGT Castilla-La Mancha, Óscar Molina; advierte de que si los trabajadores no reciben formación en riesgos laborales las consecuencias pueden ser mortales. Como lo demuestran los datos de siniestralidad laboral, que de enero a noviembre de 2024 dejaron 43 personas víctimas mortales en nuestra región.
“Las empresas tienen la obligación legal de formar a sus trabajadores, especialmente en Prevención de Riesgos Laborales, y además, esta formación debe ser gratuita para los trabajadores y trabajadoras, accesible y durante la jornada laboral. Estamos hablando de un derecho fundamental, no es ningún favor que nos haga la empresa. Esa formación tiene que ser útil adecuada y centrada en el puesto de trabajo o tareas que desempeña la persona trabajadora. Y lo más importante, si no existe formación tampoco hay prevención. Y estamos hablando de la vida de personas trabajadoras”.
El responsable de formación del sindicato en la región ha subrayado la necesidad de crear cultura preventiva en las empresas y en todos los trabajadores y trabajadoras, como única forma de acabar con la lacra de la siniestralidad laboral.
“Es fundamental que los trabajadores y trabajadoras conozcan sus derechos, así como las medidas de prevención y EPIs con los que deben contar en su puesto de trabajo, y denunciar cualquier irregularidad”.
En este sentido, Molina ha destacado la gran labor que desempeñan los delegados y delegadas de prevención, y ha incidido en la necesidad de crear de una vez por todas la figura del delegado territorial de riesgos laborales para llegar a todas las empresas, también las más pequeñas.




