Comunicado de la Asociación Española de Guardias Civiles.– Recientemente el alcalde de la localidad conquense de Casasimarro, Oscar Pinar, reclamaba para el puesto de Villanueva de la Jara más efectivos de la Guardia Civil. Petición que llegaba después de que en su municipio se sufriera una oleada de robos, Y en muchos más pueblos de la provincia de Cuenca, alguno de ellos, con vecinos dentro de la vivienda. Una petición que coincide con la que desde AEGC venimos haciendo desde hace años al ministerio del Interior y a los jefes de las comandancias de Castilla la Mancha, sin que hasta la fecha hayamos encontrado una respuesta positiva a nuestra reclamación. Sirva de ejemplo la provincia de Cuenca con un déficit actual de efectivos de 160 agentes. Pero este es un mal de toda la comunidad porque, como venimos denunciando desde AEGC todas las provincias castellanomanchegas se encuentran bajo mínimos con unas plantillas que no se actualizan desde hace 15 años y, ello, a pesar
Un déficit de personal, de más de 400 agentes, que está borrando poco a poco a la Guardia Civil de Castilla la Mancha, donde hay demarcaciones en las que los ciudadanos pueden pasarse días sin ver una patrulla, cuarteles cerrados por esta falta de personal o como ocurre en la Cuarta compañía de Albacete donde no hay ni un acude. Patrullas que si tienen un detenido dejan su demarcación sin seguridad y estamos hablando de cientos de kilómetros donde quedan los ciudadanos desprotegidos porque el tiempo de respuesta se hace aún más elevado. Todo ello implica que en Castilla la Mancha el número de delitos aumente al mismo ritmo que baja la presencia de la Guardia Civil.
Plantillas mermadas en las que no sólo no se han aumentado el número de efectivos, la última vez fue en 2010, sino que ni siquiera cubren las vacantes que se producen. Los impuestos de los ciudadanos de Castilla la Mancha no han bajado, pero si lo hacen las inversiones en su seguridad. Por no mencionar la falta de elementos de seguridad y material, como linternas y sprays de defensa individuales, los cuales son entregados a cuenta gotas, no disponiendo de los mismos todos los efectivos ni por provincias ni por comunidad autónoma, de los propios agentes o la modernización de los vehículos oficiales o en su efecto vehículos no actos para el trabajo (vehículos eléctricos, con poca autonomía y no preparados para la orografía de Castilla la Mancha. La gran mayoría pasados de kilómetros y de años y que cada día tienen que hacer frente a cientos de kilómetros en pésimas condiciones.






